El MITECO ha abierto a audiencia pública un real decreto que crea las subastas de ahorro de energía para financiar proyectos de eficiencia y movilidad eléctrica, complementando al sistema de certificados CAE.
Un mercado de subastas para financiar la eficiencia energética
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico quiere ir más allá del certificado tradicional. El proyecto de real decreto, disponible en la web del MITECO, está en audiencia pública hasta el próximo 23 de septiembre y modifica el Real Decreto 36/2023 para orientar la inversión hacia propósitos con impacto real: menos consumo energético, menos emisiones y una transición más justa.
El antecedente es sólido. El Sistema de Certificados de Ahorro de Energía (CAE) ha tramitado más de 9.400 solicitudes en tres años, de las que unas 7.000 se han resuelto favorablemente y más de 1.300 siguen en tramitación. El ahorro certificado supera los 7.700 GWh, según los datos del Ministerio. Una cifra que demuestra que la eficiencia ya es una palanca real de descarbonización y no una promesa.
La principal novedad es que las subastas canalizarán inversión hacia actuaciones que el mercado no financia solo: movilidad eléctrica, rehabilitación integral de bloques de pisos, apoyo a pymes y población vulnerable, o proyectos que reduzcan drásticamente las emisiones de carbono, siempre que supongan un ahorro de energía.
Desde su lanzamiento hace tres años, el CAE se ha consolidado como el instrumento de referencia para medir la eficiencia en España. La incorporación de las subastas no parte de cero: busca corregir el desfase entre la rentabilidad financiera de una inversión y el beneficio energético que genera. Muchas actuaciones con alto impacto social se quedan sin financiación por tener retornos superiores a siete u ocho años. La subasta pública salva esa brecha con una prima económica.
La eficiencia ya no depende solo de la voluntad corporativa: tener un mercado de subastas convierte el ahorro energético en un activo con precio.
La letra pequeña de las subastas: dos modalidades y supervisión del OMIE
El MITECO propone dos tipos de subastas: de compromisos de ahorro energético y de necesidades de ahorro energético. Podrán participar los sujetos obligados y delegados del sistema CAE. En ambos casos habrá un proceso de precalificación y calificación, y asignación mediante el procedimiento pay as bid: gana la oferta que fija el ahorro y el importe económico más eficiente.
En las subastas de compromisos se licita una prima económica adicional al valor de los CAE conseguidos al ejecutar la actuación. Esos certificados podrán comercializarse después. En cambio, en las subastas de necesidades se licita una cantidad económica por la actuación adjudicada, cuyos CAE computan en los objetivos del país, pero se liquidan sin posibilidad de comercialización posterior.
Las convocatorias las organiza OMIE y las supervisa la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Habrá precios de riesgo y reserva para evitar ofertas temerarias y costes elevados. El ahorro subastado se sumará al volumen que se reparte anualmente entre los sujetos obligados.
La financiación es la clave. Se prevé que los fondos procedan del Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE) y de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Por eso, el Ejecutivo solicitará a la Comisión Europea la confirmación del encaje del esquema en la normativa comunitaria de Ayudas de Estado. Además, el real decreto desarrolla una plataforma electrónica integral del sistema CAE, conforme al Real Decreto-ley 7/2026, y mejora procedimientos, definiciones, funciones y requisitos de de los participantes.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Certificados solicitados: 9.400 solicitudes en tres años, de las que unas 7.000 se han resuelto favorablemente y más de 1.300 siguen en tramitación.
- Ahorro certificado: 7.700 GWh acumulados desde el lanzamiento del sistema CAE, según los datos del MITECO.
- Inversión: Se prevé que proceda del Fondo Nacional de Eficiencia Energética y de los Presupuestos Generales del Estado, sin importe concreto detallado en la fuente oficial.
- Equivalencia tangible: Financiará actuaciones de retorno lento, como rehabilitación integral de bloques de pisos y proyectos de movilidad eléctrica.

Qué cambia en la cadena: de la subasta a la factura del hogar
Los certificados blancos europeos —como los que ya utilizan Francia e Italia desde hace años— demuestran que la eficiencia necesita señales de precio. Este real decreto introduce esa lógica en España con una diferencia: las subastas no solo premian el ahorro, sino que dirigen la inversión hacia prioridades sociales y climáticas. La decisión del MITECO llega en un momento en que la Taxonomía Verde y el Fit for 55 exigen a las empresas justificar cada euro verde. Para las comercializadoras y empresas energéticas, disponer de subastas estables reduce la incertidumbre y abarata la financiación de proyectos de eficiencia. Para el consumidor, la traducción es directa: rehabilitación de viviendas, flotas eléctricas y actuaciones en comercios que reducen la factura energética. No es un mercado de intereses: es una herramienta para que el ahorro energético se convierta en un activo líquido y negociable. La transición ya no es ideología. Es un flujo de inversión con reglas claras.
Con todo, la letra pequeña deja deberes pendientes. El importe concreto de las subastas aún no se conoce y dependerá de la dotación del FNEE y de los Presupuestos. Sin una financiación suficiente, la señal de precio se queda en un gesto. La experiencia del sistema CAE es buena, pero la nueva arquitectura exigirá transparencia en los volúmenes subastados y agilidad en la plataforma electrónica. Si se cumple, el ahorro energético dejará de ser un parche y pasará a ser una palanca estructural de la descarbonización.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: El sistema CAE suma 7.700 GWh de ahorro certificado y gana un mercado de subastas que orienta la inversión hacia proyectos de alto impacto y retorno lento.
- Modelo que cambia: Las subastas introducen señales de precio para la eficiencia, superando el modelo de certificados basado solo en el mercado voluntario.
- Para las próximas generaciones: Más inversión en rehabilitación, pymes y movilidad eléctrica reduce la dependencia fósil y acelera la descarbonización de la demanda.




