Si nunca has probado boquerones 100% vegetales, toma nota de esta receta porque te van a sorprender para bien y seguro que repites de vez en cuanto. Se preparan con calabacín, con la salsa tradicional de los famosos boquerones en vinagre. El resultado es asombroso, tanto en el sabor como en la textura. Son un entrante ligero y saludable para cualquier comida, para acompañar un vermut en la terraza de casa, o para una cena de picoteo con amigos cualquier tarde de verano.
BOQUERONES DE CALABACÍN: RÁPIDO Y BARATO
Los boquerones en vinagre nos encantan a todos, pero la realidad es que da bastante pereza el proceso de tener que limpiar cada pescadito, uno por uno, siendo tan pequeños. Por no hablar del tiempo que perdemos yendo al mercado, encargándolos o mirando puestos en busca de los más frescos. Con el calabacín nos ahorramos todo esto proceso, así que el esfuerzo y el tiempo de preparación son mucho más breves. Además, una vez listos, podemos conservarlos en la nevera unos cuantos días sin riesgo de que se pongan malos.
UN RESULTADO SORPRENDENTE

Para preparar estos boquerones de calabacín, tenemos que usar necesariamente calabacín. No se puede sustituir por otra hortaliza porque el calabacín es lo que le aporta el color blanco, la textura y el sabor suave, perfecto para combinar con el aliño clásico de vinagre de esta receta tradicional. Si el calabacín no te gusta demasiado, te animamos a que igualmente lo pruebes porque queda totalmente camuflado después de prepararlo, y el parecido con los auténticos boquerones es realmente alucinante.
LA VERSATILIDAD DEL CALABACÍN
Por otra parte, al usar calabacín, podemos elegir entre diferentes formas de preparación, según las preferíais, la inspiración del día o la presentación que se le quiera dar al plato. Se pueden simular los boquerones con la mayor perfección posible, cortando la verdura con un pelador y haciendo tiras finitas y largas. Otras alternativas posibles es hacer bastoncillos, cortar el calabacín con un sacapuntas de verduras, hacer láminas y darles forma de rollito… Imaginación al poder. Aquí te dejamos la receta paso a paso, verás qué fácil es.
INGREDIENTES PARA UNOS BOQUERONES DE CALABACÍN
- 200 gr. calabacín
- 100 ml vinagre de manzana
- Perejil fresco
- Aceite de oliva
- 1 ajo
- 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
- Media cucharadita de sal
PREPARACIÓN DE LOS CALABACINES EN VINAGRE
Empezamos pelando el calabacín por completo, retirando toda la piel verde oscuro. Después cortamos el calabacín según el corte elegido. Si queremos replicar un plato de boquerones en vinagre, cortaremos tiras finas con un pelador de patatas, y después trocearemos cada tira con una longitud similar a la de los propios boquerones. Colocamos las tiras en un recipiente con algo de profundidad y cubrimos con 100 ml de vinagre de manzana y media cucharadita de sal. Tienen que quedar las tiras totalmente cubiertas. Tapamos el recipiente o cubrimos con papel film, y lo dejamos en el frigorífico toda la noche.
HACER CAPAS CON LAS TIRAS DE CALABACÍN
Este proceso es importante seguirlo, ya que, en el caso de los boquerones, hace que la carne se cure, y quede marinada. Con el calabacín, también le da textura a la pulpa y le aporta el sabor característico de la receta. Transcurrido ese tiempo de reposo, retiramos el calabacín y lavamos las tiras bajo el agua. Después escurrimos bien en un colador para retirar toda el agua sobrante. En el recipiente donde vamos a servir nuestros boquerones de calabacín ponemos un poco de aceite y encima colocamos una capa de tiras de calabacín. Encima ponemos ajo y perejil muy picados, y otro chorro de aceite de oliva. De nuevo podemos otra capa de calabacín y repetimos el proceso hasta terminar con todo el calabacín.
EL ALIÑO DE LOS BOQUERONES DE CALABACÍN

Una vez montado el plato, volvemos a tapar el recipiente y lo guardamos en la nevera para que el calabacín siga impregnándose del aroma y el sabor del aliño. Otra opción muy sabrosa es triturar el aliño y verterlo por encima de las capas de calabacín. Recuerda que el ajo picado tiene un sabor más fuerte, así que dependerá de lo intenso que quieres que del plato. Después de dejarlo reposar, ya estaría listo para consumir. Está delicioso servido junto a algunas rodajas de pan de pueblo, y una cerveza bien fresquita.















































































