3Tarifa fija, PVPC o indexada: qué es cada una y por qué la fija blinda tu factura frente a las horas punta
Conviene distinguir los tres modelos antes de decidir. El PVPC es la tarifa del mercado regulado: reservada a potencias de hasta 10 kW y comercializada solo por las comercializadoras de referencia, su precio se fija cada hora según el mercado mayorista y lleva aparejada una discriminación horaria obligatoria en tres tramos (punta, llano y valle). Es, además, la única vía de acceso al bono social. La tarifa indexada se mueve en el mercado libre, pero replica esa lógica: se paga el precio horario de OMIE más un margen o cuota de gestión de la compañía, y suele contratarse sin permanencia. La tarifa fija, también libre, rompe con ambas: un único precio por kWh que se mantiene idéntico a cualquier hora del día durante todo el contrato, sin tramos ni sorpresas horarias.
Ahí está la clave para quien no puede —o no quiere— mover lavadora, lavavajillas o calefacción a horas valle. Con PVPC o indexada, cada kWh consumido en punta se paga al precio de ese instante, y esos picos pesan: en 2025 el mercado mayorista registró máximos diarios cercanos a los 145 €/MWh en pleno invierno y mínimos de apenas 1,72 €/MWh en primavera. La fija neutraliza ese riesgo porque el tramo horario desaparece de la factura: la comercializadora asume la volatilidad y tú pagas lo mismo a mediodía que de madrugada. A cambio, el precio suele quedar algo por encima de la media del mercado. Entre las referencias actuales hay términos de energía como los 0,112 €/kWh de Naturgy, los 0,152 €/kWh de Octopus Relax o los 0,1039 €/kWh de Endesa One Luz, muchas ya sin permanencia.



