2Haz al menos la mitad de tu cesta con las marcas propias de cada cadena
Que la marca propia merezca al menos la mitad del carro ya no suena a consejo de manual, sino a la fotografía real de lo que ocurre hoy en las cajas de estas tres cadenas. En España, la cuota de la marca de distribución se ha duplicado desde 2009, cuando suponía el 27% del gasto en gran consumo, hasta rondar el 54% en 2025, según el informe de EAE Business School, un nivel que convierte al país en referente europeo. En Lidl, enseñas como Milbona o Cien acaparan ya en torno al 81% de las ventas, y en Mercadona, Hacendado, Bosque Verde o Deliplus se mueven cerca del 75-78%; Carrefour, que partía de un peso mucho menor, ha escalado hasta un tercio de su facturación mientras rebajaba precios en 500 referencias propias. Fijar el listón en la mitad de la cesta no es, por tanto, una meta exigente: es la pauta que ya siguen de forma mayoritaria los hogares en las tiendas de surtido corto.
Lo que convierte esta regla en un truco con efecto inmediato en el ticket es que ahí se concentra la mayor brecha de precio: la decisión entre fabricante y distribuidor. Los estudios calculan que las marcas propias resultan en torno a un 22% más baratas, y ya no se perciben como una opción de segunda fila: más del 75% de los españoles valora su relación calidad-precio y buena parte de ellas se fabrica en las mismas plantas que las etiquetas clásicas. El margen de mejora es mayor en Carrefour, donde la enseña propia todavía pesa menos que en Lidl o Mercadona, sobre todo en droguería, lácteos o congelados. Además, el surtido de fabricante se encoge: Mercadona ha recortado sus referencias un 45% desde 2019, de modo que quien se aferra a las marcas conocidas paga más por una oferta cada vez más reducida. Rellenar la mitad del carro con la marca del súper es la palanca de ahorro más simple que existe, porque no exige cupones, apps ni esperar ofertas.


