¿Es momento de invertir en tecnológicas? Los valores que aguantan tras los bandazos

El Nasdaq 100 cotiza a 14 veces los beneficios previstos para 2028, su múltiplo más bajo en cinco años. El consenso mantiene más del 93% de recomendaciones de compra en SK Hynix, TSMC, Nvidia, Broadcom y Amazon.

Invertir en tecnológicas vuelve a ser una decisión de precisión. El Nasdaq ha entrado en corrección tras ceder más del 10% desde los máximos de principios de octubre, y el sector que lideró el rally de 2026 es ahora el que más sufre. Octubre fue su peor mes desde marzo de 2025.

El castigo ha sido desigual pero contundente. Intel se dejó un 30% tras presentar unas previsiones por debajo de lo esperado. En el último mes, Nvidia, Meta y Alphabet caen entre un 16% y un 21%, y el consenso les atribuye todavía un potencial superior al 35%. La volatilidad no distingue entre buenos y malos negocios a corto plazo.

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Hay una explicación técnica. Bankinter señala que la salida a Bolsa de Anthropic, prevista para finales de este mes, fuerza ventas de otros activos tecnológicos para obtener liquidez con la que acudir a la colocación. Parte de la caída no responde a un deterioro del negocio, sino a una mudanza de dinero de una casilla a otra.

El beneficio crece aunque la cotización no acompañe

Los números publicados hasta ahora comparten un denominador común. Para el tercer trimestre se esperan crecimientos del beneficio por acción del 69% en el conjunto del sector tecnológico en Estados Unidos. Jaime de León Calleja, gestor de Mutuactivos especializado en tecnología, lo resume sin rodeos: los resultados apoyan las cotizaciones y la duda del mercado sobre su sostenibilidad es precisamente lo que abre la oportunidad.

La valoración ha dejado de ser un argumento incómodo. El Nasdaq 100 cotiza a 14 veces los beneficios previstos para 2028, el múltiplo más atractivo en cinco años. Para Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante, no es el momento de reducir exposición de forma generalizada, pero sí de ser selectivo: la oportunidad se ha desplazado hacia el software y los negocios con ventajas competitivas defendibles.

El mercado ha dejado de pagar anuncios y ha empezado a pagar flujos de caja. Esa es la línea que separa a las tecnológicas que aguantan de las que solo prometen.

Los valores que resisten en el consenso de compra

Cinco nombres concentran más del 93% de consejos de compra: SK Hynix, TSMC, Nvidia, Broadcom y Amazon. La coreana lidera la lista con un 98% de recomendaciones positivas y un potencial del 180%, pese a caer un 38% en el último mes; en el año aún sube más del 70%. Carmignac sostiene que la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) duplica su capacidad de suministro y que ya hay contratos cerrados que cubren más de la mitad de su producción para 2027 y 2028.

Nvidia, con una capitalización de 4,5 billones de dólares, presenta resultados el 17 de noviembre y un 96% de los analistas mantiene la compra. El consenso espera un crecimiento del beneficio neto del 63% este año. Broadcom, con márgenes brutos del 75%, cotiza con un descuento superior al 70% frente a la valoración media de los expertos. Apple, en el extremo contrario, sube un 26% en el año, roza los 5 billones y se ha quedado sin recorrido para el consenso.

El riesgo no está en la IA, sino en cómo se financia

Aquí conviene detenerse. Pablo Hernández de Cos, director gerente del Banco Internacional de Pagos, alertaba esta semana de que las mayores tecnológicas invierten cantidades que superan holgadamente sus flujos de caja operativos y recurren cada vez más al endeudamiento y al crédito privado, a menudo de forma opaca e interconectada. Su preocupación no es la exageración de una compañía, sino la red: que el tropiezo de una arrastre a todas.

El caso de Meta ilustra el problema mejor que cualquier informe. Creció un 26% en ingresos, pero un gasto de capital de casi 35.000 millones de dólares en el tercer trimestre llevó su flujo de caja libre a terreno negativo por primera vez en más de una década: -2.100 millones. Amundi añade dos riesgos que no se corrigen con un buen trimestre: tipos altos que castigan valoraciones exigentes y una concentración extrema de los índices en un puñado de valores.

Mi lectura es que la corrección ha hecho un favor al inversor minorista: ha separado dos cosas que el rally trataba como una sola. La demanda de infraestructura de IA, que UBS cifra en 1 billón de dólares en 2026 y 1,5 billones en 2028, y la capacidad de cada empresa de convertir esa demanda en caja. Comprar el sector entero con un ETF compra ambas cosas a la vez, y ahí llega la factura.

Para 2027, las previsiones de semiconductores apuntan a un crecimiento medio del beneficio del 47%, con un PER de 15,7 veces frente a las 24 de media de la última década. El próximo examen llega el 17 de noviembre con las cuentas de Nvidia, y se completa a finales de mes con la colocación de Anthropic, que medirá el apetito real del sector. Si ambas citas salen bien, la corrección habrá sido una oportunidad. Si fallan, el debate dejará de ser sobre múltiplos y pasará a ser sobre balances.


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