Las posiciones cortas del IBEX 35 se concentran en 16 valores y señalan a Solaria y Enagás.
Los fondos de cobertura han vuelto a colocar el foco sobre dos nombres muy distintos entre sí, pero con un denominador común: son los títulos del selectivo con mayor presión declarada de capital prestado y vendido a descubierto, según las últimas revisiones del registro público que mantiene la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Por detrás de ambos aparecen otros 14 valores con posiciones cortas abiertas. En total, casi la mitad del índice.
La cifra tiene más miga de la que parece. El umbral de comunicación es del 0,5% del capital, de modo que cualquier nombre que figure en la lista supera holgadamente esa barrera. Detrás de cada línea hay fondos con mandato de rentabilidad absoluta, no pequeñas apuestas de particulares.
Solaria y Enagás encabezan la lista de los más presionados
Solaria arrastra un perfil que el mercado conoce bien. Crecimiento acelerado en capacidad instalada, una estructura de deuda ligada a la construcción de plantas y una cotización hipersensible a las expectativas sobre tipos de interés. Cada décima que se mueve el bono español se traduce en órdenes vendedoras sobre el valor.
La compañía ha orientado además parte de su crecimiento a la venta directa de energía a grandes consumidores, un modelo que funciona con precios altos y se complica cuando el pool se hunde.
Enagás ofrece el reverso de la moneda y comparte el mismo problema. Es una infraestructura regulada, con ingresos predecibles y un dividendo comprometido, pero su plan de hidrógeno verde exige inversiones cuyo retorno todavía no está claro. Ahí es donde entran los bajistas. No discuten el negocio; discuten la rentabilidad del capital que se va a invertir.
La presión sobre Enagás no cuestiona su caja regulada, sino la capacidad de convertir el hidrógeno en una rentabilidad razonable antes de 2030.
El IBEX 35 recupera los 19.300 puntos con los cortos todavía dentro
La fotografía de la presión bajista convive con un mercado que, en la última semana, ha ido justo en la dirección contraria. El IBEX 35 cerró la sesión del miércoles 4 de noviembre en 19.370,9 puntos, tras anotarse 563,7 puntos y un 3% en una sola jornada. Su mejor registro en casi siete meses.
El impulso llegó de fuera. La victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y el consiguiente ascenso de Wall Street arrastraron al selectivo español, que recuperó así la cota de los 19.300 perdida un mes antes.

Un rebote de ese calibre, sin embargo, no desmonta una posición corta. Los fondos que venden a descubierto rara vez cubren en el primer día de euforia; lo hacen cuando el movimiento se consolida o cuando aparece un catalizador propio del valor. Ni Solaria ni Enagás lo han tenido todavía.
Por qué el mercado se ceba con estos dos valores
Hay un patrón que se repite cada vez que el crédito se encarece. Los cortos se concentran en compañías con balance apalancado, ingresos a plazo fijo y valoraciones que descuentan un crecimiento dependiente de decisiones regulatorias. Solaria y Enagás encajan en las tres casillas. No es la primera vez: los mismos nombres ya aparecieron en la parte alta del registro cuando el precio del dinero subía a ritmo de 75 puntos básicos por reunión.
Lo llamativo del caso español es la asimetría. En el resto de Europa, los grandes nombres con posiciones cortas son bancos y compañías industriales; aquí la lista la encabezan una renovable pura y un gestor de infraestructuras gasistas. Esa combinación dice mucho del perfil del inversor que opera en el mercado español: mucho minorista en el capital, poca profundidad en el préstamo de valores y un flotante libre reducido en algunos casos.
Conviene no exagerar el alcance del dato. Una posición corta declarada no equivale a una apuesta indefinida a la baja: puede ser la cobertura de una cartera larga, un arbitraje de convertibles o un pair trade contra otra utility europea. Cuando el número se repite semana tras semana y se concentra en los mismos nombres, la lectura de convicción gana peso. La mayoría de las casas de análisis considera, eso sí, que el castigo bursátil ya descuenta buena parte del riesgo regulatorio.
Aquí hay un riesgo que el mercado tiende a ignorar. Si el ciclo de bajadas de tipos se retrasa y los proyectos de hidrógeno acumulan retrasos administrativos, el coste de capital de ambas compañías seguirá por encima de lo que descuentan sus planes de negocio. Y si, por el contrario, el escenario se despeja, los bajistas tendrán que cerrar posiciones con pérdidas, lo que añadiría presión compradora sobre los dos títulos.
La próxima cita relevante no es una junta ni un capital markets day, sino la actualización del registro de la CNMV y, sobre todo, las cuentas del ejercicio 2026, que ambas compañías presentarán previsiblemente en el primer trimestre de 2027. Para entonces sabremos si la lista de 16 se estrecha o se mantiene.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 cerró el miércoles 4 de noviembre en 19.370,9 puntos, con una subida del 3% y 563,7 puntos ganados, su mejor jornada en casi siete meses. Ni Solaria ni Enagás han remitido hecho relevante alguno que altere el mapa de posiciones cortas.
Clave técnica: El selectivo recupera el soporte de los 19.300 puntos que había perdido un mes antes; por debajo, la referencia vuelve a ser la zona de 19.000. En los valores más castigados, el nivel que cuenta es el 0,5% del capital: por debajo de ese umbral la posición desaparece del registro público de la CNMV.
Apunte macro: La sesión se movió por factores externos, con Wall Street impulsado por el reparto de poder en Washington tras las elecciones de mitad de mandato. El coste de financiación de Solaria y Enagás sigue colgando del bono español a diez años y del diferencial con el bund, con 16 valores del índice bajo presión bajista declarada.





