La realidad de Talgo sigue siendo delicada. El fabricante de trenes sigue necesitando un socio industrial que le permita ponerse al día con sus entregas y evitar que se sigan acumulando retrasos y las sanciones que vienen de la mano de los mismos, como los más de 100 millones de euros que ya ha implementado Renfe. En cualquier caso, esto también ha terminado afectando a los accionistas y haciendo que la acción pierda una parte importante del valor que habían conseguido cuando la oferta de opa de Magyar Vagon estaba sobre la mesa, es que incluso con opciones como la de Sidenor y la de los indios de Júpiter Wagons, ninguna ha sido tan potente como la los húngaros.
Actualmente, empujada por la posibilidad de una nueva oferta de opa, esta vez de desde el Fondo Polaco de Desarrollo (PFD por sus siglas en polaco) el valor de la acción está alrededor de los 3,9 euros, bastante por encima de los 3,3 con los que empezó el año, pero no se ha acercado a los 4,30 euros que llegó a valer en su momento de mayor valor, a mediados de 2024 cuando todavía estaba sobre la mesa la posibilidad de la adquisición de la empresa española por parte de la empresa húngara.
Pero la decisión del Gobierno de usar el escudo Antiopas y de vetar la opción ha hecho que el valor de la empresa no se recupere. Es que desde entonces las ofertas han ido y venido sin llegar a una decisión definitiva. Nombres como los de la sueca Skoda sonando como posibles candidatos antes de desaparecer de la conversación, y otros rumores levantando la cabeza antes de que las empresas involucradas decidieron que no cumplían con lo solicitado por Trilantic, la empresa dueña de un mayor porcentaje de acciones del fabricante, que seguía embelesado por la oferta húngara.
En cualquier caso, el comprador es necesario para resolver la falta de capacidad industrial del fabricante, es algo que sabe el Gobierno español, que saben en Talgo y que comprenden los posibles compradores que se han acercado a la empresa con la idea de hacerse con la empresa. Sin embargo, también es comprensible que la oferta de casi 5 euros de los húngaros siga pareciendo la mejor opción, y aunque el gobierno la haya quitado de la mesa, sigue siendo el ideal para Trilantic, y la opción con la que siguen comparando cada una de las opciones centrales.
SIDENOR SIGUE SIENDO LA OPCIÓN FAVORITA DEL GOBIERNO
Lo cierto es que la empresa favorita para el Gobierno sigue siendo Sidenor. Es lógico, una de las grandes preocupaciones es que una empresa que se considera estratégica termine en manos extranjeras, e incluso si las ofertas que vienen de la India y Polonia no tienen la carga política de la húngara, sobre todo por la relación directa de Magyar Vagón con el Gobierno de Viktor Orbán, y la de este con un Vladímir Putin que todos los días pone más los ojos sobre Europa. Pero Sidenor, de momento, solo ha considerado comprar las acciones de Trilantic, no una opa completa.
A esto se suma que el Gobierno Vasco también ha intentado mantener la oferta de Sidenor en el foco. Es que no hay duda de que en una Europa que apuesta cada vez más por los trenes de alta velocidad como principal opción de transporte entre países, una decisión que viene empujada desde Bruselas que los considera una forma de transporte más limpia y sostenible que los aviones para desplazarse en distancias largas, una posición que en España también han defendido algunos partidos políticos. Dado que el fabricante español es uno de los pocos dedicados a trenes que puedan adaptarse a diferentes anchos de vía es una decisión lógica.
POLONIA PRESIONA PARA QUE SE TOME EN CUENTA SU OFERTA POR TALGO
En cambio, desde el PFD siguen apostando por una compra completa, y la propia PESA, uno de los grandes fabricantes de trenes polacos, acaba de cerrar una apuesta con Talgo para acelerar el desarrollo de los trenes de alta velocidad en ese país. Se suma que, aunque la oferta no se ha hecho pública, se espera que supere el precio por acción ofrecido desde Sidenor, lo que hace que la opción sea atractiva para los accionistas.

Se suma que, en este momento, no hay escudo antiopas, pues el mismo estaba escondido en la ley ómnibus rechazada por el congreso de los diputados. Aunque se espera que la misma vuelva al congreso para ser aprobada esta semana, mientras que esto no sea seguro desde Polonia se hace lo posible para acelerar los procesos.





