España desplegará una red de telescopios para estudiar la corona solar durante los eclipses ibéricos

El proyecto NATE, liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias, arranca con un ensayo en Palencia el 12 de agosto. La iniciativa culminará con una red de diez telescopios durante el eclipse total de 2027, el primero visible desde el sur peninsular en más de un siglo.

España se prepara para un trío histórico de eclipses. El país, junto a Marruecos y Estados Unidos, pondrá en marcha una red de telescopios sin precedentes para estudiar la corona solar durante los eclipses ibéricos, un proyecto que combina ciencia de vanguardia y participación ciudadana.

La iniciativa, denominada proyecto NATE, está liderada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y arrancará con un primer ensayo el próximo 12 de agosto en Palencia. El objetivo es afinar los instrumentos y los protocolos de observación para el plato fuerte: el eclipse total de 2027, el primero visible desde el sur peninsular en más de un siglo.

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Un ensayo general en Palencia el 12 de agosto

El eclipse del 12 de agosto de 2026 será modesto. Se situará muy bajo en el horizonte y durará apenas unos minutos. Pero el equipo científico no busca grandes revelaciones en esta cita. “Es un entrenamiento”, explican desde el IAC. Instalarán varios telescopios en los alrededores del cerro del Otero para calibrar equipos y coordinar los flujos de trabajo con los colaboradores marroquíes y estadounidenses.

Toda la experiencia se volcará después en la gran observación de 2027. Para entonces, la red contará con diez telescopios estratégicamente distribuidos a lo largo de la franja de totalidad, que cruzará el sur de España y el norte de Marruecos. La Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P) y el National Solar Observatory (NSO) de Estados Unidos aportarán tecnología y personal.

Diez telescopios y ciencia ciudadana para mirar al Sol como nunca

El verdadero corazón del proyecto NATE late en la participación de la ciudadanía. Estudiantes de secundaria, universitarios, ingenieros y astrónomos aficionados podrán colaborar en la recogida de datos. La filosofía recuerda al exitoso proyecto Citizen CATE que Estados Unidos desplegó durante los eclipses de 2017 y 2024, donde más de 70 voluntarios lograron una hora de observación ininterrumpida de la corona.

La corona solar, esa atmósfera exterior que solo se ve en los eclipses totales, guarda las claves de la actividad magnética del Sol y su influencia en la Tierra.

Aquella experiencia demostró que una red de telescopios modestos, bien sincronizados, puede obtener imágenes de la corona solar con una calidad comparable a la de los grandes observatorios. Además, los datos recolectados en los eclipses anteriores permitieron trazar por primera vez la evolución de los bucles coronales, y los campos magnéticos en el borde del Sol, información clave para entender el viento solar y las eyecciones de masa coronal.

La corona solar, un enigma a tres mil grados

La corona del Sol desafía la intuición. La superficie visible, la fotosfera, apenas alcanza los 5.500 grados Celsius, pero la corona se calienta hasta varios millones de grados. Nadie sabe a ciencia cierta cómo se transfiere esa energía. La teoría apunta a los campos magnéticos que ondulan y se reconectan, pero los modelos no terminan de cuadrar. “Un eclipse total es el único momento en que podemos observar la corona en luz visible con detalle, porque la Luna bloquea el disco solar brillante”, explica un portavoz del NSO. Por eso, una red de telescopios que registre la evolución de la corona minuto a minuto y a lo largo de varios eclipses es una herramienta sin parangón.

Los eclipses de 2027 y 2028 caerán en momentos distintos del ciclo solar de 11 años. Comparar las imágenes obtenidas en cada uno permitirá a los investigadores cartografiar cómo varían los bucles magnéticos en función de la actividad solar. El proyecto NATE se inspira directamente en el Citizen CATE estadounidense, pero a escala transcontinental. Aquel experimento demostró que con cámaras modestas y voluntarios entrenados se pueden alcanzar resoluciones de hasta 2 segundos de arco, suficientes para detectar cambios en la estructura de la corona. España y Marruecos replicarán y ampliarán ese esquema, esta vez con una cobertura geográfica más amplia.

Por ahora, la cuenta atrás para el primer ensayo ya ha comenzado. Las previsiones meteorológicas para el 12 de agosto en Palencia son favorables, aunque la baja altura del eclipse exigirá horizontes despejados. Los telescopios estarán listos. El reto, insisten los responsables, es humano: coordinar a decenas de voluntarios en dos continentes para que, cuando la Luna tape el Sol, la ciencia brille con luz propia.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: El proyecto NATE desplegará una red de telescopios para estudiar la corona solar durante los eclipses ibéricos de 2026, 2027 y 2028, con participación ciudadana.
  • Dónde: Empezará en Palencia (España) y se extenderá a Marruecos y otros puntos de la franja de totalidad.
  • Institución responsable: Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en colaboración con la Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P) y el National Solar Observatory (NSO).
  • Cuándo: Primer ensayo el 12 de agosto de 2026; despliegue completo durante el eclipse total de 2027.
  • Impacto a futuro: Permitirá obtener una secuencia de imágenes única de la corona y avanzar en la comprensión de los campos magnéticos solares.

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