Petroleras europeas disparan beneficios: 68.000 millones y dividendo al alza con Brent en 118

Shell gana 28.573 millones de dólares, un 109% más, y lanza una recompra de 5.000 millones. Repsol suma 5.006 millones de euros, un 325% más, y elevará la retribución al accionista hasta 3.000 millones en 2026.

Los beneficios de las petroleras europeas superan los 68.000 millones de euros en los nueve primeros meses del año. No es una estimación de consenso: es la suma de lo que Shell, TotalEnergies, BP, Eni, Repsol y Moeve han reportado ya, con el crudo disparado por el conflicto de Oriente Medio y con la retribución al accionista al alza en todos los casos.

El agregado supera los 68.000 millones de euros y varios grupos han más que duplicado el resultado del mismo periodo de 2025. BP multiplica por 3,6 sus ganancias, Repsol las cuadruplica y Eni las triplica. Todo ello pese a que el sector ha cargado provisiones por más de 14.000 millones de euros en lo que va de ejercicio, un detalle que conviene no perder de vista y al que volveremos más adelante.

Publicidad

Detrás de las cifras está el crudo. El Brent se ha instalado en torno a los 118 dólares por barril durante buena parte del año, el nivel de referencia con el que el sector ha construido estas cuentas, y el margen de refino ha acompañado. Con ese punto de partida, cada barril vendido deja más caja en el balance, y esa caja es la que después baja hasta el accionista en forma de dividendo o de recompra.

Shell lidera con 28.573 millones y una recompra de 5.000 millones

Shell es la compañía que más aporta al agregado. El beneficio neto atribuido alcanza los 28.573 millones de dólares, unos 25.660 millones de euros, un 109% más que un año antes. La británica ha respondido con un nuevo programa de recompra de acciones de hasta 5.000 millones de dólares, equivalentes a 4.490 millones de euros.

La francesa TotalEnergies registró unas ganancias por importe neto atribuido de 19.511 millones de dólares, 17.522 millones de euros, un 91% más. Confirmó un tercer dividendo a cuenta de 0,90 euros por acción con cargo al ejercicio 2026, un 5,9% superior al de 2025, y autorizó la recompra de 2.500 millones de dólares a ejecutar entre el cuarto trimestre de este año y el primero de 2027.

Con el barril en la zona de los 118 dólares, la retribución al accionista deja de ser un gesto defensivo y pasa a ser reparto de caja operativa.

BP obtuvo un beneficio neto atribuido de 12.449 millones de dólares, 11.113 millones de euros, un 258% más que en el mismo periodo de 2025. La petrolera británica es, en paralelo, la que más provisiones ha cargado: más de 8.000 millones de euros, el mayor cargo individual de toda la muestra.

Eni cierra septiembre con 7.595 millones de euros de beneficio neto atribuido, el triple que un año antes, y ha anunciado un dividendo extraordinario de 0,46 euros por acción. La italiana suma así un pago extra al dividendo ordinario, una fórmula que hasta ahora reservaba para ejercicios de desinversión y no para un año de crudo caro.

Repsol, Moeve y el dividendo: 3.000 millones para el accionista

En España, Repsol registró un beneficio neto de 5.006 millones de euros, un 325% más, y confirmó que la retribución al accionista ascenderá a unos 3.000 millones de euros durante 2026 entre dividendos y recompras. El tercer programa de recompra, de 950 millones, se ejecutará en lo que resta de año; el calendario y el detalle de las ejecuciones pueden consultarse en el área de inversores de la compañía.

dividendo petroleras

Moeve, la antigua Cepsa, eleva su beneficio hasta 1.430 millones de euros, un 481% más. Es el mayor incremento relativo de toda la muestra y confirma que el refino español ha capturado el mismo viento de cola que el resto del sector, aunque desde una base de partida mucho más pequeña.

En conjunto, las recompras de acciones anunciadas o ejecutadas por estas compañías superan los 22.000 millones de euros. A ellas se suman los dividendos ya abonados: más de 5.300 millones en Shell, más de 4.400 en TotalEnergies y más de 3.400 en BP. Es una política de retribución que contrasta con la que el mismo sector aplicó tras la crisis de 2020, cuando varias de estas compañías recortaron el dividendo para proteger el balance.

Provisiones de 14.000 millones y la brecha con Iberdrola, Endesa y Naturgy

El dato que matiza el relato es el de las provisiones: más de 14.000 millones de euros en el conjunto del ejercicio, con BP por encima de 8.000 millones, TotalEnergies en torno a 3.000 y Shell por encima de 2.000. Un cargo de ese tamaño no responde a contabilidad creativa; es el reconocimiento de que una parte de los activos vale menos en un escenario de transición energética que en el de un barril a 118 dólares.

La comparación con las eléctricas ayuda a dimensionar lo ocurrido. Iberdrola ganó 5.816 millones de euros entre enero y septiembre, con un alza del 9,6%; Endesa 1.962 millones, un 15% más; y Naturgy 1.758 millones, un 5% más. Repsol, con 5.006 millones, se queda a 810 millones del beneficio de Iberdrola, pero con un crecimiento del 325% frente al 9,6% de la eléctrica.

Ahí está la lectura que me interesa. El mercado lleva años pagando a las utilities múltiplos superiores por la estabilidad de sus flujos, mientras descuenta a las petroleras por la volatilidad del crudo. Este ejercicio los números están dando la razón al lado equivocado del consenso: el flujo de caja libre de las petroleras crece a triple dígito y el de las eléctricas, a un dígito. La pregunta relevante no es si el barril aguanta en 118; es qué ocurre con esa retribución cuando vuelva a 70.

Hay una contradicción que conviene no ignorar. Shell, BP y TotalEnergies están recomprando acciones a la vez que provisionan miles de millones por deterioro de activos. Las dos cosas pueden ser ciertas: los activos maduros pierden valor y los que están en producción generan caja. Pero el inversor debería distinguir qué parte de la recompra responde a infravaloración real y qué parte a sostener el beneficio por acción simplemente porque baja el número de títulos en circulación. En mi experiencia cubriendo este sector, cuando ambas cosas coinciden durante dos trimestres seguidos, la segunda explicación pesa más de lo que admite la presentación a inversores.

El calendario manda. Los resultados del cuarto trimestre de Shell y TotalEnergies, que verán la luz en las primeras semanas de 2027, dirán si el ritmo de recompra se mantiene con el barril en los niveles actuales. Repsol tiene hasta el 31 de diciembre para ejecutar los 950 millones del tercer programa. Si el Brent cede antes, la primera partida en ajustarse será precisamente la retribución.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Repsol no incluye precio de cierre en el comunicado de resultados, de modo que la referencia operativa es la retribución comprometida de 3.000 millones de euros para 2026, de los que 950 corresponden al tercer programa de recompra.

Clave técnica: Esos 950 millones equivalen al 19% del beneficio de nueve meses, 5.006 millones, un porcentaje que solo se sostiene con el barril alto. Por encima del 15% del resultado, la recompra deja de ser un extra y pasa a ser una pieza estructural del beneficio por acción.

Apunte macro: El diferencial con las eléctricas se estrecha: Repsol gana 5.006 millones con un crecimiento del 325%, frente a los 5.816 millones de Iberdrola (+9,6%), los 1.962 de Endesa (+15%) y los 1.758 de Naturgy (+5%).

Publicidad

Publicidad