IAG aguanta mejor que sus rivales europeos el encarecimiento del queroseno: UBS recorta solo un 3% su previsión de beneficio por acción para 2026, frente al 6% que aplica a Lufthansa o el 8% de Air France-KLM.
La revisión del banco suizo llega a las puertas de los resultados del tercer trimestre y confirma el escenario que el mercado venía descontando: el combustible vuelve a comerse una parte del beneficio del sector aéreo europeo y la capacidad de cada compañía para trasladar ese sobrecoste al precio del billete marcará la diferencia entre ganar y perder cuota. El grupo que preside Luis Gallego parte con ventaja.
Qué dice el informe de UBS sobre IAG y sus rivales
El documento compara la exposición de las principales aerolíneas del continente al queroseno y ordena la tabla de daños. En IAG, el recorte de beneficio por acción (BPA) es del 3% para 2026 y del 1% para 2027. En Lufthansa sube al 6% y al 5%, respectivamente. En Air France-KLM se dispara hasta el 8% y el 10%.
Ryanair encaja una rebaja del 8% en el BPA estimado para 2027 y del 17% para 2028, mientras easyJet ve recortada su previsión un 7% en 2026 y un 17% en 2027. La lectura es clara: quien tiene menos músculo de tarifa, traslada peor el coste.
La pregunta que el mercado debe resolver en las próximas semanas no es si el queroseno encarece la operación, sino cuánto de ese incremento se puede repercutir al pasajero sin frenar la demanda. Ahí entra en juego la disciplina de capacidad de cada operador.
IAG no está a salvo del queroseno: simplemente dispone de más margen que sus rivales para trasladarlo al billete sin romper la demanda.
UBS calcula que IAG presentará unos ingresos de alrededor de 9.600 millones de euros en el tercer trimestre, un 2% más que un año antes, con un beneficio operativo (ebit) de 1.757 millones frente a los 2.053 millones del mismo periodo de 2025. El beneficio neto caería de 1.402 a unos 1.228 millones y el grupo remitirá el correspondiente hecho relevante a la CNMV.
| Aerolínea | Recorte del BPA para 2026 | Recorte del BPA para 2027 |
|---|---|---|
| IAG | -3% | -1% |
| Lufthansa | -6% | -5% |
| Air France-KLM | -8% | -10% |
| easyJet | -7% | -17% |
| Ryanair | n.d. | -8% |
Dentro del Ibex 35, IAG comparte exposición al ciclo aéreo con Aena, aunque con un perfil muy distinto: el gestor aeroportuario cobra por pasajero y no soporta el coste del combustible, de modo que el crudo le afecta de forma indirecta, vía posible moderación de la demanda. En el accionariado, Qatar Airways mantiene una participación superior al 25% del capital.
Por qué el Atlántico amortigua el golpe del queroseno
El factor diferencial de IAG no está solo en las coberturas de combustible, que históricamente ha gestionado con holgura. Está en la composición de su red. UBS subraya que el Atlántico Norte y el Atlántico Sur siguen mostrando un comportamiento sólido y que la dirección mantiene una visión constructiva sobre la demanda de largo radio.
Frente al radio corto europeo, la fotografía es bien distinta: ese segmento afronta más dificultades, mientras el pasajero premium resiste mejor el tirón de las tarifas. Para una compañía con la huella de British Airways, Iberia y Aer Lingus, esa mezcla de negocio juega a favor y explica por qué el ajuste es el recorte más contenido del grupo de comparables.

No todo son vientos de cola. Los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio han obligado a revisar a la la baja las previsiones de todo el sector, aunque en el caso de IAG el tijeretazo es el más suave. La reestructuración de Aer Lingus sigue siendo una de las carpetas abiertas y uno de los puntos que el mercado quiere ver despejados.
Qué mirar en las cuentas del 6 de noviembre
Los resultados del tercer trimestre se publican el 6 de noviembre y llegan con una cita ineludible para el inversor: comprobar si IAG mantiene el ebit en el entorno de los 1.757 millones que estima UBS. La cifra implica un descenso superior al 14% respecto al mismo trimestre de 2025. El mercado ya descuenta el deterioro; lo que penalizaría sería un desvío mayor o una rebaja del guidance anual.
El precedente sirve de referencia. En ciclos anteriores de crudo alto, las aerolíneas que han defendido mejor el margen han sido aquellas con mayor peso del largo radio y con coberturas cerradas con antelación. IAG repite esa receta y por eso su BPA se ajusta un 3%, mientras easyJet o Air France-KLM asumen recortes de dos dígitos para 2027.
Queda por ver si el sector empieza a mostrar disciplina en los planes de capacidad para 2027, una variable que UBS sitúa entre las claves de la próxima temporada. Si las aerolíneas recortan asientos, el poder de fijación de precios mejora y el queroseno se digiere con menos daño. Si todas crecen a la vez, el sobrecoste se queda en la cuenta de resultados. La pelota está ahora en el precio del billete.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La presentación de resultados del 6 de noviembre y la evolución de las tarifas y de la disciplina de capacidad de cara a 2027.
- Reacción del valor: El mercado ya descuenta el deterioro del ebit trimestral; el castigo llegaría solo si IAG se desvía al alza en costes o rebaja su previsión anual.
- Precedente sectorial: En anteriores ciclos de crudo alto, la cartera de largo radio y las coberturas cerradas con antelación protegieron el margen mejor que cualquier recorte de capacidad.




