Puede que el público general aún no esté preparado para las gafas de realidad aumentada tipo Google Glass, que sobreimprimen información a la realidad cotidiana. Pero que nadie espere que la tendencia vaya a terminar. Para ciertos segmentos, como los servicios de emergencia, este tipo de dispositivos tienen todo el futuro por delante. En un reciente encuentro con medios en Nueva York Tim Leland, vicepresidente de producto del coloso de los chips Qualcomm, explicaba a merca2.es algunas de las aplicaciones futuras de la realidad aumentada y sí, policías y bomberos de todo el mundo tienen un futuro de mucha tecnología por delante.

“La realidad aumentada será la próxima gran plataforma de computación móvil, todo lo que hemos aprendido con los smartphones se utilizará aquí”, explicó el directivo, quien expresó su confianza en la capacidad de estos dispositivos de sustituir casi todos los gadgets que llevamos encima normalmente.

¿Pero qué características deberán tener los nuevos dispositivos para los servicios de emergencia? Algunas son obvias, como que sean ‘manos libres’, dejando que los agentes puedan utilizar estas para otros menesteres. Pero atención a todo lo que vamos a encontrarnos:

1Sensores inerciales, de salud, hápticos, medioambientales y ¡de explosivos!

Desde mantener controladas las constantes vitales del agente hasta conocer la temperatura ambiente. Hablamos del wearable definitivo, capaz de medirlo todo en las situaciones más difíciles. Lo más lógico, por ejemplo, es que llegue a incorporar la tecnología ENRAM (Módulo de Alerta de Residuos de Explosivos y Narcóticos), capaz de emitir una serie de 12 láser capaces de detectar sustancias sobre una persona u objeto.

Obviamente el sistema también estará monitorizado mediante GPS. Una tecnología interesante será el detector de trayectoras balísticas en vivo. Con antenas micro-doppler se puede, teóricamente, rastrear el efecto de disparos en la atmósfera para encontrar, por ejemplo, a un francotirador emboscado. Incluso puedes descubrir si tu objetivo está detrás de un muro.

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