Si te apasiona el encanto que desprenden los pueblos medievales y quieres conocer más a través de pequeñas escapadas de fin de semana, presta atención a la selección que te traemos hoy. En esta ocasión nos hemos desplazado hasta Soria.
Se trata de 10 localidades en las que el paso del tiempo parece haberse detenido. Que han sabido conservar como pocas su patrimonio histórico y ahora pueden presumir de combinar la arquitectura medieval con la contemporánea.
Calatañazor, de los pueblos medievales imprescindibles

Con un nombre que puede llegar a resultar complicado de pronunciar, lo que no es nada complicado es disfrutar de una mañana o una tarde agradable paseando por sus calles. Porque estamos ante unos de los pueblos más bonitos de España.
Aquí te esperan estrechas calles empedradas con casas con originales entramados de madera y portales al más puro estilo medieval. Si quieres un consejo, no te lo pierdas al anochecer, porque iluminado tiene todavía más encanto.
Yanguas, una población que no puedes perderte

En cuanto llegues allí descubrirás que no es casualidad que esté en la lista de los Pueblos Más Bonitos de España. Aquí la verdadera protagonista es la piedra, con ella están hechas tanto las casas del casco histórico.
Apunta para no perderte la Torre de San Miguel, así como la Iglesia de San Lorenzo y el castillo. Si tienes tiempo haz la Ruta de las Icnitas y sorpréndete por el camino observando una gran cantidad de huellas de dinosaurio.
Rello, un bello desconocido

Es el más conocido de los pueblos medievales de Soria, pero no por eso está falto de belleza. Nada más llegar te recibe una impresionante muralla que parece trasladarte directamente a otra época del tiempo.
Pasear por sus calles es como estar en pleno medievo. Lo que te recomendamos es que en tu paseo no te olvides de las vistas. Esta localidad está situada en los Altos de Barahona, en plena naturaleza.
El Burgo de Osma, un clásico entre los pueblos medievales

Esta localidad es una de las más conocidas dentro de la provincia de Soria y recibe cada año miles de visitantes. Aquí tienes mucho por ver y descubrir, así que quizá tengas que dedicarle algo más de un día.
Entre los imprescindibles están la Catedral de la Asunción y la atalaya islámica en el Cerro de Castro. En esta zona podrás visitar además un yacimiento romano. Por supuesto, no puede faltar una visita al castillo, que fue restaurado no hace mucho tiempo.
Berlanga de Duero, belleza que se aprecia desde lejos

Este es uno de esos pueblos medievales que consigue robar el corazón de los visitantes incluso antes de que lleguen a él. Porque mientras te aproximas con tu coche podrás observar su imponente castillo, construido sobre una fortificación musulmana.
Una vez en el pueblo, es imprescindible una visita a la plaza de San Andrés, donde se encuentra la colegiata de Santa María del Mercado. Otros puntos de interés son la ermita de la Soledad y el rollo de justicia de origen Gótico.
Medinaceli, belleza inigualable

Estamos ante otro de los municipios que tienen el honor de formar parte de la lista de Los Pueblos Más Bonitos de España. Te aseguramos que no le faltan razones para formar parte de ese ranking.
Por aquí han pasado muchas de las civilizaciones que habitaron lo que ahora es España: romanos, celtas, árabes… y todas ellas dejaron su particular huella en su patrimonio cultural. Una vez dentro de las murallas, tienes innumerables puntos de interés que visitar.
Morón de Almazán, una villa con mucho encanto

Este es otro de esos pueblos medievales que quizá no son demasiado conocidos pero que bien merecen una visita. Seguro que te sorprende. Tiene unas calles empedradas y unos monumentos muy bien conservados.
A pesar de que apenas llega a los 200 habitantes, ha sabido conservar su patrimonio arquitectónico como pocos lo han hecho. No te pierdas su plaza mayor, te dejará sin habla.
Vinuesa y su ubicación privilegiada

En plena Comarca de Pinares nos encontramos con este municipio de poco más de 1.000 habitantes, justo entre los Picos de Urbión y la Sierra de Cebollera. Con semejante enclave, es perfecto si quieres disfrutar de la naturaleza en estado puro.
En su término municipal está la conocida Laguna Negra pero, además, cuenta con un rico patrimonio arquitectónico y monumental. Destacan especialmente el Palacio de los Marqueses de Vilueña y la Iglesia de Nuestra Señora del Pino.
Monteagudo de las Vicarías, frontera con Aragón

Allí donde la provincia de Soria empieza a fundirse con Aragón nos encontramos con la villa de Monteagudo de las Vicarías. Uno de esos pueblos medievales que no pueden faltar en tu agenda de sitios por visitar.
Además de estar en un entorno natural envidiable, cuenta con un gran patrimonio entre el que destacan el Castillo Palacio de la Recompensa, la Ermita de Nuestra Señora de Bienvenida y la Iglesia de Nuestra Señora de la Muela.
Fuentebella, el pueblo abandonado

Fuentebella es un ejemplo más de la España Vaciada, quedó vacío en la década de los 50 del siglo pasado y así sigue hoy en día. Sin embargo, todavía podemos pasear por sus calles estrechas y observar sus bonitas casas de piedra.
Ubicado entre montes y barrancos en las Altas Tierras Sorianas, tiene un encanto único que a buen seguro despertará tu interés.

















