El preservativo y la píldora siguen siendo los métodos anticonceptivos más utilizados por las mujeres salmantinas. A la vez, el DIU y el implante ganan terreno entre quienes buscan una protección prolongada y no quieren depender de una toma diaria. Persisten, no obstante, dudas sobre sus efectos secundarios y prejuicios en torno a los dispositivos intrauterinos.
Pino Blanco, integrante de la Unidad de la Mujer del centro de salud de Prosperidad, explica que la elección debe ajustarse a cada persona y no basarse en experiencias ajenas. «El hecho de que un anticonceptivo no le fuera bien a tu amiga no significa que te vaya mal a ti», señala.
El preservativo y la píldora mantienen su posición
La Encuesta de Anticoncepción en España de 2024, elaborada por el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Española de Contracepción, sitúa al preservativo en primer lugar, con un 36% de uso entre las mujeres de 15 a 49 años, y a la píldora después, con un 18%. Son datos nacionales, no una medición específica de Salamanca.
En 2014, el preservativo registraba un 31% y la píldora un 16%. Según Blanco, los métodos reversibles de larga duración han ganado aceptación durante la última década. «En los últimos años, los anticonceptivos reversibles de larga duración, como el DIU o el implante, son más elegidos por nuestras usuarias respecto de diez años atrás», indica.
Blanco afirma que el DIU hormonal es el tercer método anticonceptivo más utilizado en España. El implante, una varilla flexible colocada bajo la piel del brazo, representa un 2%, una proporción similar a la de la ligadura de trompas.
Dudas y eficacia de los métodos
Entre las barreras para elegir métodos hormonales están el temor a los efectos secundarios, las incompatibilidades y los posibles problemas de salud asociados. También persiste la creencia de que el DIU está reservado a mujeres que han tenido hijos, aunque Blanco aclara que quienes no han tenido partos también pueden utilizarlo. «Las mujeres sin partos pueden utilizar un dispositivo intrauterino sin problemas», afirma.
La profesional señala que el miedo a introducir un dispositivo, las experiencias negativas conocidas por otras mujeres y el rechazo a las hormonas aparecen en las consultas. La Unidad de Planificación Familiar desarrolla actividades formativas para profesionales sanitarios y mujeres sobre las alternativas disponibles.
La eficacia de la píldora puede alcanzar el 99,7% con uso perfecto y desciende al 91% en condiciones habituales, principalmente por olvidos o problemas de absorción. El preservativo registra un 98% de eficacia con uso perfecto y un 82% con uso habitual; además, reduce el riesgo de transmisión de infecciones de transmisión sexual.
El implante alcanza una eficacia del 99,9% y la del DIU ronda el 99%. Al tratarse de métodos de larga duración, no dependen de una toma diaria ni de una renovación frecuente. Blanco señala que los métodos LARC son recomendables en todas las edades por su elevada eficacia, aunque la elección debe considerar las circunstancias médicas y personales. El parche semanal y el anillo vaginal son otras opciones; este último se utiliza durante tres semanas antes del periodo de descanso.
Información y asesoramiento sanitario
Blanco advierte de contenidos en redes sociales que presentan los métodos hormonales como perjudiciales y animan a dejar la píldora, el DIU o el implante sin valoración profesional. «Me preocupa que nuestras jóvenes usen las redes sociales como sistema de información de métodos anticonceptivos», reconoce.
La especialista también cuestiona afirmaciones sobre una infertilidad permanente causada por anticonceptivos hormonales o la necesidad de hacer descansos. «No hay razón médica para hacer descansos en el uso de la píldora si se tolera bien y existe seguimiento clínico», explica. Sobre el peso, indica que los estudios no aportan evidencia de que estos anticonceptivos provoquen un aumento, aunque algunas mujeres pueden experimentar náuseas, dolor de cabeza, tensión mamaria, alteraciones del sangrado o cambios de ánimo. Ante molestias, recomienda consultar para valorar las opciones.
La consulta sanitaria, sostiene, no debe sustituirse por la información de las redes. «Ante cualquier duda sobre anticoncepción siempre será recomendable acudir a las consultas de los profesionales sanitarios: ginecólogos, médicos de familia, matronas…», recomienda.
Acceso a planificación familiar y prevención de ITS
Blanco señala como dificultades asistenciales el déficit de médicos y matronas en Atención Primaria y la existencia de una sola unidad de Planificación Familiar para toda la provincia. Para evitar desplazamientos a la capital, explica que cuentan con el apoyo de ginecólogas de las consultas del Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo y del Hospital Virgen del Castañar en Béjar.
Según Blanco, la primera valoración suele realizarse en menos de mes y medio, aunque el traslado de la Unidad al nuevo centro de salud de Prosperidad ha provocado un pequeño retraso. Las mujeres sanas que buscan métodos de corta duración pueden pedir cita con su médico de Atención Primaria o matrona; quienes tienen enfermedades o desean un método de larga duración pueden acudir directamente a Planificación Familiar.
La Unidad participa asimismo en actividades de educación sexual con la Universidad de Salamanca, centros educativos, asociaciones y programas juveniles. Blanco subraya que la elección debe ser individual y tener en cuenta, entre otros aspectos, la lactancia, los planes reproductivos, las enfermedades, los tratamientos y el ciclo menstrual.
La píldora, el DIU y el implante evitan embarazos, pero no protegen frente a las infecciones de transmisión sexual. Blanco recuerda que algunas, como el virus del papiloma humano, pueden permanecer silentes durante años y causar enfermedades graves. También pueden transmitirse mediante prácticas sexuales orales.
Por ello, la especialista recomienda combinar el preservativo con otro método cuando exista riesgo de ITS. La elección anticonceptiva, concluye, debe hacerse con información rigurosa y asesoramiento profesional; si se desea cambiar de método o aparecen molestias, aconseja consultar antes de abandonar el que se está utilizando.




