Las subastas de arte Hong Kong cerraron septiembre con 184,6 millones de dólares combinados entre Sotheby’s, Christie’s y Phillips. La cifra supera los 164,9 millones de la temporada de primavera. Sin embargo, el detalle pesa más que el titular.
He repasado las tres noches de venta, del 28 al 30 de septiembre, y la conclusión no es la que sugiere el agregado: el mercado asiático recupera volumen, no precio. Para el coleccionista europeo, la ronda deja una referencia de precios difícil de ignorar.
El reparto real: Foujita multiplica por cuatro y los Richter se quedan cortos
Sotheby’s abrió el lunes con la colección del inversor Joe Lewis dedicada a Léonard Tsuguharu Foujita. Los 15 lotes sumaron 8,7 millones de dólares y el 80% se adjudicó por encima de la estimación alta. El remate fue Le rêve (Hommage à La Fontaine), de 1949, en 3,38 millones frente a una estimación de 510.000 a 765.000 dólares.
Después llegó la corrección. La venta principal arrancó con un récord para Hu Xiaoyuan y se desinfló de inmediato: el segundo y el tercer lote quedaron sin vender. El golpe definitivo fue la retirada del Untitled (Plum and Dark Brown) de Rothko, estimado entre 9,94 y 16,3 millones. Sin la parte de Lewis, la sesión se quedó en 87,3 millones y un 88,5% de adjudicación; con ella, la casa reportó 124,3 millones, su mejor marca desde el otoño de 2023. El mejor lote acabó siendo un Nara de 1994, Present, en 9,13 millones.
En Christie’s, el Basquiat Ancient Scientist (1984) se adjudicó en 9,81 millones y fue la obra más cara vendida en subasta en Asia esta temporada. Su martillo, 7,97 millones, apenas superó la estimación baja en un 11,61%, según el resultado publicado por la casa. La obra ya había pasado por Hong Kong en diciembre de 2020, en una venta conjunta de Phillips y Poly Auction. El Landscape with Willows de Rubens escaló hasta 1,5 millones, un 150% por encima de la estimación baja.
La otra cara: el A-Pumpkin de Kusama se martilló en 5,99 millones, un 2,08% por debajo de la estimación baja y unos 300.000 dólares menos que una obra comparable subastada la noche anterior; con prima superó los 7 millones. El Abstraktes Bild de Richter de 1991 se quedó en 3,568 millones, un 26% por debajo de la estimación baja, y 4,47 millones con prima.
El agregado engaña: 184,6 millones con un Rothko retirado y dos Richter por debajo de la estimación baja describen un mercado que compra, pero ya no paga lo que se le pide.
El corte de los ocho dígitos: dónde está el comprador y dónde ya no

Phillips cerró la ronda el miércoles con 16 lotes, algo más de 6,4 millones y un 87,5% de adjudicación, según los datos de la propia casa. Su mejor pieza fue otro Richter, el Abstraktes Bild (522-1) de 1983, en 2,93 millones: 1,54 millones menos que el Richter de 1991 vendido esa misma semana en Hong Kong. La firma celebró su primera noche en la ciudad tras la salida de su presidente para Asia, Jonathan Crockett.
La lectura de fondo la dio Yuki Terase, cofundadora de Art Intelligence Global: hay una base amplia de coleccionistas que gasta con soltura hasta unos pocos millones, pero al cruzar los ocho dígitos la bolsa de compradores se estrecha de forma drástica. Los trofeos de la temporada dependen, por tanto, de captar capital nuevo. El contexto no ayuda: la renta variable china marcó mínimos de 13 meses en septiembre y el cierre del espacio de Tang Contemporary en Wong Chuk Hang, atribuido a una contracción severa de las ventas, sacudió al circuito comercial.
En paralelo, el capital de Oriente Medio sigue entrando en Hong Kong y Singapur, y Corea del Sur gana tracción por los semiconductores. La liquidez existe, pero llega desde perfiles nuevos.
Hasta siete cifras hay compradores. A partir de ocho, el comprador asiático ya no basta: hay que traer capital nuevo a la sala.
La asimetría de septiembre: récord de volumen y recortes por debajo de la estimación baja
Las subastas de arte Hong Kong funcionan desde hace una década como el termómetro más fiable del arte contemporáneo global, y esta ronda confirma un patrón conocido: el total agregado se sostiene porque sube el número de lotes, no porque suba el precio medio. Christie’s creció un 28% interanual en su venta estelar hasta 92,6 millones, pero con 14 lotes más que el año anterior. Su sesión perfecta solo se logró retirando previamente dos lotes mayores.
Para el inversor de patrimonio elevado, la consecuencia es operativa. El tramo entre 200.000 y 3 millones concentra hoy la mejor relación entre demanda y oferta: obras de Foujita, Rubens o Liu Ye se adjudicaron muy por encima de la estimación baja, con pujas cruzadas entre Asia y Occidente. Por encima de 8 millones la prima desaparece y aparece el riesgo de reventa. Mi posición es comprar en el segundo nivel a precio de realización y no perseguir trofeos. El horizonte razonable es de cinco a siete años, y el hito a seguir será la temporada de primavera de Hong Kong en 2027.
💎 Veredicto Wealth
El arte asiático de segunda línea es un activo de preservación de capital a cinco años si se compra a precio de martillo y no de estimación. El riesgo se concentra por encima de 8 millones: menos compradores y reventa más lenta.




