José Antonio Abellán se ha atrevido en los dos últimos años a mirar de tú a tú al poder. Hace dos años rompió definitivamente su relación con Florentino Pérez al provocar un tsunami en el campo deportivo tras desvelar en su libro Asalto al Real Madrid los insultos que habrían sufrido Raúl o Luis Figo por parte de su presidente. El abulense recibió un sonoro silencio sobre sus revelaciones, similar al que acaba de sufrir tras haber desvelado hace unos días los secretos mejor guardados de los directivos más influyentes del sector mediático.

Según el ex jefe de deportes de COPE, Fernando Giménez Barriocanal le ha acosado y perseguido. Pero no solo el presidente de la emisora episcopal fue la diana del locutor, que también apuntó a su número dos, Rafael Pérez del Puerto, o al consejero delegado de Mediaset, Paolo Vasile, artífice según el abulense de vetos y estrategias para dejarle sin micrófono. 

Abellán rompió todos los tabús posibles para desvelar conversaciones privadas y políticas con los jefes de COPE o Mediaset

De COPE señaló que ha cometido irregularidades porque “ha sumado emisoras, a lo largo de todo el territorio nacional, para reducirlas a meros postes repetidores en contra de los pliegos de concesión administrativa. No sólo se trata de una flagrante ilegalidad, sino que, con estas prácticas, la COPE aniquila a la competencia, hurtando a profesionales y emisoras la posibilidad de acceder a una licencia. Unas prácticas que también han llevado a la COPE a incumplir, de forma sistemática, las leyes autonómicas, llegando a involucrar a diversas instituciones y Gobiernos en episodios de falsedad documental”.

Lo más llamativo de Abellán en esta famosa rueda de prensa es que sacó a la luz audios grabados a directivos de COPE en los que éstos supuestamente reconocían compras del EGM o pactos entre Pérez del Puerto con la SER sobre este estudio a cambio del silencio de su entonces estrella, Federico Jiménez Losantos, sobre Jesús de Polanco: “El EGM una vez lo compré…..este cura lo compró, un maletín con ocho millones de pesetas. Otra vez hice un pacto con Augusto Delkader (CEO Cadena SER) para que el EGM nos colocara en más de dos millones de oyentes. Él aceptó y sólo me pidió a cambio no meternos con Jesús Polanco y Federico no lo cumplió”.

Según Abellán, la COPE pactó con la SER unos números del EGM a cambio de paz mediática

Pero el presentador de La Jungla sigue haciendo ahora la guerra por su cuenta desde su pequeño velero: Radio 4G FM. Con esta cadena de emisoras, de la que ya no es accionista, intenta sobrevivir tras haber perdido más de medio millón de euros de sus ahorros. La entrada de la emisora en el EGM, donde supera los 50.000 oyentes diarios, la hace respirar junto a la exitosa campaña de crowdfunding que ha llevado a cabo.

Ya cerró, por suerte para él, su contrato con Publimedia, extinta filial comercial de Mediaset que “no me vendió ni un euro de publicidad durante casi un año”. Pero con Radio 4G FM lo intenta parapetándose en su familia, responsable de prácticamente toda la producción propia de la emisora, y viendo como la mayoría de estrellas que se sumaron al proyecto lo van dejando ante la inestabilidad que reina en este proyecto: Chenoa, Mar Montoro, Alfonso Rojo, Alfredo Arense, etc. En las últimas semanas uno de los programas más emblemáticos de la emisora, Los cuentos del lobo de “El Sevilla”, también ha dejado de emitirse.

Abellán se ha aferrado al micrófono con Radio 4G FM, proyecto que intenta sobrevivir tras un año sin ingresos

Por lo cual Abellán sobrevive con La Jungla 4.0, que se emite entre las seis y once de la mañana, el espacio deportivo A la contra que conduce Felipe de Luis, El Radiador, que presenta su mujer, Mara Colás, y Cover Show, que conduce su hija, la ex concursante de La Voz Sharay Abellán. Estos cuatro formatos diarios son complementados por algunos espacios semanales como la tertulia política de tinte liberal El Búho y los espacios de misterio La Puerta Secreta y La Escóbula de la brújula, nacida de una escisión del programa La Rosa de los vientos de Onda Cero Radio.