Strategy compra 1.666 BTC y eleva sus reservas a 847.666 bitcoin

El formulario ante la SEC recoge 1.665 monedas y confirma la segunda compra consecutiva de la compañía. La empresa también ha recomprado 152 millones de dólares de su acción preferente STRC, mientras bitcoin cotiza cerca de 83.400 dólares.

Strategy ha comprado 1.666 bitcoins más por 142,7 millones de dólares y eleva su reserva a 847.666 monedas, un paquete que a los precios actuales ronda los 70.500 millones de dólares. Es la segunda compra consecutiva de la compañía tras varias semanas sin moverse.

La operación aparece en el formulario que la empresa presentó ante la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos, y que puede consultarse en el buscador público de registros de la SEC. El documento recoge 1.665 monedas; en las cuentas que circulan por el sector se habla de 1.666. Una diferencia de una sola moneda que no cambia nada del fondo.

Publicidad

En la misma jugada, la compañía ha recomprado 152 millones de dólares de su acción preferente STRC. Una preferente es un instrumento híbrido entre deuda y acción: paga un cupón fijo y cobra antes que el accionista común, aunque normalmente tiene menos derechos políticos. La empresa anunció la semana pasada que repartirá dividendos diarios en cuatro de estos productos: STRF, STRC, STRK y STRD.

Con 847.666 bitcoins en el balance, Strategy controla más del 4% de todas las monedas que ya están en circulación, una posición que mueve el mercado cada vez que entra o sale. Y este año ha hecho las dos cosas.

Vendió parte de sus reservas en los primeros meses de 2026 para reforzar sus cuentas, una decisión que su consejero delegado, Phong Le, ha defendido con el argumento de que fue la operación correcta en el momento en que se hizo. Ahora vuelve a comprar. El relato que traslada al inversor es el de un balance blindado que aguanta la volatilidad y aprovecha los precios bajos.

Comprar mientras el precio cae se explica bien en una nota de prensa y se sostiene mucho peor cuando el mercado lleva meses en contra.

El movimiento no es un caso aislado. Strive, la quinta mayor tesorería de bitcoin del sector, compró 1.107 monedas por 94,5 millones de dólares y ya acumula 27.462. Entre las dos firmas sumaron 2.773 bitcoins en una semana por unos 232,5 millones, según los anuncios publicados este lunes.

Lo llamativo es el contexto. Bitcoin cotizaba en torno a 83.409 dólares en las últimas horas, con una caída del 3% en la semana. Las acciones de Strategy han perdido más de la mitad de su valor en un año; las de Strive, más de un 30%. Las empresas compran y el mercado, de momento, no premia la estrategia.

Nadie dijo que fuera gratis.

El negocio de las tesorerías de bitcoin, bajo presión

No todas las empresas que copiaron el manual de Strategy están aguantando. Satsuma, Smarter Web Company, Sequans, Nakamoto y Empery Digital han vendido bitcoin este año para pagar deuda, financiar su actividad corriente o costear recompras de acciones. Otras han cerrado y algunas han reconvertido su negocio hacia la infraestructura de inteligencia artificial, según el goteo de comunicados que estas compañías han ido presentando.

El problema de fondo es de estructura, no de fe. El modelo consiste en emitir acciones o deuda para comprar bitcoin confiando en que la acción cotice por encima del valor de las monedas que guarda. Mientras esa prima existe, el círculo se retroalimenta: emito, compro, sube la acción, emito más. Cuando se cierra, el mismo mecanismo gira al revés y cada vencimiento pesa más que la compra anterior.

Strive lo niega con datos. Su consejero delegado, Matt Cole, ha repetido que la compañía no tiene deuda, no tiene requisitos de margen y no ha comprometido bitcoins como garantía de préstamos, lo que en la práctica significa que ninguna caída de precio puede forzarle una liquidación. Strategy, por su parte, sostiene que su balance es hoy más sólido que hace un año precisamente por las ventas que ejecutó antes.

Qué significa esto para el inversor que mira desde España

Para el ahorrador español, la lectura práctica es sencilla. Las acciones de Strategy cotizan en el Nasdaq y muchas entidades europeas permiten comprarlas, igual que cotizan los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado que llevan dos años funcionando en Estados Unidos. La diferencia importa: un ETF replica el precio de la moneda; una tesorería corporativa añade encima el riesgo de la propia empresa, su deuda, su gestión y su capacidad de seguir financiándose.

Dicho de otro modo, quien compra MSTR no compra bitcoin. Compra una apuesta apalancada sobre bitcoin gestionada por un tercero. En un año en el que el precio de la moneda cae y la acción cae el doble, esa distinción deja de ser teórica.

MicroStrategy bitcoin

Seis años de manual y una pregunta sin responder

El manual nació en agosto de 2020, cuando MicroStrategy, el nombre anterior de Strategy, anunció su primera compra de bitcoin como reserva de tesorería. En aquel momento se leyó como una excentricidad de su fundador. Cuatro años después, con la aprobación de los ETF al contado en enero de 2024, el sector entero cambió de escala y decenas de compañías cotizadas copiaron la fórmula.

Hubo un ensayo general incómodo. En 2022, con bitcoin por debajo de los 20.000 dólares tras la quiebra del ecosistema Terra y el colapso de la plataforma FTX, las acciones de la compañía perdieron más de dos tercios de su valor y el mercado especuló durante semanas con una ejecución forzosa de garantías que nunca llegó. La diferencia con hoy no es el precio: es que entonces no existían alternativas reguladas y sencillas para exponerse a bitcoin, y ahora sí.

Eso no convierte el modelo en inservible, pero le quita la ventaja. Si un inversor puede comprar un ETF con comisiones bajas, sin riesgo de balance y con liquidez diaria, el argumento de pagar una prima por una acción que hace algo parecido se debilita. Lo que queda en pie es la parte que Strategy explota mejor que nadie: acceso a financiación barata en un mercado donde muy pocos emisores colocan deuda con esa facilidad.

Las próximas semanas darán la primera pista. Habrá que ver si la compañía mantiene el ritmo de compras semanales, cómo responde el mercado al dividendo diario de sus preferentes y si bitcoin recupera o sigue instalado cerca de los 83.000 dólares. Sin esa recuperación, cada compra nueva es una apuesta que hay que explicar dos veces.


Publicidad