El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València y el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe han participado en un estudio que valida un modelo para evaluar la capacidad cardiopulmonar de niños y adolescentes. Publicado en la Revista Española de Cardiología, el trabajo se realizó con población pediátrica sana española y apunta a una interpretación más precisa de las pruebas de esfuerzo en menores de 18 años.
La investigación concluye que el modelo, basado en la puntuación Z, ofrece resultados más precisos y consistentes que las ecuaciones tradicionales utilizadas desde la década de 1980, en particular en menores con sobrepeso. La herramienta compara los resultados de cada niño o adolescente con los valores esperados en personas de características similares.
Una evaluación que tiene en cuenta el crecimiento
El estudio incluyó a más de un millar de participantes sanos menores de 18 años. Para validar el modelo, desarrollado a partir de una población internacional de referencia publicada previamente, se utilizaron datos de población española. Además de La Fe, participaron el Hospital Universitario Donostia y el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
Las pruebas de esfuerzo permiten observar cómo responden el corazón, los pulmones y los músculos durante la actividad física. Uno de sus principales indicadores es el consumo máximo de oxígeno, que refleja la capacidad del organismo para utilizarlo durante un esfuerzo intenso. En pediatría, estas pruebas se emplean para estudiar síntomas vinculados al ejercicio, hacer seguimiento de menores con enfermedades cardíacas o respiratorias y orientar programas de actividad física y rehabilitación.
La interpretación se ha basado principalmente en ecuaciones que consideran el peso o la talla, métodos que, según el estudio, no siempre reflejan adecuadamente los cambios del crecimiento, especialmente en menores con bajo peso, sobrepeso u obesidad. La puntuación Z reduce la influencia del peso corporal en la valoración y permite una interpretación menos sesgada, particularmente en niños y adolescentes con sobrepeso.
Posibles aplicaciones clínicas
El modelo validado puede contribuir a identificar con mayor precisión a menores con baja capacidad aeróbica, relacionada con la salud cardiovascular y metabólica. También puede ser útil para orientar el seguimiento de pacientes pediátricos con enfermedades crónicas, adaptar la intensidad del ejercicio y evaluar su evolución después de programas de rehabilitación o intervenciones sobre los hábitos de vida.
El cardiólogo pediátrico e investigador de La Fe y del IIS La Fe, el doctor Esteban Peiró, señaló que el propósito es interpretar mejor qué significa el resultado de cada menor, y no limitarse a obtener una cifra.
El estudio concluye que la puntuación Z ofrece una interpretación más precisa y consistente de la capacidad cardiopulmonar pediátrica que los métodos tradicionales. Su uso podría ayudar a mejorar la valoración clínica, el seguimiento de pacientes y la evaluación de intervenciones destinadas a mejorar su condición física.
Participación en un proyecto europeo
La investigación forma parte de QUALIREHAB, un proyecto europeo de rehabilitación cardíaca híbrida dirigido a mejorar la vida de niños y adolescentes con enfermedades crónicas. El consorcio reúne centros de referencia de Francia, Alemania, Estados Unidos y España. El proyecto ha contado con financiación del Consejo Superior de Deportes y de la convocatoria europea ‘Innovate to Prevent’. El estudio está registrado en ClinicalTrials.gov.





