
La falta de deflactación del IRPF deja hasta 1.552 euros más de factura fiscal al autónomo con una base de 50.000 euros frente a 2019.
El cálculo sale del informe ‘El sacrificio fiscal de los contribuyentes españoles’, que el Instituto Juan de Mariana presentó el miércoles 21 de octubre. El estudio compara lo que paga en 2026 quien ingresa lo mismo que en 2019 en términos reales. Se hace sobre rentas del trabajo, pero la escala del IRPF que grava el rendimiento neto del autónomo en estimación directa es la misma: con una base liquidable parecida, el resultado es prácticamente idéntico.
Qué es la deflactación y por qué encarece tu IRPF sin subir los tipos
Deflactar el IRPF es mover los tramos, el mínimo personal y familiar y las reducciones al ritmo de la inflación. Si los precios suben y tú subes tus tarifas lo mismo para no perder margen, facturas más en términos nominales pero compras lo de antes. Sin deflactación, ese aumento ficticio te empuja a tramos superiores y pagas más impuesto sobre una renta que, en poder adquisitivo, no ha crecido. Es la progresividad en frío: nadie ha aprobado una subida de tipos y, aun así, la cuota sube.
El informe cuantifica el efecto en todos los tramos. Con 18.000 euros brutos anuales, la factura del IRPF en 2026 asciende a 624 euros, frente a los 157 euros de 2019 con una renta equivalente en poder adquisitivo (unos 14.290 euros). Son 467 euros de diferencia con 18.000 euros de renta. Con 30.000 euros, la carga adicional llega a 892 euros. El instituto vincula este fenómeno con la recaudación récord de 641.669 millones de euros registrada en España en 2025.
En rentas altas el salto en euros es mayor: con 50.000 euros, la diferencia respecto a 2019 alcanza los 1.552. Para el autónomo, la clave es que la escala que se aplica a su rendimiento neto es la misma que la del asalariado. La diferencia está en el camino: a él nadie le retiene en la mayoría de las facturas, así que el golpe lo paga de su bolsillo en el modelo 130 y en la renta.
Nadie ha subido un solo tipo del IRPF y la cuota crece cada año: basta con que los tramos se queden quietos mientras los precios suben.
Cómo te afecta según lo que facturas y en qué modelo lo pagas
Aquí conviene no confundir dos cosas. En el modelo 130, el pago a cuenta trimestral del IRPF, se aplica el 20% fijo sobre el rendimiento neto acumulado del año, con deducción de las retenciones y de los pagos ya ingresados: si facturas más por inflación, el pago a cuenta sube aunque el tipo no se mueva ni un decimal. El salto de tramo llega después, en la declaración de la renta, cuando ese rendimiento se somete a la escala progresiva.

Según el informe, el golpe más desproporcionado se lo lleva las rentas bajas, porque cualquier subida nominal les hace saltar de tramo mientras los parámetros del impuesto no se tocan. En rentas altas, el impacto en euros es mayor, pero pesa menos en proporción a lo que se ingresa.
Si tributas por módulos, el cálculo es otro: el pago a cuenta de los módulos va por el modelo 131 y el rendimiento se determina por signos, índices y módulos, no por tus ingresos reales. No mezcles ambos regímenes: una cosa es la estimación directa, donde la inflación te empuja de tramo, y otra la estimación objetiva, donde el parámetro es el módulo. Las actividades agrícolas y ganaderas tienen además reglas propias de pago a cuenta.
El despiste más caro con el 130 es calcularlo sobre el trimestre aislado cuando hay que hacerlo sobre el acumulado del año. Si te dejas una factura o un gasto en el segundo trimestre, el error se arrastra a los dos siguientes y solo lo corriges en la renta. Y ojo con los gastos que no son deducibles: si Hacienda los elimina en una revisión, la cuota se recalcula con intereses de demora.
El debate de fondo: deflactar no es un regalo fiscal
Deflactar el IRPF no es bajar impuestos: es impedir que la inflación los suba por la puerta de atrás. El instituto sostiene que una parte del crecimiento recaudatorio llega por esta vía, sin que nadie haya aprobado una subida de tipos. Los ejemplos del estudio —467 euros más con 18.000 de renta, 892 con 30.000, 1.552 con 50.000— son la traducción en euros de una decisión que se toma por omisión: no actualizar.
Hay dos matices que conviene tener presentes antes de hacerse números. El IRPF se calcula con dos escalas, estatal y autonómica, y deflactar una no compensa congelar la otra: la cuota final depende de dónde tengas la residencia fiscal. Y el autónomo no tiene la reducción por obtención de rendimientos del trabajo que sí aplica el asalariado, así que la comparación con el informe hay que hacerla sobre la base liquidable, nunca sobre la facturación.
El próximo pago a cuenta vence en enero de 2027, entre el día 1 y el 20, y es buen momento para comprobar si el rendimiento acumulado que arrastras se parece al que vas a declarar en la renta. Si los próximos Presupuestos no incluyen deflactación, el efecto se repetirá un año más y la factura se irá acumulando sin que ningún tipo haya cambiado.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: el pago fraccionado se presenta del 1 al 20 de enero, abril, julio y octubre. El próximo, cuarto trimestre, del 01/01/2027 al 20/01/2027.
- ✅ Requisitos clave: autónomo en estimación directa; en módulos se usa el modelo 131; hay supuestos de exención que conviene comprobar en la sede.
- 🌐 Dónde solicitarlo: en la sede electrónica de la AEAT, con certificado digital o Cl@ve.
- 💰 Importe o coste: el 20% del rendimiento neto acumulado, menos retenciones y pagos a cuenta previos; el IRPF anual se calcula con la escala.
- ⚠️ Error a evitar: calcular el 130 sobre el trimestre suelto en lugar del acumulado del año; el desfase solo se corrige en la renta.




