Septiembre es un mes caro para las familias: la vuelta al cole se solapa con los primeros gastos del curso, y el presupuesto doméstico se resiente con partidas como el comedor, el transporte o el material escolar. Ese varapalo no solo afecta a quienes tienen hijos en edad escolar: también impacta en la factura de la luz o en los hogares con menos ingresos. Para unos y otros hay ayudas públicas que se pueden pedir ahora mismo, aunque algunas tienen plazos muy ajustados. Unas dependen del Estado y otras de las comunidades autónomas, así que conviene revisar ambas administraciones para no quedarse fuera.
El criterio es simple: descartar lo ya cerrado y quedarnos con las vías que siguen operativas a mediados de septiembre, sin ánimo de ser exhaustivos. Cada ayuda tiene requisitos específicos y algunas exigen presentar la documentación antes de que termine el mes. Hemos priorizado las que suponen un alivio directo y recurrente, desde ayudas educativas hasta descuentos en suministros o prestaciones sociales dirigidas a hogares con menores. El objetivo es que todo lo que aparece aquí pueda solicitarse hoy mismo, aunque conviene darse prisa porque algunas plazas se conceden por orden de llegada.
4Ingreso Mínimo Vital con complemento de ayuda para la infancia, disponible todo el año
El Ingreso Mínimo Vital no tiene fecha de caducidad: su solicitud puede presentarse en cualquier momento del año, también a mediados de septiembre, y por eso sigue siendo una de las opciones estatales a las que todavía se está a tiempo de recurrir. Quienes ya perciben la prestación cobran además, sin ningún trámite extra, el complemento de ayuda para la infancia, una cuantía mensual por cada menor de la unidad de convivencia que en 2026 se mantiene en 115 euros por hijo menor de tres años, 80,50 euros entre tres y seis y 57,50 euros entre seis y dieciocho. En el tramo más bajo, eso supone hasta 1.380 euros al año por niño, un colchón que para muchos hogares marca la diferencia al afrontar la vuelta al cole. El abono se realiza mes a mes, sin pagas extraordinarias, y se prolonga mientras persista la situación de vulnerabilidad económica que originó el derecho.
El matiz que convierte a esta ayuda en candidata obligada a la lista es que el complemento también puede concederse de forma independiente: no hace falta ser beneficiario del Ingreso Mínimo Vital para cobrarlo. Sus umbrales de renta y patrimonio son más amplios que los de la prestación principal, de modo que muchas familias que quedan fuera del IMV por superar sus límites sí entran en el complemento. Por ejemplo, un adulto con un menor a cargo puede solicitarlo con ingresos mensuales de hasta 2.861 euros y un patrimonio de 55.460 euros sin contar la vivienda habitual. La petición se hace con el mismo formulario del IMV en la sede electrónica de la Seguridad Social, donde un simulador permite comprobar antes el derecho; al no haber plazo cerrado, quien lo tramite ahora puede empezar a recibirlo a tiempo para sufragar los gastos de septiembre.



