El grupo Mediapro, presidido por Sergio Oslé y con Carlos Núñez como consejero delegado, ha anunciado la culminación de su reestructuración y el cambio de marca a Imagina, que será efectivo el 1 de enero de 2027. La decisión se trasladó a la plantilla en una reunión interna y confirma el nuevo rumbo del grupo audiovisual.
Fin de la reordenación y nuevo plan de inversión
El proceso de transformación de 2026 ha permitido retomar la senda del crecimiento, según han explicado los gestores. El plan contempla impulsar nuevos proyectos con recursos generados por la propia compañía, que ascenderán a más de 100 millones de euros en los próximos tres años.
El cambio de marca recupera una denominación ya utilizada por la compañía a lo largo de sus tres décadas de actividad. La nueva marca simboliza la nueva etapa y, según Oslé y Núñez, mantiene la mirada en el futuro sin perder el pasado.
La reestructuración incluyó un ERE que afectó a 189 trabajadores, el 18% de la plantilla en España. En el ejercicio anterior, la compañía registró pérdidas de 286 millones de euros y un EBITDA de 90 millones, frente a los 120 millones de 2024.
Una vez finalizado el ajuste, la dirección prevé cerrar 2026 con un crecimiento del EBITDA de entre el 50% y el 60% respecto a 2025 y con flujo de caja positivo. Las partidas liberadas se destinarán a inversiones en nuevos proyectos sin recurrir a financiación externa.
Los gestores han asegurado que el plan ha permitido ajustar los recursos a la realidad actual del mercado para ser competitivos y volver a crecer ya desde este mismo año.
Cuatro áreas para competir en la producción global

El grupo se apoya en las cuatro áreas que han sostenido al grupo durante tres décadas: servicios de producción audiovisual, creación de contenidos, gestión de derechos deportivos y Brands&Xperiences. La dirección quiere ampliar proyectos y países en cada una.
Las cuatro áreas tendrán el objetivo común de llevar experiencias diferenciales, tanto audiovisuales como físicas, a un mayor número de países.
En servicios de broadcast, Mediapro figura entre las cinco principales empresas del mundo y trabaja con organizaciones como FIFA, UEFA, Concacaf, CONMEBOL, FIBA o la NBA. El grupo opera más de una decena de ligas y produce más de 4.000 eventos al año, con una media de 11 diarios.
La gestión de derechos deportivos mantiene la comercialización internacional de LALIGA —salvo en Norteamérica, MENA e India— y de los principales torneos de la Concacaf hasta 2030. El área de contenidos, líder en España en horas producidas, trabaja con clientes como Netflix, Disney, Movistar Plus+, RTVE, Prime Video o HBO Max y supera los 120 proyectos anuales.
El giro no se limita a la identidad: activa más de 100 millones en inversión con recursos propios y prevé cerrar 2026 con flujo de caja positivo.
La unidad Mediapro Brands&Xperiences concentra los proyectos expositivos y museográficos. Ha participado en más de 45 exposiciones, ha organizado más de 300 eventos y sus propuestas reciben más de 5 millones de visitas al año.
Una lectura de negocio con precedentes claros
El viraje llega después de un ejercicio complejo. El EBITDA de 90 millones de euros en 2025 quedó por debajo de los 120 millones de 2024 y las pérdidas alcanzaron la cifra más alta de su historia. Ahora, el objetivo de crecimiento del 50% y el 60% supone un cambio de tracción frente al ejercicio anterior.
La estrategia combina salida de costes con un plan de inversiones financiado con caja propia. En términos comparativos, el grupo vuelve a apoyarse en derechos deportivos y producción, dos negocios que ya le han dado escala internacional, y suma exposición al negocio experiencial con Espai Imagina, que se presentará el próximo 21 de septiembre en Barcelona.
El nuevo centro abrirá con la exposición ‘Codi Gaudí, la experiencia inédita’, dedicada a edificios imaginados por Antoni Gaudí que no llegaron a construirse. La compañía prevé exportar este formato a diferentes ciudades de todo el mundo.
En un sector global de servicios de broadcast, la decisión refuerza la posición del grupo frente a competidores internacionales.
El encaje es coherente con la trayectoria del grupo: la producción audiovisual y los derechos deportivos aportan el pulso operativo, mientras los contenidos y las experiencias buscan ampliar el margen. La nueva identidad visual recupera un nombre histórico del grupo para cerrar la transición.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: La nueva etapa permite al grupo dejar atrás la fase de ajuste y concentrar recursos propios en nuevos proyectos audiovisuales y experienciales.
- El reto por delante: Consolidar el crecimiento de EBITDA y la generación de caja positiva tras un ejercicio de pérdidas y un ERE que afectó al 18% de la plantilla en España.
- El tablero competitivo: Mediapro vuelve a apoyarse en su posición global de broadcast, la gestión de derechos de LALIGA y la producción de contenidos para grandes plataformas.




