Uno de los valores que más enorgullecen a nuestra sociedad desarrollada es el de cuidar, tratar y remunerar bien a nuestros mayores, por ello, Adif, que ya sabemos que es la empresa pública de la tercera edad (con más de un 80% de sus empleados con más de 50 años) y su suculenta política de retribución para sus empleados, que va más allá de su ya de por sí generoso sueldo, es un gran ejemplo para sociedad. Lástima que no haya más empresas así, en la que sus gestores con el dinero de todos los contribuyentes (no vayan a pensar que es con el suyo propio, una cosa es ser solidario y otro tonto) cuiden tanto de sus empleados.

Los trabajadores de Adif no solo cuentan con una de las remuneraciones medias más altas en el entramado público, sino que también cuentan con distintos fondos con de 80 millones de euros destinado a viajes de ocio y regalos. En cuanto al sueldo, los más de 39.000 euros de media que cobran suponen un 25% más que sus colegas del entramado público, que cobraron unos 31.200 euros, y hasta un 89,8% más que el sueldo medio en el sector privado, según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística. Ya saben, a los mayores hay que cuidarlos.

Aunque el beneficio de ser empleado de Adif no acaba con cobrar de media el doble que cualquier empleado del sector privado, ni mucho menos. Los generosos gestores de Adif, que al final también son empleados (quizás tenga que ver algo con que se muestren tan a favor de que se mantengan dichos privilegios) han visto a bien dotar al fondo “Premio a la Permanencia” con 10,49 millones de euros, saldo a 31 de diciembre de 2018, y con 68,11 millones de euros otro remanente para “Compromisos futuros por viajes de ocio del personal“, también a finales de dicha fecha.

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En cuanto al primer fondo, el de “Premio de Permanencia”, según la propia Adif “recoge el importe de la obligación de ADIF, conforme a la normativa laboral vigente para su personal, de conceder un premio a los empleados en función de los años de servicio prestados a la entidad. Este premio se consolida a los 30, 35 y 40 años de servicio”. Además, la compañía pública que está bajo el mandato de Fomento espera repartir por dicho concepto más de 1,2 millones de euros en 2019.

La realidad es que dicho fondo, cuya cuantía viene establecida en el convenio colectivo suscrito el 5 de mayo de 2016, tiene dos peculiaridades muy curiosas (casi divertidas, sino fueran muy caras para el contribuyente): en primer lugar, es destacable que una empresa pública, cuyos empleados son funcionarios en su gran mayoría, tengan un fondo que premie su permanencia. Para el que todavía no lo sepa, a los funcionarios prácticamente no se les puede despedir. En segundo lugar, es sorprendente que aun quede dinero en el fondo, ya que solo un 22% de los empleados llevan en la empresa menos de 30 años, y casi la mitad (un 46%) ya ha recibido al menos dos de estos premios al estar más de 35 años. Desde luego un éxito a la hora de retener talento.

ADIF TIENE 70 MILLONES PARA VIAJES DE OCIO

En el caso del “Fondo para compromisos futuros por viajes de ocio del personal”, sí en el propio nombre utiliza la propia palabra ocio (no lo disimulan) se “recoge el valor actual de los compromisos adquiridos por ADIF y devengados a 31 de diciembre de 2018 con su personal y con el personal jubilado y prejubilado de RENFE, en relación con el derecho del personal cuando accede a la condición de pasivo de viajar en ferrocarril con unos precios reducidos“. Para dicha actividad, se tienen presupuestados más de 68 millones de euros, pero se prevé que en 2019 se usen más de 2,6 millones de euros.

Los trabajadores de Adif no solo cobran el doble que cualquier empleado del sector privado, también tienen a sus disposición 80 millones para “viajes de ocio” y “premios”

La idea de mantener un remanente tan grande para los viajes de los empleados de Adif, tiene aprovisionado como para pagar una década de viajes de los diputados españoles, viene de muy atrás, en concreto de los años de bonanza económica. Cómo no podía ser de otra manera. Así, el reconocimiento viene de la normativa laboral firmada el 8 de noviembre de 2006 por la que Adif se comprometía a abonar “a Renfe el importe de las reducciones efectuadas a su personal activo y al que se ha jubilado o prejubilado a partir del 1 de enero de 2005. También paga el 50% del coste de las reducciones aplicadas al personal jubilado y prejubilado en Renfe con anterioridad a esta fecha”.

Pero los beneficios sociales no acaban ahí, ya hemos dicho que Adif es una compañía de bandera con los mayores, ya que tiene apartado otro medio millón de euros para ingresar en planes de pensiones para sus empleados. El epígrafe de “Planes de aportación definida” corresponde “al valor del pasivo actuarial estimado a 31 de diciembre de 2018 como consecuencia de la variación de las hipótesis de crecimiento del índice de precios al consumo en los años 2001 a 2017 utilizadas en el proceso de externalización de los compromisos por complemento de pensiones y jubilaciones anticipadas“.