Acostarse tarde de forma habitual implica restarle horas al sueño, lo cual suele terminar afectando a nuestra salud, de una forma o de otra. La falta de sueño no se marca con una cifra específica, basta con no dormir lo suficiente. Un descanso ideal oscila entre las 7-9 horas diarias para las personas adultas, así que dormir menos de estas horas de forma constante, significa que se está teniendo falta de sueño. Excepto que formemos parte del grupo de “sueño corto”, al que solo pertenecen un 10% de la población que tiene un gen específico gracias al cual solo necesitan dormir 4 o 5 horas.
LOS PELIGROS DE ACOSTARSE TARDE

La mayoría de los españoles se acuesta tarde como hábito de vida. Salimos tarde de trabajar, cenamos a partir de las 21 o las 22h y terminamos yendo a la cama sobre la medianoche como muy pronto. Sin embargo, el despertador suena temprano, lo que quiere decir que hemos recortado horas de sueño por disfrutar de un rato más de ocio frente al televisor. Esto puede tener serias consecuencias.
Uno de los pilares de la salud, junto a una dieta equilibrada y el ejercicio físico, es precisamente un sueño adecuado. Dormir las horas suficientes permite al cuerpo repararse del estrés y mantiene al sistema inmunitario en un buen estado. También es clave para una buena salud mental, para el equilibro hormonal y para la presión arterial. Esto es lo que le puede pasar a nuestro cuerpo cuando nos acostamos tarde de manera habitual.
OBESIDAD

Un equipo de investigadores del Colegio Médico Weill Cornell, en Qatar, se interesó en descubrir de qué forma afectaba la falta de sueño al metabolismo. Se realizó, para tal fin, un importante estudio en el que se analizó un grupo de 522 pacientes, de lo que se extrajeron resultados reveladores. La conclusión del estudio mostró que las personas que dormían menos de lo necesario tenían hasta un 72% más de riesgo de desarrollar obesidad.
MENOS CONCENTRACIÓN Y PROBLEMA DE APRENDIZAJE

Acostarse tarde, implica acortar el tiempo para que se completen todos los ciclos del sueño, necesarios para que tengamos un descanso de verdad, eficaz y reparación. Si esto se mantiene en el tiempo, nuestra capacidad cognitiva puede verse afectada y deteriorarse poco a poco. Esto afecta al estado de alerta, al razonamiento y a las capacidades de atención. Por consiguiente, el aprendizaje se hace más difícil, ya que cuesta más mantener la concentración, atender al detalle, retener conceptos nuevos y recuperar recuerdos almacenados en la memoria.
PÉRDIDA DEL DESEO SEXUAL

Acostarse tarde y dormir menos horas de las que se consideran saludables, provoca que durante el día la persona disponga de menos energía y tenga un humor fácilmente irritable. Debido a esto, es habitual que se pierda también el interés por buscar actividades placenteras, algo que repercute también en la libido.
Esto se demostró en una investigación que se publicó en The Journal Of Sexual Medicine, donde se demostró que la respuesta sensorial en el clítoris disminuía considerablemente en las mujeres que dormían poco. Así mismo, se comprobó que los niveles de testosterona eran más reducidos en los hombres que con falta de sueño.
ESTRÉS Y DEPRESIÓN

El sueño está muy relacionado con la salud mental, ya que el sueño cumple una función importante y permite liberar tensiones y equilibrar los neurotransmisores del cerebro. Cuando el proceso no se realiza de forma óptima, se produce un desequilibrio que hace que nos despertemos con un ánimo negativo. Las personas con falta de sueño pueden tener más dificultad par gestionar emociones y mayor propensión a dejarse llevar por la ira y la negatividad.
Además, el cerebro interpreta la falta de descanso como una amenaza y produce cortisol para poder mantener la energía del organismo. Por eso cuando dormimos mal, somos más vulnerables al estrés, a la ansiedad, y si se mantiene en el tiempo, a la depresión.
OTROS RIESGOS DE ACOSTARSE TARDE

Acostarse tarde y robarle horas al sueño afecta directamente al sistema inmunitario, lo que quiere decir que el organismo queda expuesto a los virus y, por lo tanto, nos vamos a enfermar con más facilidad. Si no haces más que encadenar un catarro tras otro y pasas varias gripes o infecciones durante el año, preguntarse si estás durmiendo suficiente.
Por otra parte, dormir poco afecta a la capacidad de reacción y a los reflejos, lo que en ciertas actividades, como la conducción, puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente.
CÓMO DORMIR MEJOR

Para evitar todos los problemas de salud que acabamos de mencionar, el primer paso es intentar no acostarse tarde. Puede ser tentador remolonear en el sofá hasta tarde, pero es importante darle al sueño la importancia que merece al sueño porque nuestra salud, a corto, medio y largo plazo, depende de ello.
Programar recordatorios para irnos a dormir a una hora más temprana puede ayudarnos a no perder la noción del tiempo y comenzar a prepararnos antes par mentiroso en la cama. Además, se aconseja no usar dispositivos tecnológicos desde un rato antes de irse a dormir, ya que pueden estimular el cerebro y hacer que sea más difícil conciliar el sueño. Por otro lado, hay que tomar una cena ligera, aclimatar la habitación con una temperatura adecuada y aislar las luces y los sonidos todo lo posible.






































