Los mercados de segunda mano han crecido enormemente en los últimos años, y con las diversas crisis que estamos atravesando en las últimas décadas, se han convertido que la primera opción para muchas personas. Gracias a webs y plataformas es fácil adquirir todo tipo de artículos que ya han sido estrenados y que por ese motivo tienen un precio mucho más bajo. La moda de segunda mano es una de las áreas más populares de este tipo de mercado, y cada vez hay más personas que se animan a vender ropa, calzado y accesorios, bien porque ya no les sirven, porque han cambiado de estilo o simplemente se han aburrido de verlo en su armario. Y aunque este tipo de reciclaje está genial, hay algunos artículos que no se recomienda usar cuando son de segunda mano.
CONSECUENCIAS NEGATIVAS DEL CALZADO DE SEGUNDA MANO

Hablamos del calzado, independiente del tipo que sea. Vender zapatos utilizados es una práctica muy habitual, sobre todo si está en muy buen estado, seminuevo, con apenas horas o días de uso. Los expertos en traumatología y podología desaconsejan emplear zapato usado, especialmente cuando se trata de niños. También es muy común que los más pequeños hereden el calzado de sus hermanos o primos mayores, ya que los niños crecen más rápido a veces, de lo que se deterioran sus zapatillas. Si embargo, esto puede tener consecuencias negativas para la salud de sus pies.
POR LA FORMA DEL PIE

Cada pie es diferente, sobre todo en los adultos, así que cada zapato se termina adaptando a la forma del pie, la manera de caminar y el centro de gravedad de la persona que lo ha usado. Y dependiendo del calzado, esta adaptación de la horma al pie, ocurre en pocos usos. Por eso, ponerse los zapatos que ha estado llevando otra persona puede ser perjudicial para el propio pie. Por no hablar de la higiene, otro punto clave que hay que tener en cuenta. Incluso las zapatillas que se lavan en lavadora, pueden contener restos de gérmenes.
LOS NIÑOS NO DEBERÍAN HEREDAR ZAPATOS

En cuanto al calzado heredado de los más pequeños, es también una mala idea, ya que la pisada también se puede heredar. Si la pisada del primer niño que ha usado los zapatos no es correcta, es posible que el que los utilice después tienda a pisar de la misma manera. Esto puede derivar en problemas del desarrollo del pie, que termine requiriendo el uso de plantillas personalizadas.
CALZADO DEFORMADO QUE DAÑA EL PIE

Los zapatos usados también se deforman, es decir, toman la forma del usuario, que puede que no tenga nada que ver con la forma del pie de la persona que los va a reutilizar. Además de crear problemas en la pisada, el pie no podrá adaptarse a la forma de este zapato, y esto puede dar lugar a rozaduras o un mal ajuste general del calzado.
PROBLEMAS EN EL DESARROLLO

Los niños están creciendo y desarrollando sus huesos y su musculatura, por eso importante que utilice un calzado adecuado. Una mala pisada, o una postura incorrecta mantenida en el tiempo, puede interferir en el correcto desarrollo del pequeño. Además, a veces no son capaces de verbalizar cuando están incómodos y puede ser difícil saber si un calzado le está dañando. Si se cansa demasiado, no corre, le molesta caminar, o se quita los zapatos cada dos por tres, puede ser un indicador que de algo va mal con el calzado.
ARTÍCULOS DE HIGIENE DE SEGUNDA MANO

Hay otros artículos que nunca se deberían adquirir de segunda mano. Por ejemplo, los de estética e higiene, que aunque parezca obvio, se siguen comercializando usados sin problema, a pesar de que implica pasar por alto la higiene personal, por mucho que se hayan desinfectado. En algunos casos es mejor gastar un poco más de dinero.
NEUMÁTICOS DE SEGUNDA MANO

La seguridad del vehículo depende en buena parte del estado de los neumáticos, y su elevado precio hace que algunas personas se vean tentadas a optar por ofertas de segunda mano. Asumir riesgos innecesarios no compensan con un ahorro de unos pocos euros, porque el precio a pagar puede ser mucho más grande. Los neumáticos de segunda mano pueden tener fallas desconocidas, no sabemos por qué se han dejado de usar, o de donde viene. Es mejor recurrir a segundas marcas, o marcas blancas, pero que sean nuevos a estrenar.









































