La NASA ha cartografiado 13 regiones de Marte compatibles con el origen del meteorito Teghaza 001, una de las rocas marcianas más antiguas halladas en la Tierra. El mapa lo firma el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y no señala un cráter concreto: dibuja un puñado de territorios candidatos en las tierras altas del hemisferio sur.
Trece círculos blancos sobre el planeta rojo
La imagen es un mapamundi marciano con trece círculos blancos repartidos por el sur. Cada uno marca una zona cuya mineralogía y cuya química encajan con las de Teghaza 001. La base topográfica procede del Mars Orbiter Laser Altimeter, el altímetro láser que viajó a bordo del Mars Global Surveyor y que sigue siendo la referencia cartográfica del planeta. La firma de la imagen es triple: NASA, JPL y el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Para acotar esos trece puntos, el equipo recurrió a datos del Mars Reconnaissance Orbiter, la sonda que lleva dos décadas examinando la superficie desde la órbita. El resultado no es una fotografía del lugar de nacimiento. Es una lista corta de territorios donde la roca pudo formarse.
La distinción no es menor. Un meteorito marciano es un fragmento arrancado por un impacto, expulsado al espacio y entregado a la Tierra por la geometría orbital. Nadie lo vio salir.
Una piedra sin etiqueta de procedencia

El propio JPL lo admite sin rodeos: los científicos nunca podrán saber con certeza absoluta de dónde salió un meteorito marciano. La razón es de escala. Marte y la Tierra oscilan entre 55 y 400 millones de kilómetros según el punto en que estén sus órbitas, y de todo ese mundo enorme solo hemos recogido fragmentos sueltos, sin el contexto geológico que los acompañe.
Teghaza 001 compensa en parte esa ceguera. Las láminas delgadas de la roca —cortes de espesor microscópico que se estudian con luz polarizada— permitieron datar su edad y reconstruir su historia térmica. Esa datación la sitúa entre las muestras marcianas más antiguas que conservan los laboratorios terrestres. Y las pistas apuntan al sur: el hemisferio meridional concentra la corteza más vieja de Marte, un terreno craterizado que guarda la memoria química de un planeta con agua líquida y atmósfera densa.
Trece regiones candidatas no son una respuesta. Son el mapa del tesoro con el que la geología marciana empieza a buscar.
Rastrear ese origen se parece a buscar la cantera exacta de una piedra incrustada en la fachada de una catedral: la textura y el color revelan el tipo de roca, pero no el pueblo del que salió.
Por qué el sur guarda la memoria más antigua
Marte está partido en dos. El norte es joven, llano y de baja altitud; el sur es antiguo, elevado y está sembrado de cráteres superpuestos. Esa dicotomía cortical, visible en cualquier mapa del planeta, explica por qué los trece círculos se apiñan en la mitad meridional. Si Teghaza 001 está entre las rocas marcianas más viejas que han llegado hasta nosotros, su terreno de origen tiene que ser también uno de los más viejos del planeta. El mapa completo, con su descripción técnica, está disponible en el archivo Photojournal de la NASA.
La mayoría de los meteoritos marcianos que se conservan en colecciones procede de episodios volcánicos comparativamente recientes. Los trozos de corteza antigua son minoría, y por eso cada uno vale doble: son las únicas páginas del Marte profundo que han viajado hasta un laboratorio. Desde que en 1996 un equipo anunciara posibles trazas de vida en el meteorito antártico ALH84001, la pregunta por la procedencia de estas rocas dejó de ser un detalle de catálogo.
Conviene no confundir precisión con certeza. Que trece regiones compartan la firma mineralógica y química de la roca no significa que el cráter de origen esté entre ellas: terrenos distintos pueden ofrecer respuestas parecidas a la resolución con la que observan los instrumentos orbitales. El mapa reduce el espacio de búsqueda; no lo cierra. Para cerrarlo haría falta una muestra de procedencia certificada, y ese es justo el hueco que el conjunto de los meteoritos marcianos sigue sin cubrir.
A la espera de que el retorno de muestras de Marte ponga sobre la mesa roca con origen documentado, piedras como Teghaza 001 siguen haciendo de mensajeras. La ficha con las trece regiones lleva la referencia PIA26802 en el archivo de la NASA. Merece la pena abrirla y mirar el mapa con calma: trece círculos sobre un mundo que, hace miles de millones de años, tuvo ríos.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: un mapa global que acota a 13 regiones de Marte compatibles con la mineralogía y la química de Teghaza 001, uno de los meteoritos marcianos más antiguos hallados en la Tierra.
- Dónde: tierras altas del hemisferio sur de Marte, marcadas con círculos blancos sobre la cartografía del planeta.
- Institución responsable: NASA Jet Propulsion Laboratory, con datos del Mars Global Surveyor y del Mars Reconnaissance Orbiter y cartografía del USGS.
- Cuándo: ficha PIA26802 difundida en el archivo Photojournal de la NASA Science, consultada el 31 de octubre de 2026.
- Impacto a futuro: estrecha la búsqueda del terreno marciano más antiguo usando rocas que ya están en los laboratorios terrestres, antes de que lleguen muestras con procedencia certificada.





