El precio del petróleo ha devuelto en una sola jornada la prima de guerra que acumuló en apenas dos semanas. El Brent cae cerca de un 3% y pierde el nivel de los 98 dólares por barril después de que Arabia Saudí haya dado por inminente la reapertura de su oleoducto Este-Oeste, cerrado desde hace casi dos semanas tras una cadena de ataques con drones.
El Brent cae a 98,11 dólares y el WTI se deja otro 3%
La referencia europea cotizaba en 98,11 dólares por barril, con un descenso semanal superior al 5%. El West Texas Intermediate retrocede otro 3% hasta los 92,94 dólares. Son los niveles más bajos de las dos últimas semanas.
El oleoducto Este-Oeste es una infraestructura de 1.200 kilómetros que conecta los principales yacimientos del reino, en el este, con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Su capacidad oficial ronda los 7 millones de barriles diarios. Quedó inutilizado por una serie de ataques con drones que destruyeron estaciones de bombeo y causaron varios heridos. Una fuente conocedora de la situación confirmó que el flujo se reanudaría a finales de semana, y Saudi Aramco evitó pronunciarse.
El mercado venía de máximos. El crudo llegó a pagarse a 109,97 dólares por barril tras el cierre del ducto, y a esa reapertura se suma otro factor: los operadores venden ante la especulación de que las reuniones diplomáticas de esta semana entre Irán, China y Estados Unidos puedan acercar el final del conflicto. Donald Trump declaró a Fox News el domingo que ‘probablemente’ estaría dispuesto a reunirse con el presidente de Irán esta semana.
La magnitud del alivio depende de un cálculo que no es nada obvio. June Goh, analista de Sparta Commodities, sostiene que si sólo se restableciera una cuarta parte del flujo no habría petróleo adicional en el mercado, porque ese crudo se destinaría a las refinerías saudíes de la costa oeste. Con el 40% de la capacidad en marcha, la oferta extra rondaría el millón de barriles diarios.
El barril no descuenta la reapertura del oleoducto: descuenta que Arabia Saudí pueda volver a exportar por el mar Rojo sin depender del estrecho de Ormuz.
Los datos de tráfico marítimo apuntan en esa dirección. Los analistas de Kpler señalan que el reino ha redirigido su crudo hacia el Golfo Pérsico y que las cargas en el puerto de Juaymah se han quintuplicado respecto a agosto. A fecha del 20 de septiembre, todos los muelles estaban ocupados. Buena parte del petróleo que sale de Yanbu va destinado a Europa, y la semana pasada se comunicó a las refinerías de la región que no recibirían los cargamentos de octubre.
Qué significa para Repsol y para las energéticas del IBEX 35

En el parqué español el movimiento tiene un nombre propio. Repsol es el valor del IBEX 35 con mayor sensibilidad al precio del crudo, tanto por su división de exploración y producción como por el valor de los inventarios que mantiene en balance. Un Brent por debajo de los 100 dólares tensiona el punto de equilibrio de su negocio de upstream y obliga a revisar las hipótesis que el consenso manejaba hace dos semanas. La compañía detalla su exposición por segmentos en la información que remite a la CNMV.
El efecto no es simétrico en el resto del selectivo. Las compañías intensivas en energía —aerolíneas, transporte por carretera, y parte de la industria— respiran con un crudo más barato, mientras que las refinerías puras afrontan un escenario de doble filo. El coste de la materia prima baja, sí, pero también se reduce el valor de los inventarios que mantienen en balance.
La aritmética del oleoducto: el mercado vende antes de que Aramco confirme
Hay una paradoja en la reacción del martes. El mercado descuenta una reapertura que no se ha producido del todo: Aramco no ha confirmado el volumen que fluirá y no hay calendario oficial de cargamentos. Lo que se negocia es la expectativa de que la ruta del mar Rojo vuelva a operar con normalidad, y esa expectativa se apoya tanto en los datos de Kpler como en la agenda diplomática de la semana. Es un descuento razonable, pero es un descuento.
La lección del episodio es incómoda. Un solo oleoducto inutilizado dos semanas bastó para llevar el Brent de 98 a casi 110 dólares, un movimiento superior al 12% en apenas diez días. Y la vuelta a la normalidad exige algo más que la voluntad política saudí: si sólo se restablece una fracción del flujo, el barril adicional no llega al mercado, porque el crudo se queda en casa para alimentar las refinerías de la costa oeste.
La contradicción está en el otro lado del tablero. Se vende crudo por unas conversaciones diplomáticas que todavía no han producido ningún acuerdo verificable. Si esa vía se enfría, o si la reapertura se retrasa más de lo previsto, el mismo mercado que hoy vende será el primero en recomprar. En mi lectura, el Brent debería estabilizarse en la banda de los 95 a los 100 dólares mientras no aparezcan titulares que alteren la ecuación, con la vista puesta en el primer programa de cargamentos de noviembre desde Yanbu.
Para el inversor español, la consecuencia práctica es que Repsol entra en una fase en la que el resultado depende menos del barril y más de la ejecución de su plan de retribución. Cualquier sorpresa negativa en las cuentas del tercer trimestre, que la compañía presentará en las próximas semanas, tendrá menos margen de justificación si el crudo se ha instalado por debajo de los 100 dólares.
Veredicto Merca2
Cotización: La referencia que manda es el crudo: el Brent cae cerca de un 3% hasta 98,11 dólares y acumula un descenso semanal superior al 5%, su nivel más bajo en dos semanas. Repsol afronta la sesión con ese lastre, con una correlación con el barril más diluida que en ciclos anteriores.
Clave técnica: El Brent pierde el soporte psicológico de los 100 dólares y devuelve íntegro el tramo que abrió entre 98,11 y el pico de 109,97 dólares. Recuperar esa cota exige que el flujo por el oleoducto supere el 40% de su capacidad, el umbral a partir del cual llega al mercado un millón de barriles diarios adicionales.
Apunte macro: La geografía de las exportaciones saudíes se ha movido en dos semanas: las cargas en Juaymah se han quintuplicado respecto a agosto y sus muelles estaban ocupados a 20 de septiembre. Un barril más barato alivia la factura energética europea, pero estrecha el margen de las refinerías del Mediterráneo que se han quedado sin sus cargamentos de octubre.




