Acciona, Ferrovial, Sacyr, OHLA y Elecnor pujan por las primeras obras de ampliación de Barajas por más de 146 millones

La Plataforma Norte de la T4, con 89,97 millones y 35 meses de plazo, es el lote de mayor importe. El conjunto de la ampliación de Barajas aspira a elevar la capacidad del aeropuerto hasta los 90 millones de pasajeros anuales.

Acciona, Ferrovial, Sacyr, OHLA y Elecnor han presentado ofertas para las dos primeras obras de la ampliación de Barajas, una licitación que supera los 146 millones de euros y arranca el plan de Aena hacia los 90 millones de pasajeros.

Qué se licita y cuánto vale cada obra

La Plataforma Norte de la Terminal T4 concentra la mayor cuantía: 89,97 millones de euros y un plazo de ejecución de 35 meses. La segunda pieza es la ampliación del Dique Sur de la T4S, valorada en 56,5 millones y con 24 meses de desarrollo. Entre ambas superan los 146 millones y abren un proyecto global dotado con más de 4.000 millones que Aena prevé desplegar en los próximos años.

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Para la Plataforma Norte han presentado propuestas Acciona Construcción, Obrascon Huarte Lain (OHLA), Sacyr Construcciones y Vías y Construcciones. A ellos se suman la alianza de Ferrovial Construcción con Padecasa, el consorcio de Matias Arrom Bibiloni, Sampol y Coexa, y el integrado por Compañía General de Construcción Abaldo, BIC Restauración e Infra Conel.

El alcance del contrato va más allá del hormigón: nuevas posiciones remotas de estacionamiento de aviones, ampliación de las calles de rodaje y canalizaciones hacia la nueva subestación eléctrica. Las obras, divididas en cinco fases para no interferir en la operativa diaria, incluyen también viales, galerías y la reubicación de la Planta Separadora de Hidrocarburos (PSH) y del aparcamiento del Pabellón de Estado.

Quién puja y qué se juega el sector

licitación Barajas 146 millones

En el Dique Sur de la T4S repiten Acciona, OHLA, Sacyr y Vías y Construcciones, a los que se unen Eiffage Infraestructuras y Elecnor Servicios y Proyectos. Compiten también los consorcios de Matias Arrom Bibiloni, Sampol y Avintia, y el formado por Compañía General de Construcción Abaldo y Gestión y Ejecución Obra Civil. La presencia de firmas medianas y especializadas junto a los gigantes del Ibex confirma el atractivo de una obra con carga técnica elevada.

Aena reparte 146 millones en dos contratos, pero el verdadero premio son los más de 4.000 millones que movilizará toda la ampliación.

La prolongación del Dique Sur en 36 metros, manteniendo la integridad arquitectónica del conjunto, permitirá incorporar tres nuevas posiciones de contacto con pasarelas de embarque. El objetivo declarado por Aena es ganar capacidad para el tráfico no Schengen y mejorar la experiencia del pasajero en la planta P10 del terminal.

El interés de las grandes constructoras responde a un mercado doméstico de obra pública que se ha reactivado con los fondos europeos y a la necesidad de compensar la atonía del residencial. La cartera de Aena se ha convertido en uno de los pocos focos de licitación de gran volumen en España, en un contexto en el que Ferrovial, Sacyr y Acciona aceleran su diversificación hacia mercados exteriores sin renunciar a los contratos nacionales.

El análisis: mucho más que una licitación de 146 millones

Estas dos obras son la punta de lanza de un plan que aspira a elevar la capacidad del aeródromo por encima de los 90 millones de pasajeros anuales. Los 146 millones en liza representan solo una fracción mínima del desembolso total previsto, superior a los 4.000 millones. La lectura estratégica es clara: el grupo que se posicione ahora gana opciones de adjudicarse fases posteriores de mayor importe y asegura carga de trabajo durante años.

Conviene comparar con precedentes. Las grandes adjudicaciones de Aena en los últimos ejercicios se han resuelto por consorcios ante el tamaño de los contratos y la complejidad técnica. La magnitud de la T4 y la T4S no permite a una sola firma asumir todo el trabajo, lo que favorece repartos entre Acciona, Sacyr, Ferrovial, y OHLA. El riesgo está en los plazos: 35 meses para la Plataforma Norte exigen una ejecución sin margen si se quiere cumplir el calendario.

Para los accionistas de Aena, el reto es la caja. El plan de inversión implica un desembolso superior a los 4.000 millones, un esfuerzo considerable que deberá financiarse en parte con deuda y en parte con el flujo operativo del gestor aeroportuario. El crecimiento del tráfico y la recuperación del pasajero internacional son las variables que sostienen la ecuación. Sin esa palanca, el retorno de la inversión se dilata.

El contraste con otros grandes aeródromos europeos también importa. Barajas compite con Heathrow, Charles de Gaulle y Schiphol por el tráfico de conexión, y la inversión en capacidad es la vía para no perder cuota. De ahí que Aena haya acelerado la tramitación de la primera fase y busque adjudicatarios solventes en el menor plazo posible.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La resolución de ambas licitaciones y el calendario de adjudicación, que marcará el ritmo de la siguiente fase del plan de Aena.
  • Reacción del valor: Las constructoras que se adjudiquen estos contratos verán reforzada su cartera de obra, aunque el impacto en cotización será limitado hasta que lleguen los lotes de mayor importe.
  • Precedente sectorial: Las adjudicaciones previas por consorcios anticipan un reparto entre las grandes firmas, más que una victoria única para un solo grupo.

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