La princesa Leonor afronta en estos momentos un desafío poco usual, pero que resulta totalmente normal en la tradición naval. Cuando se unió al Juan Sebastián Elcano, el famoso velero de la Armada Española, los entendidos sabían que le esperaba una experiencia que muchos marineros han tenido que vivir, pero que en el caso de Leonor posee una naturaleza especial por causa de su condición real.
Es cierto que, para muchos integrantes de la marina española, esto no es otra cosa que una prueba más de lo que significa la vida al servicio de Elcano, aunque para Leonor, la princesa que se convertirá en la reina de España algún día, podría tener un significado que es particularmente diferente y así lo cuenta el portal de elnacional.cat/enblau.
¿Qué es una novatada castrense?

La novatada castrense es una de las tradiciones que normalmente pasan en el ambiente militar, en especial, en el ámbito de la Marina, donde los novatos, esto es, los que entran como nuevos en el servicio de la tripulación, tienen que cumplir con una variedad de pruebas y rituales para que sean aceptados dentro de la comunidad marítima a bordo. Estas novatadas no solo son físicas, también las hay simbólicas, y tienen el objetivo de fortificar los lazos entre los miembros de una tripulación.
Un ritual que es bastante significativo es el paso del Ecuador en estas tradiciones, un suceso que sella la transición de una tripulación que se encuentra en el sur del ecuador y, con la princesa Leonor, igualmente implica pasar una cantidad de pruebas que, mayormente, quieren fomentar sentimientos de integración y de camaradería dentro del barco.
El paso del Ecuador es considerado como un ritual de iniciación

En la travesía del Juan Sebastián Elcano, el ritual del paso del ecuador es un momento crucial para cualquier guardiamarina, y para Leonor, es el momento en el que se pasará de ser una iniciada a una verdadera marinera. En esta práctica, se hace una fiesta entre marineros en la cual se hace un bautizo simbólico a todos los novatos. Este año, Leonor es una más de los que serán protagonistas y que tendrán que hacer honor a las tradiciones navales consideradas un ritual obligatorio.
Cuando el Juan Sebastián Elcano, cuando se está pasando el ecuador, Neptuno, mitológicamente el rey de los mares, se convierte en protagonista. Uno de los marineros se tiene que disfrazas del dios Neptuno y convertirse en el protagonista de la actividad, y bautizará a todos los novatos con una mezcla que contiene aceite y colorantes, esto simboliza que los novatos son aceptados entre sus compañeros mayores como marineros por derecho propio. Este ritual, aunque parece un tanto infantil visto desde fuera, es una tradición antigua que forma parte de la cultura naval.
La humillación simbólica de cortarse el pelo

Uno de los momentos más simbólicos y posiblemente incómodos para Leonor será el momento en que le corten un mechón de su cabello. Esta es una parte de la ceremonia del paso del ecuador, que, aunque parezca un gesto trivial, tiene un fuerte componente simbólico. Cortarse el cabello es un peaje que los novatos deben pagar como parte de la iniciación en el mundo marino.
En el caso de Leonor, se trata de una actividad tendrá una significación especial, porque su pelo rubio forma parte de su identidad, y en la parte central de esta ceremonia le van a cortar un mechón de pelo, hecho que va a tener eco en los medios. No obstante, esta tradición es muy clara, y Leonor tendrá que pasar por esta humillación simbólica como parte de su formación como marinera.
La fiesta de marineros, ¿una tradición políticamente incorrecta?

La fiesta de los marineros que se realiza en el Juan Sebastián Elcano para vitorear el paso del ecuador posee algunos elementos que, para una persona ajena al mundo naval, pueden parecerse más a una humillación en lugar de ser una celebración. Durante esta fiesta, los integrantes de la tripulación toman parte en un intercambio de los roles, lo que podría parecer caótico para los ajenos a este mundo castrense.
Los cocineros asumen el papel de oficiales, mientras que los oficiales toman el papel de los marineros del cuarto de máquinas, y así continúa esta novatada, creando un ambiente de caos, pero igualmente de camaradería. Para Leonor, va a ser algo inusual y posiblemente quede un poco desorientadora, pero elnacional.cat/enblau opina que esto va a servirle hacer que Leonor se sienta parte de la tripulación, pero no dejará de ser una experiencia extraña para la princesa.
¿Por qué el rey Felipe planea un recibimiento especial para Leonor?

En medio de todo este torbellino de tradiciones, hay otra noticia que ha captado la atención de los medios. Se ha mencionado que el rey Felipe VI planea que la primera Borbón que reciba a Leonor en su última escala, Nueva York, no sea su madre, Letizia, ni el propio rey, ni siquiera su hermana Sofía, sino su abuela Sofía. Se trata de una medida que, aunque se trate de un gesto de aproximación familiar, se siente como algo incoherente dentro de la historia y el contexto de la princesa.
El que la Reina Sofía sea la encargada de recibir a Leonor en Nueva York y que se realice en un acto conjunto parece una tentativa de rehabilitar la imagen de la reina emérita, quien tiene un tiempo sin ser tomada en cuenta por los medios. Según el portal elnacional.cat/enblau/, realizar este acto conjunto con la nieta pareciera un intento para consolidar la imagen de Sofía y volverla a colocar en la esfera pública, no obstante, no faltan los que piensan que es posible que se cree más confusión sobre lo que representa Leonor institucionalmente.
¿Qué significado tendrá esto para la princesa Leonor según elnacional.cat/enblau?

Las experiencias de Leonor en el Juan Sebastián Elcano serán más que una sencilla travesía por el mar. Elnacional.cat/enblay las califica como ritos de paso, que la iniciarán en el mundo de la marinería, con una cantidad de pruebas que, aunque son parte especial de las tradiciones navales, también forjan el carácter de los guardiamarinas, aunque se trate de un miembro de la Realeza o de la alta sociedad española.
Las novatadas castrenses, no son algo que sea trivial, porque poseen un elemento simbólico y marcan el comienzo de un curso que Leonor tiene que superar para convertirse en una completa adulta, además le permitirá poder asumir su posición dentro de la familia real, como le corresponde.
Enseñanzas necesarias para crecer

A pesar de las críticas y las opiniones encontradas sobre las tradiciones, parece que estas pruebas en el Elcano son necesarias para que la princesa se sienta parte de una comunidad y no solo de un linaje real. La participación en estas novatadas castrenses le enseñará importantes lecciones de vida y la ayudará a integrarse mejor en su futuro rol como heredera al trono.
En resumen, lo que le espera a Leonor en su travesía es mucho más que un simple viaje. Es una prueba de fuego para la futura reina, y aunque pueda ser vista como una serie de humillaciones simbólicas, son parte del proceso de crecimiento personal y de la formación que recibirá a bordo del Elcano.



































































































