Mercadona incorpora a su surtido un muesli crunchy de Hacendado con garbanzos y guisantes deshidratados, a 2,65 euros el paquete de 400 gramos. La novedad no está solo en el precio: las legumbres representan el 13% de la composición y aportan 24 gramos de proteínas por cada 100 gramos.
El envase se queda por debajo de los 3 euros, pero la cifra que sirve para comparar es otra: 6,625 euros por kilo. Con ese dato se puede contrastar esta referencia con otros mueslis y cereales de desayuno aunque se vendan en envases de 300, 500 o 750 gramos.
La cuenta es directa: si un paquete de 400 gramos cuesta 2,65 euros, cada kilo sale por 6,625 euros. Eso no significa que sea el muesli más barato del lineal, pero sí obliga a no fijarse solo en el precio de góndola.
Qué lleva el muesli de Hacendado y cuánto cuesta por kilo
Para situar la novedad conviene recordar que el muesli no es un cereal concreto, sino una mezcla de cereales sin cocinar, fruta deshidratada y frutos secos. La versión de Mercadona se aleja de esa receta tradicional: mantiene la avena como base, pero introduce garbanzos y guisantes deshidratados como ingrediente visible.
La etiqueta detalla la fórmula. Los copos de avena integral representan el 36% del total. A partir de ahí aparecen fibras vegetales de achicoria y maíz, un 13% de legumbres deshidratadas —garbanzos y guisantes— y proteína de guisante. También suman gluten de trigo y maíz, un 6%, aceite refinado de girasol alto oleico y extracto rico en tocoferoles como antioxidante.
Los valores por cada 100 gramos resumen el perfil del producto:
- Valor energético: 407 kcal.
- Grasas: 14 gramos, de las cuales 1,5 gramos son saturadas.
- Hidratos de carbono: 37 gramos, con 4,9 gramos de azúcares.
- Fibra alimentaria: 20 gramos.
- Proteínas: 24 gramos.
La presencia de azúcar y jarabe de melaza de caña no equivale a un desayuno azucarado: los azúcares totales se quedan en 4,9 gramos por cada 100 gramos. Eso sí, conviene mirar la ración real. Si alguien dobla la cantidad habitual, duplica también ese aporte de azúcar y la base calórica del bol.
El precio por kilo, y no el del paquete, es lo que permite saber si un muesli con apellido proteico sale rentable o solo lo parece.
Cómo se toma y qué cambia un muesli con legumbres

No hace falta cocinar garbanzos ni guisantes: llegan deshidratados y se pueden consumir directamente. La opción más sencilla es verter el muesli sobre un yogur natural justo antes de comerlo, para que mantenga el punto crujiente. También se puede mezclar con fruta fresca o leche, según el momento del día.
La textura es un detalle importante. Si el muesli permanece demasiado tiempo en contacto con el líquido, pierde el crujido que justifica su nombre. Por eso la recomendación práctica es añadirlo en en el último momento y no dejar el bol preparado de la noche anterior.
Aquí está el matiz de la compra: un desayuno con 24 gramos de proteínas por cada 100 gramos no es automáticamente ligero. Las 407 kcal por cada 100 gramos obligan a medir la ración, sobre todo si se busca controlar la ingesta calórica en la primera comida del día.
La estrategia de Mercadona: meter la legumbre en el desayuno sin que parezca un potaje
El movimiento tiene lógica de surtido. Mercadona ya domina la batalla del precio en categorías básicas, pero el desayuno proteico ha crecido como terreno de innovación para cadenas y marcas de fabricante. Al incorporar garbanzos y guisantes a un formato de muesli, Hacendado se posiciona entre dos tendencias: la proteína vegetal y el consumo de legumbres sin necesidad de cocinado.
El precedente importa. Durante los últimos años, los cereales de desayuno han ido añadiendo proteínas de suero o de guisante para responder a la demanda de saciedad. Este envase va un paso más allá: convierte la legumbre en un argumento de etiqueta visible, no solo en un aislado proteico. La diferencia con un muesli tradicional de fabricante, más centrado en avena, fruta deshidratada y frutos secos, está precisamente en esa presencia de garbanzos y guisantes al 13%.
A efectos prácticos, el comprador no gana por pagar menos el paquete, sino por leer el precio por kilo y la ración. Si la prioridad es una opción crujiente y con proteína vegetal, esta referencia cumple sin disparar el ticket. Si lo que se busca es un desayuno bajo en calorías, las 407 kcal por cada 100 gramos piden comedimiento. La información es divulgativa y no constituye consejo financiero ni de inversión; cada cesta debe ajustarse a las necesidades personales.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara el precio por kilo: 6,625 euros por kilo es el dato real; el paquete de 400 gramos a 2,65 euros sirve de primer gancho.
- Lee la ración: 24 gramos de proteínas y 20 de fibra por 100 gramos no convierten el bol en ligero; controla los 407 kcal.
- Mira los azúcares: 4,9 gramos por 100 gramos es un contenido moderado, pero multiplica si doblas la ración habitual.




