4Virus respiratorio sincitial (VRS): el peligro oculto para los recién nacidos
El VRS es el gran ausente de las listas de virus infantiles peligrosos para quien se queda en casa: en los escolares apenas provoca un catarro, pero su temporada arranca entre septiembre y octubre, cuando los hermanos mayores vuelven a las aulas y convierten el colegio en la puerta de entrada del virus al hogar. Esa infección banal que traen en las manos puede acabar en los pulmones del recién nacido y convertirse en bronquiolitis: el VRS causa en torno al 80% de las bronquiolitis en menores de un año y es la primera causa de hospitalización de esa franja de edad en España. Su peligro resulta además especialmente oculto porque no se limita a prematuros o niños con patologías previas: cerca del 95% de los lactantes ingresados por esta bronquiolitis eran bebés sanos nacidos a término, sin ningún factor de riesgo conocido.
Frenarlo a tiempo es posible y España es el país que mejor lo ha demostrado: desde la temporada 2023-2024 se inmuniza de forma universal a los lactantes con nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que con una sola dosis protege al menos cinco meses, toda la temporada del virus. Las comunidades arrancan ahora sus campañas, en septiembre y octubre: los bebés nacidos entre abril y septiembre reciben la dosis en el centro de salud en cuanto los citan; los que nazcan entre octubre y marzo, en la maternidad antes del alta. En vida real la estrategia funciona: en Andalucía la cobertura superó el 95% y los ingresos por bronquiolitis cayeron en torno al 80%, con unos 2.000 menos solo en el último invierno. Hasta que llegue esa cita, toca la higiene de siempre: lavarse las manos antes de coger al bebé, no besarlo si se tiene catarro y mantener a los hermanos mayores con síntomas lejos del recién nacido.



