5 cosas en las que los móviles de Samsung son mejores que los iPhone

La comparación entre Samsung y Apple suele acabar en tablas de especificaciones y en discusiones sobre gustos. Esta lista no va de eso. Hoy vamos a hablar de capacidades concretas que hoy se pueden usar en un Galaxy y que en el iPhone no existen o han llegado con años de retraso. El punto de partida son los modelos tope de gama de ambas firmas —el Galaxy S26 Ultra y el nuevo iPhone 18 Pro— y, en el terreno de los plegables, el iPhone Duo frente a la familia Z.

Cada uno de los cinco puntos se apoya en fechas y características publicadas por ambas compañías. La ventaja de Samsung en estos apartados no nace de un golpe de genio, sino de años de insistencia: el Galaxy Fold abrió la categoría de los plegables en 2019, DeX funciona desde el Galaxy S8 en 2017 y la carga inversa llegó con el Galaxy S10. Que gane en estos cinco terrenos no implica que gane en todos: en chip, integración entre dispositivos o años de actualizaciones la balanza se inclina a menudo al otro lado.

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Carga inversa: el Galaxy carga tus auriculares y tu reloj; el iPhone, no

A cell phone sitting on top of a wooden table
Foto de appshunter.io en Unsplash

Samsung lleva desde 2019 —el año del Galaxy S10— metiendo carga inversa en su gama alta, y hoy está en todos los Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra, además de en los plegables Z Fold y Z Flip. Se llama Wireless PowerShare, se activa desde los ajustes rápidos o en Ajustes > Batería y basta con dejar el móvil boca abajo y apoyar encima los Galaxy Buds, un Galaxy Watch o cualquier dispositivo compatible con Qi. Los auriculares y el reloj son el caso de uso perfecto, porque son justo los que se quedan sin batería lejos de un enchufe. Entrega unos 4,5 W (Samsung llega a citar 5 W en la serie S26), se corta sola si el móvil baja del 30 % y, si conectas el Galaxy a la corriente, carga a la vez su propia batería y el aparato apoyado encima.

En el otro lado, el iPhone 18 Pro presentado el 9 de septiembre de 2026 —a la venta el 18, desde 1.199 dólares— solo ofrece carga inversa por cable: 4,5 W a través del USB-C, suficiente para recargar unos AirPods o un Apple Watch si llevas el cable encima. Es decir, el escenario en el que la carga inversa resulta de verdad útil, haberte dejado el cargador en casa, sigue sin resolverse sin cables. Apple lleva años probando la carga inalámbrica inversa —los rumores apuntaban a 5 W para esta generación— y sigue sin lanzarla, ni con el estreno del iPhone Duo. Samsung, en cambio, ha mantenido la función incluso renunciando a los imanes integrados del estándar Qi2 para no interferir con la bobina de carga inversa, el mismo camino que Google sí sacrificó en los Pixel 10.

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