«Nunca hemos perdido un contrato en España»: la multinacional británica detrás de Alsa celebra el modelo concesional de Óscar Puente

La presencia de Alsa no es una novedad en el sistema de autobús español. La empresa es la más grande del país, con diferencia, pero lo cierto es que la decisión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, hoy dirigido por Óscar Puente, de proteger el modelo de concesiones a pesar de la presión interna por parte de la CNMC y externa por parte de Europa, ha beneficiado a la empresa más que a nadie, y las presentaciones de resultados de su empresa matriz, Mobico, una multinacional de transporte con su sede principal en Reino Unido, dejan clara esta realidad. 

En 2025 su presidente ejecutivo, Phil White, dejaba claro que entraban a las licitaciones españolas con la confianza de quien nunca pierde. «Por supuesto, no hemos perdido ni un solo contrato de larga distancia en toda nuestra historia en España. Como señaló, los ingresos de larga distancia representan el 17% del total de la compañía. Es un buen margen; si bien es cierto que tras un proceso de licitación se suele perder algo de margen —ya que es necesario reducir los precios—, posteriormente se produce una recuperación gracias al aumento del número de pasajeros», defendió en la presentación de resultados del segundo semestre de 2026. 

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Es un punto sobre el que ha hecho énfasis en su más reciente presentación de resultados. «Cuando somo el operador incumbente conseguimos alrededor del 95% de los contratos de larga distancia», señalaba Brian Egan, director financiero de Mobico Group el pasado 29 de julio, comentaba, quitando seriedad a la preocupación ante la reapertura de las licitaciones españolas que podría ocurrir en los próximos meses, dependiendo de lo que ocurra en tribunales, pues mientras tanto Alsa y su matriz se están beneficiando de operar en rutas con licitaciones vencidas. 

Autobuses de Alsa. Fuente: Agencias
Autobuses de Alsa. Fuente: Agencias

Este mismo proceso permite a Alsa y Mobico beneficiarse de las promociones y descuentos que el gobierno ha ofrecido para reducir la presión económica sobre los usuarios de transporte público, o para mejorar la oferta para jóvenes. De hecho, en su presentación de resultados el propio Phil White insiste en la importancia que tiene el Verano Joven para sus resultados en España. «En Alsa, donde la iniciativa «Verano Joven» se reactivó en España el mes pasado, ya estamos observando volúmenes superiores a los del año anterior», explicaba hace unas semanas, aunque no presentó números exactos.

Una empresa británica que aprovecha el espacio de Alsa en rutas vencidas

Pero lo que evidencian las declaraciones de White es que una empresa británica se está beneficiando tanto de la política de concesiones por la que el gobierno español sigue apostando en el sistema de autobús de larga distancia, y segundo que la misma ha podido aprovechar los beneficios de las promociones aplicadas en los últimos años a pesar de que estás promociones están vencidas. Es una situación que, como es de esperar, es vista como positiva por los directivos de la empresa inglesa. 

En esta situación es complejo entender los grandes argumentos de Puente para frenar el proceso de liberalización del autobús. El principal argumento del ministro es que permitir la entrada de las empresas extranjeras en la competencia puede tener un efecto negativo en la «cohesión territorial» del país, pero uno de los directivos que más lo celebra lo hace desde una oficina en Birmingham, lo que complica el argumento. 

Alsa como salvavidas de las inversiones británicas

En cualquier caso la empresa está en una situación compleja. Alsa, gracias al sistema español y el poder aprovechar los subsidios al transporte aplicados por el Gobierno incluso en rutas vencidas, ha servido como un salvavidas importante para el grupo británico. En los últimos años, la empresa ha atravesado problemas laborales con sus conductores, y tras resolver esta situación, han tenido que adaptarse a los cambios de normativa de Reino Unido y la mayor presencia de competencia. 

El contraste en los resultados entre las dos divisiones deja claro el contraste entre las dos situaciones. En la presentación de resultados del segundo trimestre de 2026 los ingresos de la división de autobuses de larga distancia en el Reino Unido —propiedad de National Express— cayeron un 16,7%. La compañía atribuye este descenso a la disminución del número de pasajeros y de los rendimientos, así como a la reducción selectiva de rutas no rentables.

Alsa autobús imagen
Autobuses de Alsa. Imagen de archivo

Mientras tanto Alsa ha mejorado sus ingresos un 13,7%, y sigue siendo el principal motor de la recuperación de su matriz británica. En esta situación, la empresa está en una situación especialmente delicada, sobre todo en caso de que un cambio en la política española desatasque el proceso de liberalización de los autobuses de larga distancia. Pero de momento la inglesa puede seguir presumiendo de los datos españoles, y mientras se mantenga el modelo de concesiones en el país, será siempre la favorita cuando se abra otra ruta para la competencia. 


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