El BCE subirá tipos al 2,5%, pero los expertos avisan: el mercado se pasa de frenada

La mayoría considera que el mercado está descontando demasiadas subidas adicionales, porque la inflación subyacente, los salarios y las expectativas siguen relativamente contenidos.

El consenso de los analistas anticipa una nueva subida de 25 puntos básicos el jueves, hasta el 2,50%, pero cuestiona que el banco central vaya mucho más allá. La inflación vuelve a estar en el punto de mira por la energía, especialmente el gas, aunque la inflación subyacente, los salarios y las expectativas siguen sin mostrar el contagio necesario para justificar una política monetaria mucho más restrictiva.

La próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE) es el 10 de septiembre. Según la herramienta ECBWatch, ayer martes por la mañana la probabilidad que asignaba el mercado a una subida de 25 puntos básicos en los tipos de interés era del 88%.

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Las principales discrepancias se concentran en qué ocurrirá después de la subida al 2,5% y en el tono que adoptará el BCE. Mientras la mayoría cree que esta será probablemente la última subida y que el mercado está descontando demasiado endurecimiento, Generali y, en menor medida, Aberdeen y Vanguard ven más riesgos de nuevas subidas por la persistencia de la inflación energética y la fortaleza del crecimiento.

También hay diferencias sobre el mensaje de Lagarde: algunos esperan un tono claramente restrictivo, mientras otros anticipan una comunicación equilibrada y flexible.

Por último, divergen las consecuencias para los mercados: algunos ven apoyo para el euro y presión sobre los bonos, mientras otros consideran que la deuda europea ofrece valor precisamente porque el mercado descuenta una política demasiado restrictiva.

El BCE mantendrá tipos, dejará las opciones abiertas para septiembre y seguirá condicionando su decisión a la energía y la inflación

El 2,50% del BCE parece para muchos el techo del ciclo, pero ya no puede darse por seguro. Agencias
El 2,50% del BCE parece para muchos el techo del ciclo, pero ya no puede darse por seguro. Agencias

Ideas de consenso sobre la reunión del BCE

Estas son las ideas principales que sostienen las tesis de los expertos consultados por Merca2:

Peter Goves (MFS Investment Management): Espera una subida de 25 puntos básicos hasta el 2,50%, ya descontada por el mercado. Considera que la inflación subyacente, los salarios y los márgenes empresariales no muestran una presión suficiente para justificar un ciclo prolongado de endurecimiento. Por ello, ve excesivas las tres subidas adicionales que descuenta el mercado. Cree que Lagarde mantendrá un discurso flexible y dependiente de los datos. Considera atractiva la deuda alemana ante unas expectativas de tipos demasiado restrictivas.

Roger Rüegg (Zürcher Kantonalbank/Swisscanto): También prevé una subida de 25 puntos básicos hasta el 2,50%, aunque cree que tendrá poco impacto en los mercados porque ya está descontada. Considera demasiado ambiciosas las dos subidas adicionales que actualmente espera el mercado. La fortaleza de la economía de la eurozona podría respaldar temporalmente al euro. Sin embargo, mantiene una posición prudente sobre la bolsa europea por el moderado crecimiento de los beneficios.

Konstantin Veit (PIMCO): Espera que el BCE eleve los tipos al 2,50% y después mantenga una pausa prolongada. Solo un nuevo shock energético, efectos de segunda ronda en salarios o un desanclaje de las expectativas de inflación justificarían nuevas subidas. Considera que superar el 2,50% supondría entrar claramente en terreno restrictivo. Prevê que la inflación general alcance un máximo cercano al 3,5% y que la subyacente también esté próxima a tocar techo.

Niall Scanlon (Mediolanum International Funds): Da por segura la subida hasta el 2,50% y cree que la atención se desplazará al mensaje de Lagarde y a las nuevas previsiones económicas. Observa riesgos al alza para la inflación por los precios de la energía, especialmente el gas, pero pocos efectos de segunda ronda. Espera una comunicación equilibrada, sin comprometerse con nuevas subidas. Considera que un mensaje menos agresivo de lo que descuenta el mercado sería favorable para los bonos europeos.

“El BCE no está endureciendo la política monetaria, pero sí ajustándola a la inflación”

La inflación vuelve a estar en el punto de mira por la energía, especialmente el gas. Imagen generada por IA.
La inflación vuelve a estar en el punto de mira por la energía, especialmente el gas. Imagen generada por IA.

Ulrike Kastens (DWS): Espera una subida hasta el 2,50% porque los riesgos inflacionistas siguen inclinándose al alza, aunque reconoce que el repunte de la inflación procede principalmente de la energía. Destaca que la inflación subyacente, los servicios y los salarios no muestran una generalización de las presiones inflacionistas. La economía europea está demostrando más resistencia de lo esperado. Por ello, considera que no hace falta una política significativamente más restrictiva, aunque el BCE mantendrá una orientación restrictiva mientras persista el riesgo energético.

François Rimeu (Crédit Mutuel): Prevé una subida hasta el 2,50% y una nueva defensa del enfoque dependiente de los datos, sin ofrecer una guía clara sobre los siguientes movimientos. Destaca que la inflación está siendo impulsada principalmente por petróleo y gas, mientras los efectos de segunda ronda siguen siendo limitados. Espera revisiones al alza del crecimiento y de la inflación general, pero pocos cambios en la inflación subyacente. Considera que nuevas subidas serían posibles si el BCE cree necesario entrar en terreno restrictivo.

Gregor Kapferer (Vontobel): También apuesta por una subida de 25 puntos básicos y considera que el mercado se equivoca al descontar otra subida próximamente. Señala que alrededor del 90% del impulso inflacionista procede de la energía y que no existen señales de contagio hacia salarios o inflación subyacente. A su juicio, superar el 2,50% implicaría combatir con política monetaria un shock de oferta. Solo cambiaría de opinión ante un repunte significativo de la inflación subyacente o salarial.

Martin Wolburg (Generali Investments): Es el experto que adopta una posición relativamente más agresiva: considera que la persistencia de los riesgos energéticos y la resistencia de la demanda hacen probable una subida en septiembre. La economía europea está ganando impulso y puede absorber una política monetaria más restrictiva. El riesgo de no actuar ante una inflación energética persistente ha aumentado, por lo que ve probable una mayor firmeza en el tramo corto de la curva y cierto apoyo al euro. Una caída rápida de la energía o una fuerte desaceleración serían los principales factores que podrían frenar nuevas subidas.

Imagen del Banco Central Europeo (BCE). Agencias

Felix Feather (Aberdeen): Da prácticamente por garantizada la subida hasta el 2,50% y considera que la clave será determinar si forma parte de un ciclo prolongado o si el BCE preserva su flexibilidad. Se inclina por un tono agresivo debido a la resistencia económica, los elevados precios energéticos y algunos indicadores salariales. Sin embargo, reconoce que la inflación subyacente y las presiones salariales se han moderado y que los efectos de segunda ronda siguen siendo limitados. Por ello, todavía contempla que el 2,50% sea el nivel en el que el BCE permanezca durante un periodo prolongado.

Josefina Rodríguez (Vanguard): Espera una subida al 2,50%, plenamente descontada, y unas previsiones que combinen un crecimiento más fuerte de lo previsto con una inflación a corto plazo más moderada pero más persistente a medio plazo por la energía. No espera que Lagarde ofrezca orientación concreta sobre los próximos movimientos y apuesta por un discurso de flexibilidad y dependencia de los datos. Considera que esta podría ser la última subida del ciclo, aunque los riesgos se han desplazado hacia un mayor endurecimiento. Una nueva subida sería posible si la energía sigue elevada o la inflación vuelve a acelerarse.

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La fotografía conjunta es bastante clara: subida de 25 puntos básicos hasta el 2,50%, seguida de una gran incógnita sobre qué ocurrirá después. La mayoría considera que el mercado está descontando demasiadas subidas adicionales, porque la inflación subyacente, los salarios y las expectativas siguen relativamente contenidos. Pero el encarecimiento de la energía y una economía más resistente de lo esperado mantienen abierta la puerta a nuevas subidas. En otras palabras, el 2,50% parece para muchos el techo del ciclo, pero ya no puede darse por seguro.


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