ETF de Zcash de Grayscale sufre 93,6 millones en salidas netas y ZEC cae hacia 1.300 dólares

El fondo ZCSH cierra su primera semana de salidas netas tras captar 98,2 millones dos semanas antes. ZEC pierde un 23% desde su máximo y se juega el soporte de 1.270 dólares.

El ETF de Zcash de Grayscale ha vivido su primera semana en rojo: 93,6 millones de dólares han salido del fondo ZCSH, algo más de 80 millones de euros al cambio. Es el primer bache serio del producto desde su lanzamiento en agosto y llega con el precio de ZEC descolgándose hacia los 1.300 dólares.

Dos semanas antes, el mismo fondo lideraba las entradas semanales de los ETF de criptomonedas con 98,2 millones de dólares. El giro ilustra algo que se repite en este mercado: el dinero que entra rápido por una narrativa sale igual de rápido cuando el gráfico deja de acompañar.

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La primera semana en rojo del ZCSH

El fondo no registra una entrada neta diaria desde el 22 de septiembre, según los datos de flujos que recopila la plataforma SoSoValue y que recoge BeInCrypto. Dicho de otro modo: durante casi dos semanas, todos los días han cerrado con más dinero saliendo que entrando.

Conviene aclarar qué es un ETF para entender por qué esto importa. Un fondo cotizado es un vehículo que compra el activo subyacente y cuyas participaciones se compran y venden en bolsa igual que una acción. Cuando los inversores reembolsan sus participaciones, el gestor vende parte de las monedas que respaldan el fondo. Esa venta presiona el precio a la baja.

En este caso, el activo subyacente es ZEC, la moneda de la red Zcash, y el vehículo cotiza bajo el ticker ZCSH. Zcash nació en 2016 como una versión de bitcoin con privacidad reforzada: sus transacciones pueden ocultar quién envía, quién recibe y cuánto se mueve, algo que en bitcoin queda a la vista de cualquiera.

En cripto, una semana de entradas récord no compra lealtad: compra tiempo, y el tiempo se agota cuando el precio deja de subir.

Por qué cae ZEC y a quién le afecta

ZEC se negociaba en torno a 1.308 dólares al cierre del 3 de octubre, un descenso de aproximadamente el 17,5% desde el inicio de la semana. Tomando como referencia su máximo reciente, cerca de 1.690 dólares, la caída acumulada ronda el 23%.

Traducido: quien compró en el pico de hace unos días ha perdido casi una cuarta parte de su inversión en cuestión de semanas. Y quien entró a través del ETF ha comprobado que el vehículo elegido para no complicarse con wallets y claves privadas se comporta exactamente igual de volátil que la moneda que dice replicar.

Las salidas del ETF no explican todo el retroceso. ZEC venía de un rally muy pronunciado apoyado en el interés por las monedas de privacidad, y esas subidas suelen corregir tan bruscamente como suben. Eso sí, el flujo institucional añade una capa nueva: cuando el fondo vende para atender reembolsos, la presión no viene de un minorista asustado, sino de una mesa de tesorería.

Los niveles que vigilan los analistas

El primer soporte, el precio donde suelen aparecer compradores, está en la zona de 1.270 a 1.300 dólares. Ahí pasa también la media móvil de largo plazo en el gráfico de cuatro horas, el precio medio de las últimas sesiones, lo que refuerza esa franja como prueba de demanda. Si cede, el siguiente objetivo técnico se sitúa en 1.155 dólares, un 12% por debajo de los niveles actuales.

Al alza, un rebote hacia el rango de 1.320 a 1.360 dólares sería lo mínimo para hablar de estabilización. Una recuperación sostenida por encima de 1.380 a 1.425 abriría la puerta a un movimiento hacia 1.500 dólares más adelante en octubre, según la lectura técnica que acompaña a los datos de flujos.

El detalle que sí depende del ETF es otro: hasta ahora, los inversores del fondo no han comprado la caída. Volver a ver entradas netas semanales sería la primera señal de que la demanda institucional sigue ahí y no fue un episodio de verano.

Qué dice del inversor institucional la primera corrección del ZCSH

Para ponerlo en contexto, los ETF al contado de bitcoin y de ether llegaron a Estados Unidos en 2024 y tardaron meses en construir una base estable de inversores, con semanas de salidas fuertes al principio. El ZCSH pertenece a una generación posterior, la de los fondos ligados a criptomonedas más allá de los dos grandes activos, y esa generación tiene menos colchón: menos historial, menos liquidez, y una base de inversores más pequeña.

Hay una segunda variable en juego, incómoda para Zcash. Las monedas de privacidad chocan con el marco regulatorio europeo: MiCA, la normativa que la UE despliega por fases desde 2024, pone trabas a la operativa con activos que ocultan la identidad de las partes, y varios exchanges europeos ya han limitado su comercio. El proyecto explica en su página oficial que las transacciones pueden proteger emisor, receptor e importe mediante pruebas criptográficas.

Eso no convierte al activo en ilegal, pero reduce las plataformas donde comprarlo y venderlo en Europa. Y cuando la liquidez se concentra en menos sitios, cualquier movimiento grande de dinero se nota más en el precio. Quien quiera el detalle técnico del proyecto tiene su ficha en Wikipedia.

Para el inversor español, la lectura práctica es simple: este fondo ofrece una puerta regulada a Zcash, pero no elimina ni la volatilidad del activo ni las dudas regulatorias que arrastra todo el sector de la privacidad.

El examen real llega en las próximas semanas. Si el soporte de 1.270 dólares aguanta y los flujos del ZCSH vuelven a terreno positivo, esta primera semana negativa quedará como un bache dentro de una tendencia más larga. Si fallan las dos cosas a la vez, el fondo tendrá que demostrar que tiene inversores de verdad y no solo curiosos de temporada.


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