Cuenta atrás para Wewi: le quedan 10 días con la «custodia compartida» de Finetwork

La operadora británica perfila los últimos detalles para asumir la marca comercial en solo 10 días, poniendo fin a la etapa de Wewi y activando su estrategia para frenar a Digi y O2.

A Wewi se le acaba el tiempo. La empresa de telecomunicaciones low cost tendrá que despedirse de su marca comercial, Finetwork, que fue comprada por Vodafone en 2025 tras un largo periplo legal. Será el final de un prolongado litigio entre ambas compañías, en el que los de José Miguel García consiguen no solo una victoria, sino una herramienta clave para competir contra Digi: una marca de telecomunicaciones low cost conocida y que cuenta con la confianza de los usuarios.

Es un problema para Wewi. La empresa ya fue avisada en 2023 por Deloitte; en su informe de auditoría a 31 de diciembre de 2023, el pasivo corriente (las deudas que vencen a corto plazo) de la sociedad superaba a sus activos corrientes (los recursos líquidos o realizables a corto plazo) en 33.862.000 euros. Esta situación de desequilibrio de liquidez se había agravado respecto al año anterior, cuando el desfase era de 24.755.000 euros al cierre de 2022. Es un problema que ya hizo que Wewi, matriz de Finetwork, tomara decisiones dolorosas.

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Fachada de una tienda de Finetwork. Fuente: Agencias
Fachada de una tienda de Finetwork. Fuente: Agencias

Pero ahora se despiden del todo de la marca. También es cierto que lo hacen en un momento complejo para Finetwork: en mayo, The Objective recordaba que desde 2024 la empresa encadenaba varios meses perdiendo usuarios frente a sus competidores, por lo que el hecho de que Vodafone pase a ser la que defina su estrategia y su identidad frente a los usuarios es una buena noticia.

Y es que la sangría era complicada de ignorar. Roams señalaba que desde diciembre de 2024 la marca estaba perdiendo unos 18.000 usuarios cada mes de forma consecutiva. El peor dato fue precisamente en abril de este año, cuando perdieron hasta 40.000 usuarios en un solo mes frente a otros competidores del espacio low cost. Ahora el trabajo de Vodafone, que ya se ha iniciado, es recuperar la confianza y el valor de la marca, lo que debería permitirle recuperar clientes.

Las low cost, claves en la nueva carrera de las telecos

Lo cierto es que las marcas low cost se han hecho clave para buscar el crecimiento de las empresas de telecomunicaciones. Es un mercado saturado que obliga a «robar» usuarios a los competidores para seguir creciendo; en ese panorama, la marca Finetwork debe servir para que Vodafone tenga un escudo ante Digi y O2, la low cost de Telefónica. No es casual que, según los datos de la CNMC, estas dos últimas sean las únicas que han tenido un dato positivo en las portabilidades durante el verano.

Por otro lado, la empresa sigue manteniendo su oferta inicial con Finetwork, con tres modelos de tarifas. La primera cuesta 5 euros al mes e incluye 25 GB de datos; la segunda ofrece 50 GB por 7 euros mensuales; y la tercera eleva el bono hasta 100 GB por 9 euros al mes. Ahora será interesante seguir de cerca los movimientos de Vodafone con su marca para saber si expande la oferta más allá de este primer paso.

Queda saber cómo se maneja MasOrange. Tras recuperar la marca Orange España, la empresa —que sigue en el primer puesto en cuanto al total de usuarios de telefonía móvil y conexión de banda ancha— tendrá que estudiar estos movimientos de sus competidores y tomar decisiones sobre si necesita su propio escudo frente a las low cost.

La crisis de Finetwork antes de la compra de Vodafone

En cualquier caso, para Finetwork y su matriz, Wewi, la crisis va más allá de perder una marca comercial. Además de los meses de pérdidas de usuarios, la realidad es que han tenido que pasar por los tribunales y han sido señalados por irregularidades inmobiliarias alrededor de la compra de su sede en Alicante. El edificio es visto como uno de los grandes símbolos de la empresa y lo han considerado en los últimos años como una de las muestras más evidentes de su éxito en el sector en España. Pero lo cierto es que el proceso de venta ha revelado que existen problemas más delicados con el inmueble que encontrar un buen comprador.

Sede de Vodafone España. Fuente: Agencias
Sede de Vodafone España. Fuente: Agencias

Y es que el contrato de arrendamiento del edificio se firmó en mayo de 2022 con We’re Fi Joint Venture, sociedad administrada por los socios de Wewi (Finetwork) Carlos Gutiérrez y Ginés Martínez: el primero, director de operaciones de la compañía y secretario del consejo, y el segundo, director de la asesoría jurídica de Wewi. El alquiler del inmueble rondaba los 11.000 euros mensuales, una cifra que, según estimaciones, duplicaba e incluso triplicaba el precio medio del metro cuadrado en la zona. Según un informe pericial privado, esta renta supera en más de tres veces el precio de mercado de inmuebles similares en la misma zona y en las mismas fechas.

A esto se suma que Vozpópuli publicó que el informe forensic de Deloitte que sustenta la querella presentada por Vodafone identifica 952.220 euros destinados a El Flautista y otros 242.000 euros al Club Deportivo Eldense, dos entidades vinculadas al entonces principal accionista de Wewi. Los pagos se realizaron cuando Finetwork acumulaba una deuda millonaria, afrontaba el embargo de sus cuentas y se aproximaba al preconcurso. Deloitte no ha podido constatar el soporte contractual de todas las operaciones.


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