Semaf convoca dos días de huelga de maquinistas en Renfe tras anular la Audiencia Nacional los mínimos

La decisión judicial deja sin efecto el cuadro que garantizaba un porcentaje de circulaciones y obliga a Transportes a rehacerlo. El sindicato mantiene el pulso por la seguridad ferroviaria tras el siniestro de Urda (Toledo), con 69 muertos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Semaf convoca dos jornadas de huelga de 24 horas en todas las empresas de Renfe para el 10 y el 12 de noviembre, después de que la Audiencia Nacional haya anulado los servicios mínimos fijados por Transportes.
  • ¿Quién está detrás? El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios, mayoritario en la conducción, frente a Renfe y el Ministerio de Transportes, con Adif en el fondo del debate por la seguridad.
  • ¿Qué impacto tiene? Ouigo ha suprimido todos sus trenes del 30 de octubre y del 2 de noviembre, con casi 20.000 viajeros afectados. Los paros caen a tres semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre.

La huelga de maquinistas en Renfe regresa el 10 y el 12 de noviembre tras anular la Audiencia Nacional los servicios mínimos.

Semaf, el sindicato que agrupa a la mayoría de los conductores del grupo, ha registrado dos paros de 24 horas en todas las empresas de Renfe. La convocatoria llega después de que la Audiencia Nacional haya anulado los mínimos que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible había decretado para las jornadas anteriores.

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El conflicto viene de lejos. Las negociaciones del convenio colectivo siguen bloqueadas por lo que el sindicato describe como un bloqueo administrativo de acuerdos ya firmados: protocolos ante emergencias meteorológicas, contratación de nuevos maquinistas, atención en arrollamientos, y fiabilidad del material rodante. Renfe responde que no todas las reclamaciones son de su competencia y que las decisiones en materia de seguridad corresponden a Adif.

Hay un choque de competencias de fondo. Adif es el gestor de la infraestructura; Renfe, el operador que pone los trenes y el personal. Cuando la seguridad entra en la negociación, el sindicato interpela a dos administraciones a la vez y ninguna se da por aludida.

Mientras se dirime, el calendario se llena de trenes cancelados. Ouigo ha suprimido todos sus trenes del 30 de octubre y del 2 de noviembre, las dos jornadas convocadas en la operadora francesa, con casi 20.000 viajeros afectados según los datos de la compañía. Los paros parciales anunciados para los días posteriores mantienen la incertidumbre sobre el corredor Madrid-Barcelona, donde conviven Renfe, Ouigo e Iryo desde 2021.

El ruido de fondo es otro. El siniestro del 29 de octubre en Urda (Toledo), con 69 muertos hasta el momento, ha devuelto la seguridad ferroviaria al primer plano. Ese mismo día, Semaf prefirió no hacer declaraciones y pidió prudencia hasta conocer lo ocurrido. Después comunicó que mantenía la huelga ‘en defensa de la seguridad ferroviaria’ e instó a los conductores a extremar las precauciones.

Una huelga de convenio ha terminado convertida en un pleito sobre quién responde de la seguridad de la vía. Ni Renfe ni Adif quieren firmar ese papel.

Qué se cancela el 10 y el 12 de noviembre

En la jornada del 30 de octubre, Cercanías Madrid suspendió las líneas C-1, C-3, C-4 y C-8 y dejó el resto de la red con demoras y recorridos alterados. Los mínimos fijados entonces por Transportes —75% en hora punta y 50% el resto del día— son el marco sobre el que se ha pronunciado la Audiencia Nacional. Sin un cuadro equivalente, el alcance real de los paros de noviembre queda por escribir.

El operador francés ha optado por no esperar. Ouigo compite con Renfe e Iryo en los corredores Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia y Madrid-Alicante, y sus trenes se han caído del sistema en las dos fechas señaladas. En Rodalies, el servicio de la jornada de paro fue del 66% entre las 06.00 y las 09.00 y solo del 33% entre las 09.30 y las 17.00, y Metro de Madrid puso toda su tabla de trenes en hora punta para absorber la demanda desviada.

El conflicto cae en el calendario electoral y con el AVE perdiendo viajeros

La política añade presión. Los paros del 10 y el 12 de noviembre se celebran a menos de tres semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, un calendario que ningún ministerio quiere atravesar con trenes parados y una investigación abierta por el siniestro de Toledo.

Los números tampoco acompañan. La alta velocidad española acumula una caída de cerca de 1,22 millones de viajeros, un 10% menos, según los últimos datos recogidos por la CNMV. Cada jornada de huelga en un corredor liberalizado se traduce en pasajeros que prueban al competidor y, a veces, se quedan.

La lectura de fondo es incómoda para Renfe. Una huelga por convenio ha derivado en un debate sobre fatiga, mantenimiento y protocolos que la propia compañía traslada a Adif. El sindicato lo sabe y mantiene el pulso: el argumento de la seguridad pesa más que cualquier reivindicación económica, sobre todo después de Adamuz, Gelida y el incendio de Ricla (Zaragoza), donde 380 pasajeros tuvieron que ser evacuados el 12 de octubre.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto inmediato es de agenda: quien tenga billete de AVE, Avlo o Cercanías el 10 o el 12 de noviembre debe comprobar el estado de su tren en la web de Renfe antes de salir de casa. La zona cero son los corredores con más tráfico —Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia, Madrid-Sevilla— y el núcleo de Cercanías de Madrid, donde una jornada de paro deja cuatro líneas fuera de servicio. El dato que resume la semana es doble: casi 20.000 viajeros afectados por las cancelaciones de Ouigo y 69 muertos en el siniestro que ha reabierto el debate sobre la seguridad de la red.

Semaf mantiene la presión y reclama decisiones que dependen de Adif. Renfe se escuda en la falta de competencias. Transportes observa cómo la Audiencia Nacional le corrige los mínimos. Y Ouigo, el operador con menos margen para absorber cancelaciones, ya ha hecho números.

El precedente más cercano está en enero, cuando el descarrilamiento de un tren de Iryo en Adamuz (Córdoba) y la colisión posterior de un Avlo de Renfe dejaron 46 fallecidos y 123 heridos. Entonces también se prometió revisar los protocolos. Nueve meses después, la red sigue acumulando incidencias y los sindicatos repiten advertencias que ya constan por escrito ante la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria.

El riesgo es que el conflicto se enquiste. Dos jornadas en noviembre no paralizan el país, pero cada convocatoria suma desgaste comercial y erosiona la confianza de un viajero que, en un corredor liberalizado, tiene dos alternativas a un clic. La próxima cita está marcada: el 10 de noviembre. Antes, Transportes tendrá que decidir si recurre la anulación de los mínimos o improvisa un cuadro nuevo.


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