Carrefour

Por alguna extraña razón en los últimos años Carrefour ha querido ponerse a la cabeza de lo que ellos interpretan como compromiso con el medio ambiente. Pero eso es muy discutible, es pura fachada como veremos a continuación.

Conceptualmente me recuerda mucho a cuando McDonalds quiso cambiar su posicionamiento, decidieron que pasaban a ser verdes; se convertían en el sitio donde tomar ensaladas y comida saludable, nada de grasa y hamburguesas.

Con una rápida visita a su web puedes ver toda una declaración de intenciones. Carrefour te explica como debería ser tu consumo responsable, y lo hacen con discutible eficiencia, para empezar editando 1 millón de guías en papel dándote consejos para ello. Incluso han creado sus propios premios con dotación económica “Premio Carrefour de Medio Ambiente” con lo que no sólo asumen un compromiso con el medio ambiente, ni nos educan sobre cómo debemos actuar nosotros, sino que además se erigen ellos en la voz autorizada para premiar y valorar proyectos de terceros. Que Carrefour, que no es precisamente “ícono de la ecología”, te de un premio al medio ambiente debe ser una sensación singular, similar a que Barcenas te felicite por llevar bien la contabilidad.

Para educar a sus clientes en consumo responsable la primera idea brillante es editar 1 millón de guías en papel con consejos de ecología

Desde pequeñito siempre me escuché aquel dicho castellano de “dime que presumes y te diré de que careces”. El refranero castellano es sabio, y se debió escribir siglos antes, pensando ya en Carrefour.

Carrefour y la historia de las bolsas de plástico

Con retraso, desde Enero de 2018 España aplicó la directiva Europea 2015/720 que regula el uso de las bolsas de plástico de un solo uso. Esa normativa regula -simplificándola mucho- que las bolsas de plástico de un solo uso no se pueden regalar en los comercios. Así por ejemplo las más básicas, las bolsas compostables de plástico de hasta 29 micras de espesor, deben cobrarse a 0,05 euros, y las más caras las oxodegrabables de hasta 50 micras o más, deben cobrarse al consumidor a 0,30 euros.

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Hay una razón de peso en todo ello, las bolsas de plástico que no reciclamos pueden generar un perjuicio al medio ambiente. Tanto a los suelos como las aguas y otros organismos, ya que no se absorben sino que se dividen en pequeños trozos de plástico contaminante. He de recalcar que estas bolsas no son malas en si mismas, lo que es malo es no reciclarlas y darlas un mal uso después de utilizarlas. Pero de alguna forma la comisión Europea ve más útil limitarlas que educarnos a reciclarlas en el final de su ciclo.

Esta directiva europea aspira a limitar el consumo a máximo de 90 bolsas por persona en 2019 y 40 en 2025. Ojalá se pueda conseguir.

Y es tal vez porque nuestros amigos del hipermercado francés se consideran pioneros en lo medioambiental, que ellos ya tomaron estas medidas… en 2009. Si, aunque no mucha gente lo recuerda en 2009 Carrefour España decidió dejar de facilitar sin cargo directo (las estabas pagando igual en tu compra) las bolsas de basura.

La lectura oficial era el “compromiso con el medio ambiente”. Tanto fue así que la enseña francesa comenzó una campaña de concienciación sobre los consumidores. La campaña tenía su miga… Sobre la imagen de una persona con una bolsa en la cabeza decía que “con menos bolsas de plástico todos respiraremos más tranquilos”

Carrefour bolsas

Duro más bien poco, porque Autocontrol, el organismo regulador de la publicidad en España, pidió retirarla. Presentar una persona con una bolsa en la cabeza no es un buen ejemplo para los niños, que lo veían y querían imitarlo. Por ese motivo dos meses después y tras una sucesión de quejas y denuncias de Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), se retiró la campaña por riesgo de asfixia infantil

Aunque esa campaña retirada fue casi mejor que la que la complementaba, con un mensaje muy elaborado que decía literalmente “bolsa caca”. Todo un ejemplo creativo y una oda al buen gusto tan habitual en nuestra querida enseña francesa. Intuyo que aun hoy, algún directivo de la compañía, ve la imagen y se le cae un lagrimón, sintiéndose profundamente orgulloso de tan sesudo eslogan. Igual hasta le han ascendido a Director General en Francia.

Carrefour bolsa caca
Foto. Franco Dhalbao

Aunque la campaña de comunicación saliera como el culo, el hecho es que lo hicieron, retiraron las bolsas. Ningún otro supermercado les secundó en aquel momento. De hecho la iniciativa era “singular” ya que el propio Carrefour pocos años antes había llevado a cabo una campaña de publicidad para defender el uso de los plásticos como elemento seguro y positivo para el consumidor.

He de decir que España es el segundo productor mundial de este tipo de bolsas, sólo por detrás de China. Para algo en lo que somos líderes, y hay que cargárselo. De hecho, 6.000 familias viven directamente de producir, comercializar y distribuir este producto. Y somos los terceros consumidores de plástico en la Unión Europea.

Tal vez eso era demasiada tentación para nuestros creativos amigos de Carrefour y no podían evitarlo. La tercera y última parte de la campaña mejoró, no tenía una frase polémica: “Ayúdanos a retirar las bolsas de plástico”. Si, mucho mejor que “bolsa caca” desde luego, pero con determinadas ubicaciones y emplazamientos publicitarios yo entiendo que el mensaje tocaba un poco los bemoles.

Carrefour retirar bolsasSea como sea, la empresa capitaneada en aquel entonces por Pascal Clouzard, retiró las bolsas gratuitas y se empezaron a cobrar a 0,10 Euros. La aventura duró poco. Los consumidores enfadados empezaron a quejarse y hacer la compra en otros establecimientos, sobre todo en centros que tenían cerca una alternativa.

Carrefour había metido una vez más la pata. 7 meses después recularon vergonzantemente y se vieron obligados a dar bolsas biodegradables de nuevo gratis a sus clientes, y a bajar el precio de las de pago de 0,10 Euros a 0,01 Euros por bolsa. Habían metido la pata. Se les había ido la mano, pero como casi siempre, jamás reconocieron el error. Su lectura fue triunfalista; eran pioneros en conservación del medio ambiente. Su clientela no lo había entendido, pobre gente, no estaba preparada para la visión de futuro de los directivos de Carrefour.

La realidad es que la conservación del medio ambiente les importaba un carajo. Si en vez de dar un producto “gratis” (bueno, por supuesto gratis no hay nada, te lo cobraban en la compra), lo vendes, tienes un doble margen de beneficio. Por supuesto no bajas el precio de la compra y además cobras por algo que antes era un costo. El negocio era redondo. No era un brindis a la ecología, era una manera de generar un ahorro estimado de hasta 13 millones de Euros en el año 2009. Así todos nos hacemos ecologistas… ¡dicen los de Monsanto, que, si el ecologismo va de esto, que ellos también se apuntan!

Carrefour se mostró pionero en la retirada de bolsas. Nos contaban que era por el bien del planeta, pero eso importaba bien poco, en realidad ganaban 13 millones de euros con ello.

Así cuando vayas a comprar a Carrefour, y te cobren la bolsa, piensa que es por el bien del medio ambiente, pero cuando por una simple compra te llenen los bolsillos de tickets y promociones de papel, piensa si no te están tomando el pelo. Si llegas a alguna conclusión sobre el “ecologismo de panfletillo” puedes dirigirte a la bonita web de Carrefour “Échale una mano al Medio Ambiente” y escribirles y preguntarles si no detectan una cierta incoherencia en ello.

Tickets Carrefour

La apuesta de Carrefour por el medio ambiente es una fachada publicitaria, una apuesta simple con la que intentar conseguir fines económicos y mejorar la percepción de marca sin tener siquiera la vergüenza torera de salvaguardar las formas. Si has decidido que la teórica defensa del medio ambiente es un posicionamiento interesante para tu marca, y además te beneficia económicamente, ¡adelante!, pero al menos hazlo bien. Erigirte en la enseña que se permite dar premios de medioambiente, o “educar” a sus clientes es tan pretencioso como surrealista. Pero además hace que la gente te de zascas en público un día tras otro si no haces lo que pregonas, así el ridículo que haces es épico cuando ni siquiera tu mismo cumples lo que explicas ex cátedra. Y en época de las redes sociales eso no se oculta ni se perdona.

Carrefour dando ejemplo

La gente busca posicionamientos de verdad, implicación y no fachadas publicitarias. El ejemplo gráfico es el siguiente. Nuevas papeleras de diseño para los centros, preparadas para reciclar (y reafirmar tu compromiso medioambiental, recuerda, tú eres Carrefour, ¡eres el oráculo de la ecología!). La fachada está montada, lo que pasa que como el reciclaje te importa un carajo la pones una única bolsa de basura para los tres compartimentos. ¡Qué más da! ¡Si la gente es mu tonta!


Por supuesto cualquier lector puede pensar que es un fallo humano, y que no por eso se puede criticar el posicionamiento de la empresa. Es cierto, podría haber sido un error puntual de un empleado, o incluso una maldad a la hora de hacer la fotografía.
Nada más lejos de la realidad.

Carrefour nos educa para que consumamos de la manera que les interesa con la excusa del medio ambiente, pero no tiene el más mínimo interés en educar a sus propios empleados sobre como rellenar con 3 bolsas de basura distintas y en colores diferentes las propias papeleras de los centros. La fachada lo es todo, dan lecciones, pero ni siquiera desarrollan un discurso interno básico. El reciclaje no importa en la central de la calle Campezo. Lo que importa son las apariencias… y la cuenta de resultados.

Total, que en Carrefour cada día, como dice su publicidad, oficialmente se esfuerzan en luchar contra el despilfarro y proteger el medio ambiente. Y se preguntan, que haces tú, querido lector, por esa causa. Lo que, dentro de su ignorancia, como falsos profetas no entienden, es que cada uno de nosotros tomamos las medidas que consideramos, justas y razonables, en la intimidad de nuestro hogar y sin dar lecciones a nadie. No necesitamos presumir y dar recomendaciones a los demás, y menos si aún no estamos haciendo nosotros mismos los deberes.

Carrefour medio ambiente
Foto: Harto de Carrefour http://hartodecarrefour.blogspot.com.es/

Y eso tiene cierta lógica, porque lo normal, si haces lo contrario, es que te pongan la cara colorá colorá.