Iberia ha entendido que una de las piezas clave para que su flota crezca al ritmo que ha registrado la aviación comercial pasa por la capacidad de ejecutar in-house el mantenimiento de sus nuevos aviones. Por ello, la compañía ha acelerado el proceso para obtener la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) encaminada al mantenimiento integral de su flota de Airbus A350. Se trata de un hito que la aerolínea considera una victoria estratégica para cumplir con sus necesidades en un ejercicio clave de expansión.
No se trata de un dato menor. Iberia y su matriz, IAG, han avanzado decididamente en la renovación de su flota, donde los Airbus A350 resultan fundamentales para los enlaces de larga distancia. La compañía española ha otorgado máxima prioridad a las rutas transatlánticas, por lo que disponer de capacidad técnica sobre este modelo de fuselaje ancho (widebody) es prioritario. La aerolínea opera actualmente 23 unidades del A350 y prevé incorporar 8 aeronaves más en los próximos meses, consolidando su apuesta por el avión comercial de mayor envergadura actualmente en producción.
«Este hito culmina el proyecto iniciado a finales de 2024 y nos permite disponer de capacidad integral de mantenimiento del avión. Esta aprobación es la muestra de que Heavy Maintenance cuenta con los procesos, medios, documentación, organización y profesionales cualificados necesarios para operar sobre el A350 con los máximos niveles de seguridad, calidad y eficiencia», reconoce Enrique Robledo, director de Iberia Mantenimiento.

La empresa ha celebrado, además, la concesión de la licencia completa de mantenimiento sin limitaciones operativas. Esta resolución es valorada por la división como un respaldo inequívoco de la AESA hacia la firma española y una ventaja logística frente a sus competidores directos, al permitir a los talleres de la compañía reaccionar con mayor agilidad ante los requerimientos de la línea aérea.
Nuevo avión y nuevos procesos
En cualquier caso, la compañía admite que la preparación ha supuesto un reto complejo. Robledo califica la aeronave como un «software viviente», lo que ha obligado a diseñar nuevos protocolos en comparación con modelos anteriores de Airbus. El proceso de certificación ha exigido adaptar los recursos técnicos y capacitar a la plantilla para operar con una plataforma que, por dimensiones y tecnología, ha requerido reacondicionar las instalaciones del Hangar 7 en Madrid.
Paralelamente a la instalación del servicio de conectividad por satélite Starlink en toda su flota para mejorar la experiencia a bordo, Iberia fortalece la solidez técnica de su división industrial. Estos movimientos evidencian el músculo operativo de Iberia Mantenimiento para gestionar de manera autónoma el modelo con mayor capacidad de su flota.
Iberia crece también en mantenimiento
El crecimiento de Iberia trasciende la apertura de destinos o la captación de pasajeros. Este mismo año, la compañía anunció una inversión de 400 millones de euros destinada a potenciar su división industrial, incluyendo la modernización de los hangares y talleres de La Muñoza en Madrid y las instalaciones de Barcelona. A ello se suma la consecución de alianzas estratégicas y nuevas acreditaciones internacionales.
Más allá de la luz verde para el Airbus A350, la firma obtuvo la licencia del fabricante de motores CFM, lo que le permite aspirar al mantenimiento de hasta el 70% del mercado de turbinas para aviones de corto y medio alcance, una actividad que, según estimaciones sindicales, podría generar hasta medio millar de empleos. Pasos firmes que consolidan la estrategia de internalización de servicios de reparación y revisión.
Nuevo acuerdo de motores esta semana
Junto con la certificación para el A350, Iberia ha comunicado un relevante movimiento corporativo. La compañía española ha formalizado un acuerdo con la firma japonesa ITOCHU Corporation para la adquisición por parte de esta última de una participación minoritaria en IAG Engine Tech, S.L. (IET), filial constituida en 2026 para canalizar el negocio global de mantenimiento de motores dentro de International Consolidated Airlines Group (IAG). Iberia mantendrá la posición accionarial mayoritaria en la sociedad.

Según fuentes de la compañía, la entrada de ITOCHU —uno de los principales grupos de inversión de Japón— consolida la hoja de ruta de IET y da continuidad a las operaciones de leasing de aeronaves que el conglomerado nipón ya mantenía con Iberia e IAG. La alianza busca acelerar el plan de expansión de la filial y reforzar su proyección internacional dentro del negocio global de motores.
«Este proyecto forma parte de la transformación de nuestro negocio de mantenimiento y de la apuesta a largo plazo recogida en el Plan de Vuelo 2030. La incorporación de ITOCHU nos permite sumar un socio con experiencia, capacidad de inversión y una sólida presencia internacional. Su apoyo será importante para desarrollar el potencial de IAG Engine Tech y reforzar nuestra actividad en un mercado con grandes perspectivas de crecimiento», señala Marco Sansavini, presidente y CEO de Iberia.




