El último programa de ‘No somos nadie’ comenzó con uno de esos debates que dejan huella en el plató. Una vez más, el foco estuvo puesto en la familia Campos, y más concretamente en el comportamiento de Alejandra Rubio y su pareja, Carlo Costanzia, tras la reciente función teatral de Terelu Campos. La polémica surgió cuando el joven actor se negó a posar con su suegra ante los medios, prefiriendo esconderse en un portal para evitar ser fotografiado. La escena no pasó desapercibida y provocó una avalancha de comentarios entre los colaboradores del programa, que no dudaron en analizar cada detalle de lo ocurrido.
Alejandra Rubio ha sido señalada

Horas antes, Alejandra Rubio había intentado justificar la actitud de Carlo durante su intervención en el programa Vamos a ver. Según explicó, “cuando Carlo ha posado con mi madre, han pasado cositas, así que mejor no hacerlo”, en referencia a las críticas que suelen recibir cuando se dejan ver juntos en público. La nieta de María Teresa Campos también añadió que su pareja “está muy cansado y quería irse a casa” debido a que se encuentra grabando el concurso DecoMasters. Sin embargo, sus palabras no lograron calmar la polémica. Muchos interpretaron la excusa como una forma de eludir el trato con la prensa, especialmente en un momento en el que la relación entre las Campos y los medios vuelve a estar bajo la lupa.
Durante el debate, David Insua aportó su punto de vista, asegurando que “cuando Carlo y Terelu posan, le dan un toque de algún lado”, insinuando que Mar Flores, madre del joven actor, podría tener algo que ver en la decisión. “Yo creo que aquí ha metido la pata y no se ha dado cuenta”, apuntó el periodista, una observación que convenció tanto a María Patiño como a Kiko Matamoros, quienes se mostraron de acuerdo con la idea de que la pareja está actuando sin medir las consecuencias.
Belén Esteban, siempre directa, fue una de las más duras al juzgar la actitud del hijo de Mar Flores. “Que se quede en el portal ahí metido, y la cara de Alejandra es un poema”, reprochó la colaboradora, dejando claro su malestar por lo sucedido. A su vez, Chema Garrido recordó una imagen que en su día levantó polémica: aquella en la que Terelu Campos posó con su hija, su yerno y su consuegro Carlo Costanzia padre, durante la celebración de su cumpleaños. Según el periodista, aquella fotografía fue un gesto de amor y apoyo de Terelu hacia su hija, motivo por el cual ahora considera injusto que Carlo hijo “ni siquiera se preste a posar con ella en público”. “Viendo esa imagen, me da pena Terelu, con el otro agazapado en el portal”, remató Belén Esteban, visiblemente molesta.
El ataque de María Patiño

Fue entonces cuando María Patiño decidió intervenir, llevándose toda la atención del debate. La periodista, que no acostumbra a morderse la lengua, lanzó una dura crítica tanto a Alejandra como a su pareja. “Alejandra Rubio y Carlo Costanzia se van a comprar un piso”, comenzó diciendo, dejando claro que ambos jóvenes están dando pasos importantes en su relación. Sin embargo, sus siguientes palabras desataron la polémica: “Ellos se van a comprar un piso gracias al género que yo represento”, afirmó con ironía, en referencia al mundo del corazón y al dinero que genera el hablar públicamente de la vida privada.
Patiño continuó con un tono cada vez más indignado, denunciando la actitud de Carlo al esconderse de las cámaras. “Parecerá muy demagogo, pero si yo tengo la posibilidad de hacer un dinero de manera lícita para hablar de mi vida, porque te invitan a los programas, de lo que yo también vivo… Y después, en una foto, haces ese ridículo, que es un niño de ocho años caprichoso escondiéndose”, dijo con contundencia. Para la periodista, el gesto de Carlo fue una falta de respeto hacia el propio ecosistema mediático que, según ella, también beneficia económicamente a Alejandra y a su entorno. “Califico de indecente la estampa de esconderse de la foto”, sentenció, dejando claro que considera esa actitud hipócrita y poco coherente.
El resto de colaboradores coincidió en respaldar las palabras de María Patiño. Belén Esteban tachó la escena de “ridícula”, Chema Garrido habló de “vergüenza ajena” y Kiko Matamoros la calificó de “grotesca”. Sin embargo, Matamoros intentó suavizar el tono general al recordar que Carlo “está en un mercado y verá cómo lo maneja”, dando a entender que el joven actor aún está aprendiendo a moverse en el terreno mediático. Aun así, el consenso fue claro: el comportamiento de Carlo fue visto como una muestra de inmadurez y desagradecimiento hacia quienes, directa o indirectamente, contribuyen a su notoriedad pública.
María Patiño no entiende a Terelu Campos

Poco después, el programa emitió un vídeo con las recientes declaraciones de Alejandra Rubio, en las que hablaba sobre su intención de comprarse una vivienda junto a su novio. Con un tono distendido, la colaboradora comentó que Carlo se encargará de decorar su futuro hogar y que ambos están buscando piso, aunque reconoció que “la cosa está muy mala” y que aún no han encontrado nada. Una reportera le preguntó si tenía el dinero suficiente para comprar una casa, a lo que Alejandra respondió entre risas: “Pues créetelo. Yo voy buscando, por los siglos de los siglos, pero, hija, está imposible la cosa”.
A pesar de sus explicaciones, María Patiño no dio crédito a la versión de la hija de Terelu. Según ella, resulta incoherente que alguien que vive de la exposición mediática intente mostrarse ajeno a los beneficios económicos que ésta genera. “Se ganan la vida en el mismo género que critican”, comentó entre bastidores. Una reflexión que, más allá de la anécdota, puso sobre la mesa un debate de fondo sobre los límites entre lo privado y lo público en las nuevas generaciones de personajes televisivos.
En definitiva, el comentario de Carlo Costanzia escondiéndose en un portal tras una función de su suegra ha desatado un verdadero vendaval mediático. Lo que parecía un gesto sin importancia ha servido para que María Patiño exprese, una vez más, su visión crítica sobre el papel de los jóvenes que han crecido en la sombra de familias televisivas pero que, al mismo tiempo, reniegan del foco que les da de comer. Con su habitual contundencia, la periodista ha dejado claro que no piensa callarse ante actitudes que considera hipócritas, convirtiendo su intervención en uno de los momentos más comentados de la televisión del día.




































