Polonia convoca para el 9 y el 10 de noviembre su subasta de renovables con 24.900 millones de zlotys —unos 6.340 millones de dólares— y más de 76 TWh de electricidad limpia en juego, según el calendario publicado por el regulador energético URE.
El Urząd Regulacji Energetyki (URE) ha fijado las fechas y el presupuesto de la convocatoria de 2026, que se divide en dos categorías de capacidad: instalaciones de hasta 1 MW y aquellas que superan ese umbral. Entre ambas, el organismo adjudicará más de 76 TWh de electricidad renovable, el dato que mejor mide el tamaño real de la apuesta polaca y que llega en un momento de máxima exigencia para el cumplimiento del Fit for 55.
Solo instalaciones nuevas y el precio como único criterio de adjudicación
Aquí está la primera letra pequeña: la subasta está abierta exclusivamente a instalaciones nuevas. No hay hueco para repotenciar parques existentes ni para proyectos que ya cobran otra retribución. Y las ofertas se evalúan solo por precio. Sin puntos por hibridación con almacenamiento, sin valoración de la cadena de suministro, sin criterio de huella de carbono del componente. El sobre es una cifra y gana la más baja.
Para entrar en la puja, los promotores necesitan un certificado de admisión tramitado a través de la Plataforma de Subastas en Línea (IPA). Es un trámite previo que actúa como primer filtro y que condiciona el número final de ofertas admitidas.
Los resultados de la ronda anterior dejan claro el patrón que probablemente repita la subasta solar eólica 2026. En la convocatoria de 2025, el regulador adjudicó aproximadamente 1,67 GW de capacidad solar y solo 82,7 MW de eólica terrestre. La fotovoltaica firmó 178 de las 181 ofertas ganadoras. El precio de la energía renovable se movió entre 216,90 zlotys/MWh y 374,77 zlotys/MWh según la categoría de capacidad.
Una subasta que se decide solo por precio no premia la mejor tecnología: premia la más barata, y en Polonia esa es hoy la fotovoltaica.
Un año antes, la foto fue casi idéntica. En 2024, la solar se llevó 198 de las 200 adjudicaciones, frente a dos proyectos eólicos que sumaron 90,8 MW. La eólica terrestre, la tecnología que mejor complementa el ciclo diario de la fotovoltaica, sigue siendo una compareciente marginal en el mecanismo.
Dos tecnologías, dos velocidades: la solar copa las pujas mientras la eólica terrestre se queda mirando desde la puerta.
Lo que la letra pequeña revela: participación floja y PPA al acecho
La participación en las subastas polacas se ha mantenido relativamente baja, y no por falta de proyectos. Los promotores han ido migrando hacia los PPA corporativos y las ventas a mercado como alternativa al apoyo público. La tendencia se detectó tras las subastas de 2023 y se ha consolidado: un contrato a largo plazo con un consumidor industrial puede salir mejor que esperar el resultado de una puja estatal.
El marco de apoyo vigente cubre el periodo 2022-2027 y fijaba originalmente objetivos de aproximadamente 9 GW de nueva capacidad solar y 3 GW de eólica terrestre. El ritmo real mide la distancia. Polonia instaló 3,6 GW de solar en 2025, por debajo de los 4 GW de 2024, según los datos que la Agencia del Mercado de la Energía (ARE) recopila para el Ministerio de Energía. La capacidad acumulada llega a 24,8 GW.

Hay además una discrepancia estadística que conviene tener presente. El operador del sistema, Polskie Sieci Elektroenergetyczne (PSE), eleva la capacidad solar total a 25,5 GW al cierre del año pasado. Grzegorz Wisniewski, fundador del Instituto de Energía Renovable (IEO), explica que la diferencia probablemente se debe a grandes plantas fotovoltaicas conectadas a la red en diciembre: PSE las contabiliza en ese ejercicio y ARE las anotará en 2026.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Volumen convocado: más de 76 TWh de electricidad renovable en la subasta de 2026, según el calendario del URE.
- Presupuesto: 24.900 millones de zlotys, equivalentes a unos 6.340 millones de dólares.
- Capacidad acumulada: 24,8 GW de solar al cierre de 2025 según ARE; PSE eleva la cifra a 25,5 GW.
- Equivalencia tangible: no detallada en la fuente oficial para esta convocatoria.
Análisis: la subasta mide la ambición polaca en Bruselas
Polonia llega a esta cita con una fotografía incómoda. Es una de las economías europeas con mayor peso del carbón en su mix eléctrico y, a la vez, uno de los mercados fotovoltaicos que más ha crecido en términos absolutos. La convocatoria del 9 y el 10 de noviembre es el instrumento que debe cerrar esa brecha antes de que el esquema 2022-2027 agote su recorrido.
El problema de diseño es evidente. Un mecanismo que adjudica solo por precio abarata la factura a corto plazo, pero estrecha el menú tecnológico. Con la solar copando 178 de 181 adjudicaciones en 2025, el sistema concentra su nueva generación en las horas centrales del día y deja cojas las franjas de tarde y noche, donde la eólica terrestre aporta más. Esa concentración tiene un coste: más necesidad de respaldo, más ciclado de las plantas de gas y un sistema más caro de operar aunque el megavatio hora adjudicado sea más barato.
La comparación con el resto de Europa tampoco invita al optimismo. Mientras los grandes grupos energéticos del continente, de Ørsted a Iberdrola, han acelerado sus carteras eólicas al calor del Fit for 55, en Polonia esa tecnología sigue esperando su turno. Los PPA cubren parte del hueco, pero trasladan el riesgo al balance de los promotores y dejan fuera a los proyectos que necesitan un precio garantizado para cerrar la financiación. La inversión en renovables en Europa no espera: se coloca donde el marco regulatorio es predecible.
Queda el calendario. El esquema actual cubre hasta 2027, así que esta ronda es una de las últimas con las reglas vigentes. Lo que Polonia decida para el periodo siguiente pesará más que los 76 TWh que se juegan ahora: definirá si el país instala renovable barata y concentrada o renovable barata y gestionable. Ese es el detalle que de verdad mide la transición.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: más de 76 TWh de electricidad renovable adjudicados por precio, con un presupuesto de 24.900 millones de zlotys.
- Modelo que cambia: el apoyo público deja de ser la única vía de financiación; los PPA corporativos y la venta a mercado ganan peso.
- Para las próximas generaciones: 24,8 GW de solar acumulada ya desplazan generación fósil en la economía europea con más dependencia histórica del carbón.




