Nvidia, Nike y Microsoft bloquean las acciones tokenizadas de OKX-ICE junto a 50 cotizadas

El aviso del 30 de octubre sumó doce negativas nuevas, entre ellas las de Costco, Micron y Reddit. La exención de la SEC permite listar sin permiso del emisor salvo que este se oponga en 30 días, y el primer plazo vence el 3 de noviembre.

Cincuenta empresas cotizadas en Estados Unidos han bloqueado la tokenización de sus acciones en OKX-ICE, la plataforma que el exchange cripto OKX ha puesto en marcha con Intercontinental Exchange (ICE), la matriz de la Bolsa de Nueva York. En la lista hay nombres que reconoce cualquiera: Nvidia, Nike, Microsoft, Costco, JPMorgan, Walmart, Goldman Sachs, Reddit, Micron e Intel.

El último aviso llegó el 30 de octubre y sumó doce negativas nuevas, entre ellas las de Nvidia, Nike, Costco, Micron y Reddit. No es una carta de protesta simbólica: es un veto formal, con plazo y sin marcha atrás, que impide que esos títulos se negocien en en formato digital dentro de la plataforma.

Publicidad

Las cuentas no son del todo limpias. De las 62 compañías que OKX-ICE propuso tokenizar en su arranque, el recuento del medio especializado CoinDesk sitúa en 43 las que han objetado por escrito, cerca del 69%. La lista pública de avisos ya acumula medio centenar de firmas.

De nueve objeciones a cincuenta en dos semanas

La progresión es lo más elocuente del caso. El 15 de octubre había nueve empresas en contra. El 19, dieciséis. El 28, treinta y ocho. Dos días después, cincuenta. Un goteo que se ha convertido en aluvión conforme se acercaba el cierre del primer plazo.

Ninguna de las firmas ha explicado sus motivos en público. JPMorgan, una de las afectadas, sí ha dejado una puerta abierta: sostiene que la tokenización le parece un camino interesante, pero quiere controlar cómo se representa y se negocia su acción. No rechazan la tecnología. Rechazan que la decisión la tome otro.

Es un pulso de propiedad, no de innovación.

Cuando el consentimiento se mide por el silencio, el pulso no lo gana quien convence mejor, sino quien no llega a tiempo de decir que no.

El silencio vale como sí: la exención de la SEC que lo permite

La raíz está en la exención de innovación de cinco años que la SEC aprobó el 17 de septiembre. Ese marco permite a las llamadas plataformas de valores tokenizados negociar versiones en ‘blockchain’ de acciones estadounidenses sin registrarse como bolsas. Un atajo regulatorio pensado para probar estructuras nuevas, con una condición: avisar al emisor.

El mecanismo es sencillo y algo brutal. La plataforma notifica a la empresa y la empresa tiene 30 días para oponerse por escrito. Si no dice nada, se entiende que acepta. Cuando el plazo se cierra, ya no hay forma de echarse atrás. Silencio administrativo, pero al revés.

Conviene aclarar qué es un valor tokenizado: un token respaldado uno a uno por una acción real que un tercero mantiene en custodia. OKX-ICE quiere negociarlos las 24 horas, emparejados contra ‘stablecoins’ como USDC (criptomonedas atadas al dólar) en piscinas de liquidez de acceso restringido sobre X Layer, la ‘blockchain’ propia de OKX. Esas piscinas usan creadores automáticos de mercado: un algoritmo fija el precio según el inventario disponible, sin libro de órdenes ni horario de apertura.

Nasdaq, un anuncio en el Wall Street Journal y la pelea de fondo

El pulso por las acciones tokenizadas de OKX-ICE tiene una capa competitiva que explica parte del ruido. Un ejecutivo de una compañía cotizada en el Nasdaq aseguró a Crypto in America que un representante del parqué neoyorquino animó a su empresa a objetar y le ofreció una llamada para explicarle por qué. Nasdaq no ha comentado esa versión, pero mantiene el discurso: las plataformas de valores tokenizados no son el mejor camino.

Su argumento técnico: una plaza fuera del sistema nacional de mercado fragmenta la liquidez y no ofrece visualización del mejor precio en tiempo real ni un registro consolidado de operaciones. Traducido a la calle: si la acción se negocia en dos sitios a la vez con reglas distintas, el precio deja de ser un precio fiable. El Nasdaq no se queda en la crítica.

La bolsa neoyorquina prepara su propio producto, el Nasdaq Equity Token, junto a Kraken, con lanzamiento previsto para el segundo trimestre de 2027. Y con un detalle decisivo: manda el emisor. En paralelo, un anuncio a página completa en el Wall Street Journal con el lema ‘Tu acción. Sus tokens. Tu problema.’ invitaba a los consejeros delegados a darse de baja del inventario de OKX-ICE. Lo pagó la entidad sin ánimo de lucro Common Sense Leadership Fund; el Nasdaq asegura que no tiene relación con ese grupo.

Andrew Cuomo, exgobernador de Nueva York y copresidente de OKX-ICE, ha calificado las objeciones como una ‘respuesta natural’. ‘Estamos en el comienzo del despliegue de una estructura de mercado fundamentalmente distinta’, dijo la semana pasada.

Lo que este pulso revela sobre el futuro de la tokenización

No es la primera vez que el sector intenta llevar la bolsa a la ‘blockchain’. En 2018, una oleada de ‘security tokens’ prometió lo mismo y se quedó en nada: faltaba regulación, faltaba liquidez y sobraba entusiasmo. El verano de 2020, el ‘DeFi’ demostró que las piscinas de liquidez podían funcionar a escala. Y la aprobación de los ETF al contado en 2024 enseñó que el dinero institucional llega cuando el envoltorio regulatorio es aburrido y sólido. OKX-ICE intenta las tres cosas a la vez.

El problema es el atajo. La exención permite listar sin permiso, y eso ha convertido a emisores que nunca habían opinado sobre cripto en vigilantes de su propio ‘ticker’. Ahí está el riesgo real del modelo: si el éxito depende de que 62 empresas callen durante 30 días, el éxito es frágil. Con la oposición actual, el catálogo nace cojo y cada negativa nueva encarece el relato comercial de la plataforma.

Para el lector español, la pregunta práctica es si esto le toca. Hoy no. Estas plazas operan en Estados Unidos bajo un paraguas que no existe en la UE, donde un token que replica una acción sigue siendo un valor negociable sujeto a MiFID II, no a MiCA, la norma que ordena los criptoactivos. Pero la discusión sí fija precedente: decide si algún día se podrá comprar una acción de Nvidia un domingo por la noche desde el móvil, y a qué precio.

Queda un calendario inmediato. El primer plazo de 30 días vence el martes 3 de noviembre. Nada impide que sigan llegando negativas: Olivia Vande Woude, responsable de tokenización de Ava Labs, lo resumía así en declaraciones recogidas por Bitcoin Magazine: ‘Dado lo fácil que es darse de baja, la lista de objetores probablemente seguirá creciendo’. Después habrá que ver si la SEC endurece su exención, si el token de Nasdaq y Kraken llega en 2027 con el modelo inverso y qué hace un emisor grande cuando le toque elegir entre callarse o batallar.


Publicidad