Los mejores 3 obradores de Madrid

Madrid guarda entre sus calles una red de obradores que pocas capitales pueden presumir, negocios donde el oficio se transmite de generación en generación y donde la materia prima se transforma cada madrugada. Detrás de sus escaparates conviven recetas centenarias con técnicas de vanguardia, y esa mezcla es precisamente lo que define la escena dulce y panarra de la ciudad. Para esta lista hemos buscado no solo los locales más queridos, sino aquellos que representan una forma distinta de entender el trabajo artesano: el pastelero clásico, el repostero contemporáneo y el panadero experimental.

El criterio ha sido elegir tres obradores que, aunque parten de puntos opuestos, comparten una misma exigencia con el producto y una relación directa con el cliente que llega al mostrador. Horno de San Onofre sostiene el peso de la tradición castiza desde 1972; La Duquesita demuestra que un negocio centenario puede dialogar con la alta repostería sin perder su esencia; y Alma Nomad lleva el pan de masa madre a un terreno casi científico, recuperando harinas que encierran siglos de cultivo. No están todos los que son, pero sí son los que mejor resumen el momento que vive el sector en la capital.

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Alma Nomad: el obrador que recupera harinas ancestrales para su pan de masa madre

a close up of a piece of bread
Foto de blackieshoot en Unsplash

Alma Nomad es, ante todo, la historia de una pareja de panaderos nómadas: la húngara Timi Argyelan y el madrileño Joaquín Escrivá, que después de trabajar en la alta cocina de Viena abrieron su primer obrador en Budapest antes de recalar en Madrid en marzo de 2021. En su local de la calle Santa Feliciana, en Chamberí, apostaron por lo que entonces aún era minoritario: masa madre, harinas ecológicas molidas a la piedra y fermentaciones que rondan los dos días por pieza. El resultado, hogazas de corteza crujiente y miga húmeda de inspiración nórdica, les ha valido ser finalistas en varias ediciones del certamen El Mejor Pan de Madrid del Club Matador, desde la de 2022 hasta la octava, celebrada en 2025. Ese reconocimiento repetido delata oficio, pero también una coherencia poco común: su bollería de raíces húngaras agota existencias a mediodía con la misma regularidad que sus panes.

Lo que hace único a Alma Nomad es que su salto de escala no ha sacrificado el proceso artesanal, sino que lo ha convertido en espectáculo. En diciembre de 2024 abrió Alma Nomad Fábrica en una antigua nave industrial de la calle Urquiza 17, en Quintana, reformada por Plantea Estudio: la mitad del espacio es obrador y la otra, cafetería en la que se desayuna o se teletrabaja mientras se ve amasar y hornear, con una chimenea de extracción heredada del antiguo taller de chapa y pintura que hoy sirve para cocer el pan. El proyecto creció hasta sumar tres locales, incluida la pizzería Pizza Pronto, y una plantilla que en 2025 rondaba los 43 profesionales. Su vigencia se mantiene intacta: en agosto de 2026, la ruta del pan artesano impulsada por Madrid Alimenta dentro de #CómeteMadrid seguía citando Alma Nomad como parada imprescindible, confirmando que esta pareja llegada de Budapest es una de las grandes responsables de haber puesto el pan de masa madre en el mapa de la capital.

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