El PIB de España creció un 0,6% entre julio y septiembre, una décima menos que en el trimestre anterior. El dato lo publicó el INE el viernes en el avance de la Contabilidad Nacional y admite dos lecturas: la economía modera el paso, pero encadena ya 25 trimestres consecutivos de subidas.
En tasa interanual, el crecimiento se aceleró una décima hasta el 2,7%. La demanda nacional aportó 2,6 puntos y el sector exterior apenas una décima. Ese reparto explica por qué el empleo aguanta: quien tira del carro es el consumo interno, no la exportación.
Por qué el PIB modera su avance pese a la demanda interna
El gasto de los hogares moderó su crecimiento cinco décimas, hasta el 0,6% trimestral. El gasto público, en cambio, aceleró al 0,9%, tres décimas más, y el de las instituciones sin fines de lucro avanzó un 0,6%. La inversión pisó el freno con la misma intensidad: creció un 0,6%, tres décimas menos, su menor alza desde el segundo trimestre del año pasado. En paralelo, las exportaciones subieron un 1,3% y las importaciones un 1,1%.
A precios corrientes, el PIB alcanzó los 448.442 millones de euros, un nuevo máximo trimestral y 7.540 millones más que entre abril y junio. En tasa interanual creció un 5,9%, cuatro décimas más. Son cifras de avance, que el INE revisará con el dato definitivo.
Los sectores que sostienen el empleo en España

Ningún gran sector se contrajo entre julio y septiembre, pero la construcción se quedó plana. La agricultura lideró el avance trimestral (+1,5%), por delante de servicios e industria, ambos con un 0,7%. En la comparación anual el orden se repite: agricultura +7,1%, servicios +2,9%, industria +2,1% y construcción +2%.
El empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, creció un 1,6% interanual, siete décimas menos que en el trimestre previo, y un 0,2% en cadena. Las horas efectivamente trabajadas subieron un 2,2% anual y medio punto en el trimestre. La productividad por puesto avanzó un 1,1%, su mayor alza desde el cuarto trimestre de 2024, y la productividad por hora se anotó un 0,4%.
El empleo avanza al 1,6% mientras el PIB lo hace al 2,7%: las empresas están ganando eficiencia antes que sumando plantilla, y eso cambia el tipo de perfil que buscan.
La remuneración total de los asalariados subió un 6,3% interanual, siete décimas menos, y acumula 22 trimestres de alzas. El excedente de explotación aceleró al 5,6% y el deflactor del PIB se situó en el 3,1%. Con ese deflactor, la subida salarial deja una ganancia real en torno a tres puntos.
Menos contratación, más carga horaria y la duda de los servicios: qué dicen los datos
El mercado laboral español no se está enfriando: se está estrechando. Con 25 trimestres consecutivos de crecimiento y el PIB nominal en máximos, la creación de empleo neta se ha moderado siete décimas en un solo trimestre. Las horas trabajadas crecen más que los puestos equivalentes (2,2% frente a 1,6%), de modo que cada trabajador en activo asume más carga horaria. La lectura práctica para quien busca trabajo es sencilla: las empresas no están despidiendo, pero han dejado de ampliar plantilla al ritmo de 2024 y 2025 y filtran más en cada proceso.
Los servicios siguen siendo el motor, con un 2,9% interanual de valor añadido, y concentran la mayoría de las vacantes reales en hostelería, comercio y logística. Ahí está también el riesgo. Ese empleo depende del consumo de los hogares, que ya modera cinco décimas, y un enfriamiento del gasto tarda uno o dos trimestres en notarse en las contrataciones. Cuando llega, se ve primero en la temporalidad y en las horas complementarias.
La construcción es el único sector sin avance trimestral, y eso pesa en un país donde el ladrillo absorbe mucho empleo poco cualificado. Quien esté pensando en orientarse hacia ahí debería esperar dos trimestres antes de decidir. Agricultura (+7,1% anual) y servicios son los polos con más recorrido; la industria (+2,1%) aporta menos volumen, pero con menos volatilidad estacional que la hostelería y el comercio. Adaptar el CV al sector, y no enviar el mismo documento a todo, sigue marcando la diferencia entre entrar en una bolsa de trabajo y quedarse fuera.
📝 Cómo enviar el currículum
Aquí no hay una convocatoria única: el empleo que crece en servicios, industria y agricultura se canaliza por el portal del SEPE y por las webs de empleo de cada empresa. Estos son los pasos que funcionan.
- Paso 1: Consulta el dato actualizado de Contabilidad Nacional en la web del INE para saber qué sector tira en tu provincia antes de elegir dónde inscribirte.
- Paso 2: Date de alta como demandante en el portal del SEPE y revisa las ofertas filtrando por provincia y por sector de actividad.
- Paso 3: Localiza las empresas de servicios, industria o agricultura que operan en tu zona y entra en su sección ‘Trabaja con nosotros’.
- Paso 4: Adapta el CV al puesto concreto: sector, tareas y disponibilidad horaria son los tres campos que más filtran en la primera criba.
- Paso 5: Activa alertas de empleo para no depender de la fecha de publicación de cada vacante.
Plazo de inscripción: no existe un plazo único; las vacantes se publican de forma continua y se cierran cuando se cubren. Requisito mínimo: disponibilidad horaria y, en la mayoría de los puestos de servicios e industria, formación profesional o certificado de profesionalidad.





