Las startups parecen haberse convertido en las empresas de moda. Muy vinculadas con el mundo tecnológico y centradas en dar solución a necesidades del mercado muy concretas, puede que estén a punto de perder su trono frente a la scaleup.
Una nueva tipología de empresa que es un paso más dentro del universo startup. Por eso, vamos a ver con más detalle en qué consiste y cuáles son las diferencias entre estas dos modalidades de negocio.
¿Qué es un startup?

Una startup se caracteriza por ser una empresa de nueva creación que está en pleno proceso de crecimiento. Pero esta calificación no es para siempre, cuando la empresa ha crecido, deja de ser una startup.
Pasa entonces a ser un negocio totalmente consolidado. Por ejemplo, Facebook nació siendo una startup y está claro que a día de hoy es una multinacional.
¿Qué es una scaleup?

Los expertos la definen como la evolución de la startup. Se trata de empresas de nueva creación cuyo nivel de inversión ya ha superado el millón de dólares. Es decir, que están ya despegando.
Pero no basta con crecer de forma puntual, debe ser un crecimiento capaz de mantenerse en el tiempo, lo que es señal de que el negocio tiene visos de llegar a ser realmente rentable en el futuro.
Requisitos de las scaleup

Según la OCDE, para que una empresa logre la consideración de scaleup debe haber crecido durante tres años consecutivos a un ritmo del 20% en número de empleados o en volumen de facturación.
Por tanto, la empresa debe ser capaz de demostrar que puede generar empleo y riqueza. Que su modelo de negocio es viable y puede contribuir al desarrollo económico y social del lugar en el que opera.
Los retos de este tipo de empresas

Esta modalidad de negocio afronta una serie de retos que son algo diferentes a los que afectan a otros tipos. Para empezar, necesitan cada vez más y más inversión para seguir creciendo, y no siempre es fácil conseguirla.
Tienen que adaptarse de forma rápida y constante a los cambios que se producen en el mercado e incluso integrar nuevas tecnologías para seguir manteniendo su ventaja competitiva.
¿Cómo pasar de una startup a una scaleup?

El cambio de un modelo a otro es posible, pero no es sencillo. Lo primero que hay que hacer es analizar si verdaderamente la entidad está en condiciones óptimas para afrontar el cambio.
Hay que asegurarse de que se dispone de los medios materiales y personales necesarios para afrontar un proceso de gran crecimiento y, además, diseñar un plan que permita tener acceso a la financiación necesaria.
El papel del líder

Si el líder es cada vez más importante en el mundo empresarial, lo es todavía más cuando estamos hablando de una scaleup. No existe el líder perfecto, pero sí podemos hablar de una serie de características que son esenciales en este caso.
Suele tratarse de personas que cuentan con experiencia trabajando por cuenta ajena. En muchos casos tienen algún tipo de experiencia internacional y eso hace que no vean el mercado como algo cerrado.
Un sector en plena expansión

Seguramente durante los próximos años escuchemos hablar bastante de las scaleup, puesto que se trata de un sector que está en pleno crecimiento. En la última década el número de empresas de este tipo ha estado multiplicándose.
De un año para otro pueden surgir fácilmente un 30% más de negocios que encajan dentro de esta modalidad que estamos examinando.
Características propias de este modelo de negocio

Para entender mejor de qué se trata, hay que hacer una aproximación a las características propias de este tipo de negocios. Están en una fase más avanzada a la startup, pero siguen teniendo la consideración de empresas en fase de crecimiento y expansión.
Tienen ya un cierto impacto en el mercado y la sociedad y están en constante búsqueda de talento para seguir innovando.
No toda startup llega a ser una scaleup

Aunque estamos hablando de la scaleup como el siguiente paso en la evolución de la startup, hay que aclarar que no todas las startups llegan a alcanzar este estatus.
Muchas de ellas siguen creciendo y alcanzan el éxito, pero no llegan nunca a reunir todos los requisitos para ser consideradas como scaleup.
Es difícil llegar

Se estima que solo dos de cada 10 startups acaban alcanzando el estatus de scaleup. Esto se debe básicamente a las dificultades para acceder a una financiación suficiente como para seguir creciendo.
Si la startup no es capaz de generar un interesante retorno de la inversión para quienes le han prestado su dinero, nunca será capaz de llegar a ser una scaleup.




























































