El mercado residencial está incorporando nuevas fórmulas de alojamiento que se sitúan a medio camino entre el alquiler tradicional y las residencias convencionales. En Alcobendas, Livensa Studios Madrid Alcobendas afronta el curso 2026-2027 con una ocupación superior al 80%, mientras mantiene plazas disponibles para estancias de corta y media duración.
La evolución del centro refleja el interés por un modelo que combina alojamiento, servicios y flexibilidad en un único producto. Los estudios parten de 845 euros al mes e incluyen baño privado, cocina equipada, limpieza quincenal, suministros e IVA. La propuesta está dirigida tanto a estudiantes como a jóvenes profesionales que buscan instalarse en el norte de Madrid.
Livensa supera el 80% de ocupación en Alcobendas
Estela Rosillo, directora general de Livensa Studios Madrid Alcobendas, asegura a MERCA2 que el centro ha comenzado el nuevo curso con un nivel de ocupación superior al 80%. Además, los estudiantes representan la mitad de las plazas ocupadas. La responsable explica que el número de solicitudes ha cumplido las expectativas de la compañía y destaca el interés creciente por un modelo de alojamiento que permite combinar residentes universitarios con personas que necesitan estancias temporales.

La particularidad del formato está precisamente en esa flexibilidad. Livensa no limita su oferta al calendario universitario, sino que también permite alojamientos de corta y media duración. Según Rosillo, todavía quedan algunas plazas disponibles para este tipo de estancias. La compañía, sin embargo, no ha facilitado el número total de solicitudes recibidas para el curso ni la capacidad completa del centro, por lo que el porcentaje de ocupación es el principal indicador aportado sobre la evolución del negocio.
845 euros al mes por un estudio con servicios incluidos
El precio se convierte en uno de los elementos diferenciales del modelo. Livensa Studios Madrid Alcobendas ofrece estudios desde 845 euros mensuales durante el curso 2026-2027. Por esa tarifa, el residente dispone de baño privado y cocina completamente equipada. El precio también incluye un servicio de limpieza cada dos semanas con cambio de sábanas y toallas, además de los suministros y el IVA.
La fórmula concentra en una única cuota varios gastos asociados a una vivienda, evitando que el residente tenga que contratar o gestionar individualmente determinados servicios. Los precios, según explica Rosillo, se han mantenido respecto al curso anterior, aunque algunos tipos de habitación han registrado ligeras subidas debido a que su operativa y servicios implican mayores costes.
El precio de 845 euros corresponde a la tarifa de partida y no a todas las tipologías disponibles. La compañía no detalla en sus respuestas el precio medio pagado por sus residentes.
Estudiantes y profesionales comparten el mismo mercado residencial
Otro de los elementos que caracteriza este modelo es la variedad de residentes. En Livensa Studios Madrid Alcobendas conviven estudiantes universitarios y jóvenes profesionales, dos colectivos que comparten la necesidad de encontrar alojamiento conectado con los principales polos educativos y empresariales de Madrid.
La distribución por procedencia también muestra una comunidad internacional. El 60% de los residentes son nacionales, mientras que el 40% restante procede de otros países, principalmente europeos e hispanoamericanos.

Ninguna nacionalidad supera el 2% de los residentes, según los datos proporcionados por la directora del centro. La directora general explica que la cercanía a campus universitarios, centros de trabajo y zonas de negocio del norte de Madrid es uno de los factores que lleva a estos perfiles a elegir Alcobendas.
Este tipo de alojamiento se dirige así a un mercado más amplio que el estrictamente universitario y busca captar también a trabajadores jóvenes que necesitan una solución residencial temporal.
Alcobendas gana peso como destino para el alojamiento flexible
La compañía asegura que viene observando una tendencia positiva en la demanda de alojamiento flexible en Alcobendas. El curso 2026-2027 mantiene, según Rosillo, esta evolución. Entre los factores que explican este comportamiento menciona el crecimiento de la comunidad universitaria de la zona y la conexión del municipio con los principales campus de Madrid.
La directora general señala además que existe un interés creciente por alternativas a la vivienda tradicional. No obstante, al ser preguntada por el impacto concreto de los precios y de la dificultad para encontrar vivienda en Madrid y Alcobendas, sitúa el foco principalmente en la comodidad, los servicios integrados y la facilidad de gestión que ofrece este tipo de alojamiento.
Por tanto, la compañía no atribuye su evolución a un único factor. Su propuesta busca responder a residentes que priorizan la posibilidad de disponer de una vivienda equipada y con servicios incluidos frente a la gestión individual de un alquiler convencional.
Un modelo inmobiliario basado en la flexibilidad
El caso de Livensa muestra cómo el mercado residencial está incorporando productos que buscan cubrir necesidades diferentes a las del alquiler tradicional. En lugar de ofrecer únicamente una vivienda, el modelo integra alojamiento, servicios y flexibilidad de permanencia.
Esta característica permite captar tanto a estudiantes como a profesionales y ampliar el periodo durante el que las instalaciones pueden mantenerse ocupadas. En el caso de Alcobendas, más del 80% de ocupación al comienzo del curso se combina con la disponibilidad de plazas para estancias más cortas.

De cara al futuro, Livensa asegura que seguirá trabajando en la mejora del centro de Alcobendas. Rosillo señala que la compañía pretende mejorar la experiencia de los residentes y continuar cuidando los espacios comunes y los servicios disponibles. La empresa no concreta nuevas ampliaciones, un aumento del número de plazas ni una inversión específica para el centro madrileño. Su objetivo declarado es seguir consolidando el alojamiento como una referencia dentro de la oferta residencial de la zona norte de Madrid.
Así, Livensa afronta el curso con más de ocho de cada diez plazas ocupadas y estudios desde 845 euros al mes, en un mercado en el que las fórmulas de alojamiento flexible buscan hacerse un hueco entre la residencia tradicional y el alquiler convencional.




