UGT y CCOO han pedido este lunes un frente común para frenar la posible eliminación de la marca Seat a partir de 2030. Ambos sindicatos, primera y segunda fuerza en la empresa, abren la puerta a colaboraciones con otros fabricantes si Volkswagen no invierte en su electrificación.
Por qué Volkswagen se plantea apagar Seat en 2030
La reacción llega después de que Seat y el grupo Volkswagen admitieran el viernes que estudian suprimir la marca española a partir del año 2030, un calendario que convierte la decisión en una amenaza con horizonte fijo. UGT y CCOO no comparten ese escenario y reclaman a las administraciones públicas ‘sumar voluntades y construir un frente común en defensa de Seat, del tejido industrial y del empleo del país’.
En su comunicado conjunto, las centrales asumen la ‘magnitud sin precedentes de la crisis que padece el grupo Volkswagen’, provocada por la competencia china y los aranceles de EEUU. Sin embargo, cargan contra dos apuestas del consorcio alemán: la división de software Cariad, en la que aseguran que se han dilapidado más de 20.000 millones de euros, o la división de celdas de baterías PowerCo.
UGT y CCOO ratifican su apuesta por el mantenimiento y la electrificación de las marcas Seat y Cupra, pero su lectura crítica se centra en en la coherencia estratégica del grupo. ‘No entendemos qué aporta a la mejora de la competitividad del grupo VW la eliminación de la marca Seat’, sostienen, porque se pierde una marca de entrada que ninguna otra división del grupo puede sustituir en el acceso al mercado.
Empleo, segunda plataforma y colaboraciones como alternativa
En materia de empleo, los sindicatos subrayan el riesgo que supone suprimir Seat: en el contexto actual del grupo VW se hace ‘muy difícil, por no decir imposible’, que cada modelo eliminado de Seat se sustituya por uno de Cupra. CCOO y UGT justifican su defensa de ambas marcas para salvaguardar no solo el empleo de Seat, sino el de todo el territorio.
Con todo, lanzan un mensaje de tranquilidad: ‘es evidente que más allá de 2030 la fábrica de Martorell (Barcelona) va a seguir funcionando’. La cuestión, añaden, no es si seguirá abierta sino con cuánta plantilla. Para blindar el empleo, vuelven a exigir una segunda plataforma eléctrica para la planta. Y, si VW no quiere invertir en electrificar Seat, plantean colaboraciones con otros fabricantes como Stellantis, Ford o Ebro.
La batalla no es por la supervivencia de Martorell, sino por cuántos empleos quedan si Volkswagen decide que Seat desaparezca en 2030.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto de la posible desaparición de Seat va mucho más allá de la marca comercial: toca la cadena de proveedores, la formación industrial y el peso político de Cataluña dentro del grupo Volkswagen. La zona cero es Martorell, donde la continuidad de la planta no está en duda, pero el perímetro de empleo permanece abierto y condiciona a la comarca del Baix Llobregat.
El dato que condensa la noticia son los 20.000 millones de euros que los sindicatos atribuyen a Cariad, la división de software, y su contraste con la dificultad del grupo para financiar una segunda plataforma en Martorell. En el pulso entre agentes, UGT y CCOO defienden el mantenimiento de Seat y Cupra; Volkswagen prioriza liquidez, dividendos y ajuste de costes; las administraciones públicas se convierten en el tercer actor al que se pide corresponsabilidad.
La lectura a cinco o diez años es clara. Si Volkswagen no electrifica Seat, la marca quedaría como un activo residual y Martorell dependería aún más de Cupra y de la adjudicación de plataformas del grupo. La opción de colaborar con Stellantis, Ford o Ebro no es cosmética: abre la puerta a fabricar sobre la base de otro fabricante, igual que ya han hecho Ebro con su resurgimiento o Ford con la plataforma de Volkswagen. Pero esa vía exige una decisión industrial que hoy no está tomada.
UGT y CCOO prevén reunirse en breve con representantes de las administraciones públicas. Ese será el termómetro del frente común, y también la señal de si el Gobierno se implica antes de que Volkswagen cierre su plan de marcas para la próxima década.




