Los de los mejores restaurantes Mexicanos de Madrid

Madrid ha dejado atrás la época en que lo mexicano se despachaba con nachos y fajitas. En el centro conviven hoy taquerías de pie y sin reservas, cantinas que llevan dos décadas sirviendo margaritas y cocinas de autor que tratan el maíz y el agave con la misma seriedad que un producto de temporada. La mayoría se concentra en el eje que une Sol, Ópera, Chueca y Gran Vía, aunque también hay direcciones que justifican el paseo. Los precios van del ticket popular al gasto de ocasión.

El criterio de esta selección no es el número de reseñas ni la antigüedad de la casa. Pesan más cosas: que el producto mexicano esté tratado con criterio, que la cocina tenga un motivo claro para ir —una receta de familia, un maíz nixtamalizado en el propio local, una coctelería de agave bien resuelta— y que el sitio cumpla lo que promete, sea una barra para comer de pie o una mesa con mantel. No hay un orden de mejor a peor: son seis formas distintas de comer mexicano en Madrid y cada una responde a un plan diferente.

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La fonda de la Casa de México en España: comida tradicional, tienda de producto y terraza

Quien busque la cocina mexicana dentro de la Casa de México en España la encuentra en el sótano del palacete que la fundación ocupa desde el 1 de octubre de 2018 en el número 20 de la calle Alberto Aguilera, en Chamberí: 2.700 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas para exposiciones, cine, librería y gastronomía. El restaurante lo gestiona el Grupo Puntarena, nacido en Ciudad de México en 2000 de la mano de Federico Rigoletti, y su cocina combina la tradición mexicana con la del Pacífico: tostada de atún, pescado a la talla, ceviche imperial, pulpo enamorado, guacamole y una carta de cócteles de autor apoyada sobre todo en el mezcal. La propuesta aparece en la Guía Michelin y luce el Sello Copil, el distintivo que la propia fundación entrega junto a la Academia Mexicana de Gastronomía para certificar producto de origen mexicano, técnicas tradicionales y una identidad cultural reconocible.

Lo que distingue a esta casa de un restaurante al uso es que comer forma parte de un recorrido. A la mesa se baja por una escalera flanqueada por cientos de botellas de tequila, y el comedor cuenta con terraza y jardín vertical. El paseo se completa con la librería Martín Luis Guzmán, del Fondo de Cultura Económica, el espacio comercial de arte popular y citas como Hecho a Mano México, que en su edición de invierno de 2025 puso a la venta 2.210 piezas de 31 maestras y maestros artesanos de 12 estados bajo criterios de comercio justo y con acceso gratuito. A ello se suman catas, talleres y experiencias gastronómicas en su aula de cocina, limitadas a ocho personas y con visita guiada previa por las exposiciones. De las más de 1.850 reseñas acumuladas en Google, la mayoría elogia las muestras y el altar de muertos; no son pocas las que lamentan no haber reservado mesa.


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