Apple sube precios M6: el MacBook Pro de 14 pulgadas arranca en 2.329 euros, cien más que su antecesor. El iMac conserva los 1.819 euros que ya tenía desde este verano, cuando la compañía aplicó un alza de 300 euros sobre el precio de salida. Los dos equipos abren reservas este 28 de octubre y llegan a las tiendas el 6 de noviembre. El iPad mini 8 con panel OLED y chip A20 Pro, anunciado un día antes, tampoco escapa a la escalada.
Conviene separar dos cosas. Una es la actualización técnica, razonable y esperada. Otra es la política de precios, que lleva dos años moviéndose en una sola dirección y que ningún anuncio explica. Apple no ha detallado el motivo del ajuste.
Claves de la operación
- El M6 se queda en el modelo de 14 pulgadas. El MacBook Pro de 16 pulgadas mantiene los M5 Pro y Max hasta una renovación que la compañía sitúa a comienzos de 2027.
- El iMac acumula 300 euros de subida en dos años. Salió a 1.519 euros con el M4 en octubre de 2024 y ahora parte de 1.819 con 256 GB de almacenamiento.
- Nueve días de reserva y el Black Friday a tres semanas. La ventana deja al canal español sin margen para descuentos justo antes del 27 de noviembre.
El M6 llega con Wi-Fi 7 y 12 núcleos, pero solo al portátil de 14 pulgadas
El chip M6 monta una CPU de 12 núcleos —dos de alta potencia, cuatro de rendimiento y seis de eficiencia— y una GPU también de 12 núcleos. La memoria parte de 16 GB con un ancho de banda de 153 GB/s, ampliable a 24 o 32 GB con 170 GB/s, y el almacenamiento se queda en 1, 2 o 4 TB. La novedad menos discutida es la conectividad: el salto de Wi-Fi 6E a Wi-Fi 7 corrige un retraso de un año frente a los modelos con M5 Pro y M5 Max.
La comparación que Apple pone en el escaparate es la de siempre. Hasta 13 veces más rápido en tareas de IA que el M1, un procesador que debutó hace seis años y que no se diseñó para esas cargas. La cifra es defendible. La referencia, tramposa. En el iMac la promesa baja a cinco veces frente al M4, un salto menos espectacular y bastante más honesto.
El iMac, además, llega en dos versiones del mismo procesador: una completa de 12 núcleos de CPU y GPU y otra recortada a 10 núcleos gráficos. Ambas comparten 170 GB/s de ancho de banda y 16 GB de memoria base. Los 256 GB de la configuración de entrada siguen siendo la decisión más difícil de explicar del catálogo.
Las reservas se abren el 28 de octubre y la puesta a la venta está fijada para el 6 de noviembre. En España la ficha completa ya puede consultarse en la página oficial del MacBook Pro. El iPad mini aplica la misma lógica: más pantalla, más chip y una factura superior a la de la generación anterior.
La actualización del chip es rutina. La del precio es doctrina: dos años subiendo la factura sin tocar el discurso.
El iMac de 256 GB a 1.819 euros: la actualización que el precio se come
Hay una lectura benévola, y es la que prefiere la compañía. El iMac con M6 mantiene los 1.819 euros de la versión de 10 núcleos y los 2.019 de la de 12. Visto en el folleto, es una congelación. Visto en la serie histórica, es el tercer escalón en 24 meses: 300 euros separan la entrada del iMac M4 de la del M6, y 500 si se compara la configuración completa con la de octubre de 2024.
El MacBook Pro no tiene esa coartada. Sube 100 euros hasta 2.329 en la configuración de 14 pulgadas con 1 TB, 16 GB de RAM y vidrio estándar. Esa cifra sitúa la entrada de la gama profesional muy por encima de la media del segmento premium de Windows, y deja al canal especializado español —K-tuin, Fnac, y El Corte Inglés— con poco recorrido para competir por precio con la tienda de la propia Apple.

Dos años de subidas silenciosas que han reordenado el catálogo Mac en España
La trayectoria ayuda a entender el presente. El iMac M4 aterrizó en octubre de 2024 con una tarifa de 1.519 euros. Este verano, sin cambio de chip, el precio pasó a 1.819. Ahora llega el M6 y la compañía no mueve la cifra, lo que permite presentar como contención lo que en realidad es una subida ya ejecutada meses atrás. El MacBook Pro hace lo contrario: espera al procesador nuevo para aplicar el ajuste. Dos formas de hacer lo mismo.
Desde la migración al silicio propio, documentada en la entrada de Wikipedia sobre Apple silicon, la compañía ha ido concentrando el valor en el chip mientras alargaba la vida útil de los chasis. Esa estrategia le dio dos ventajas: márgenes más altos por unidad y un calendario de renovación que controla por completo. También le dejó una dependencia incómoda del precio como palanca de ingresos en la división de hardware.
El riesgo no aparece en el lanzamiento, sino en la renovación. Un profesional que cambia de equipo cada cuatro o cinco años paga ahora cien euros más que quien compró el mismo modelo el año pasado por un salto de rendimiento que solo se nota en cargas muy concretas. El mercado de reacondicionados absorbe a quien quiere seguir en macOS sin pagar la prima, y Apple lo factura igual: los vende ella.
Nuestra lectura es que la compañía ha sustituido la subida de especificaciones por la subida de precio. Antes, cada euro extra compraba más memoria o mejor pantalla. Ahora compra el mismo equipo con un chip más rápido.
La próxima cita es doble. La renovación del MacBook Pro de 16 pulgadas con M5 Pro y Max está prevista para comienzos de 2027, y antes se publicarán los resultados del trimestre fiscal que la compañía cierra a finales de diciembre. Si el margen bruto aguanta la subida sin caída de unidades, el mensaje para el resto del sector será incómodo: en el segmento premium, el precio todavía no tiene techo.




