La volatilidad de Solaria ha dejado tres sesiones consecutivas de vértigo en el IBEX 35. La renovable cedió un 5,86% el miércoles, sumó otro 6,47% de caída el jueves y cerró la semana con un rebote del 8,60% el viernes.
El detonante del primer desplome fue el plan que baraja el Gobierno para abaratar los precios de la energía. Un día después, el mercado añadió a esa presión la acogida que otorgó a los resultados publicados por la compañía. Dos golpes en dos jornadas y un mismo hilo conductor: la incertidumbre regulatoria.
Los analistas no esconden su lectura. XTB advierte de que la cotización ‘recupera parte del terreno perdido, pero la compañía seguirá sujeta a una alta volatilidad’. En Renta 4 califican de ‘mixtos’ los resultados del grupo del IBEX 35. Y en Bankinter resumen que ‘la lectura de los resultados es positiva pero los inversores continúan pendientes de dos aspectos clave’.
Del desplome al rebote: tres sesiones y un 8,60%
La mejora operativa del primer semestre tiene un nombre propio: el almacenamiento. La capacidad de BESS fue ‘clave’ en ese avance, según subraya Aránzazu Bueno, analista de Bankinter. A esa palanca se suma el tirón del negocio de centros de datos, que generó 100 millones de euros de ingresos en apenas seis meses, un 34% más que la facturación obtenida durante todo 2025.
El otro argumento de la compañía son los precios. Solaria espera beneficiarse de unos precios eléctricos sustancialmente superiores a los de 2025, con los precios solares capturados en el tercer trimestre un 75% por encima de los registrados un año antes. Esa era, hasta hace una semana, la palanca que el mercado compraba sin discutir.
Solaria no cotiza solo por los megavatios que instala, sino por dos decisiones que no controla: el precio de la luz y el marco que regirá los centros de datos.
Ninguna de esas dos palancas depende, sin embargo, de la propia compañía. El calendario regulatorio se ha convertido, en la práctica, en el principal motor de la cotización, por delante de la ejecución operativa. El jueves, la acción llegó a marcar mínimos desde noviembre de 2025.
La capacidad de ejecución de Solaria ya no está en discusión: lo que el mercado descuenta cada mañana es lo que decida el BOE.
El doble foco que vigilan los analistas: precios eléctricos y centros de datos

El primer foco está en la posible reintroducción de la excepción ibérica, el mecanismo creado en 2022 para amortiguar el encarecimiento de los costes energéticos. Eduardo Imedio, analista de Renta 4, explica que ‘limitar el precio marginal en las horas en que los ciclos combinados fijan el precio reduciría la rentabilidad de los activos merchant‘, es decir, de los que tienen exposición directa al mercado, y comprimiría los diferenciales entre horas de carga y descarga, con el consiguiente golpe a los ingresos por arbitraje de las baterías.
La exposición de Solaria a ese escenario es elevada. El mismo analista la considera ‘especialmente vulnerable por su creciente exposición merchant y por un plan de BESS de 1.200 MWh en construcción cuya rentabilidad, con un payback actual de tres años, depende en cierta medida de esos diferenciales’.
El segundo foco es el borrador del nuevo Real Decreto sobre centros de datos, cuya aprobación está prevista para octubre y que deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado. El texto exige cubrir al menos el 80% del consumo con generación renovable, vía autoconsumo o PPA, bajo correlación horaria, y fija una antigüedad máxima de 18 meses para las instalaciones asociadas respecto a la entrada en operación del centro de datos. En tecnología fotovoltaica, cubrir ese 80% en horas nocturnas obliga a sobredimensionar la planta y a añadir almacenamiento de larga duración, lo que eleva el capex por megavatio, comprime la rentabilidad de los proyectos, y aumenta el riesgo de retrasos o cancelaciones.
Los bajistas mueven ficha con siete firmas dentro del capital
Solaria es la única compañía del IBEX 35 con posiciones cortas significativas, por encima del 0,50% del capital, en manos de siete entidades distintas. Al frente de todas ellas figura JPMorgan Asset Management, con títulos tomados a préstamo equivalentes a un 1,33% del capital y el objetivo declarado de sacar partido a eventuales caídas.
Los registros de la CNMV con fecha 23 de septiembre muestran ajustes en direcciones opuestas. Marshall Wace elevó su ofensiva desde el 0,82% previo hasta el 0,92% actual, mientras que AHL Partners notificó un repliegue del 0,68% al 0,58%. No hay una tesis corta unánime, solo una apuesta a que la incertidumbre tardará en despejarse.
El riesgo regulatorio ya pesa más que la historia de crecimiento
Solaria ha cambiado de tesis inversora en menos de un año. De ser una historia de capacidad instalada ha pasado a cotizar como una utility con opción sobre dos negocios nuevos: el almacenamiento y los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Ese segundo vector le dio alas en bolsa y hoy recibe el primer golpe normativo.
Hay una contradicción que el mercado todavía no ha resuelto. El almacenamiento es la pieza que la propia regulación va a exigir, porque ese 80% de cobertura horaria no se sostiene sin baterías. Pero el mecanismo que comprime los diferenciales de precio reduce la rentabilidad de esas mismas baterías. La misma norma que crea la demanda destruye parte del retorno. A mi juicio, ahí está el nudo del asunto: la mayoría de los analistas considera que el castigo ha sido más rápido que razonado, y sin embargo nadie se atreve a poner cifra al escenario contrario.
La dispersión de los precios objetivo confirma la falta de consenso. En la sesión del viernes, Alantra recortó su valoración hasta los 22,10 euros por acción y BNP Paribas hasta los 14 euros. Más de ocho euros de diferencia entre ambas cifras, casi un 58% sobre la más conservadora. Pocas veces el consenso sobre un valor del IBEX 35 aparece tan fracturado, y esa fractura es en sí misma una señal de riesgo.
El riesgo es, además, binario. Si el borrador sobre centros de datos se suaviza en su tramitación, o la excepción ibérica queda en un anuncio sin desarrollo, el castigo de esta semana habrá descontado un escenario hipotético y la acción tendrá margen de recuperación. Si ocurre lo contrario, el mercado tendrá que revisar a la baja no solo los múltiplos, sino también el calendario de proyectos. Imedio lo resume con prudencia: las caídas ‘comienzan a ofrecer niveles atractivos de entrada en el valor’, pero la incertidumbre sobre almacenamiento y centros de datos aconseja ‘mantener una postura prudente’.
Esa es la condición que conviene vigilar. La aprobación del decreto, prevista para octubre, marcará si la montaña rusa se queda en un episodio de volatilidad o se convierte en un cambio de tesis.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: Solaria cerró el viernes con una subida del 8,60%, insuficiente para compensar las dos sesiones previas: el miércoles cedió un 5,86% y el jueves un 6,47%. El saldo conjunto de esos tres días es negativo, en torno a un 4,4%.
Clave técnica: Más de ocho euros separan el precio objetivo de Alantra (22,10 euros por acción) del de BNP Paribas (14 euros), casi un 58% de diferencia sobre el más bajo. Esa horquilla explica por qué siete firmas bajistas ajustan posiciones en direcciones opuestas.
Apunte macro: El borrador que debe aprobarse en octubre condiciona los precios solares capturados en el tercer trimestre, un 75% superiores a los de un año antes, y los 1.200 MWh de almacenamiento en construcción. Cualquier tope al precio marginal llega directamente al margen del negocio renovable.




