El coche radar de la Policía Local de Valencia multará el exceso de velocidad mientras circula por la ciudad. La incorporación de este cinemómetro embarcado sin distintivos policiales llega con un presupuesto máximo de licitación de 79.000 euros y pondrá el foco en grandes vías, rondas y bulevares.
Qué es el coche radar camuflado y a quién vigila
La Policía Local de Valencia estrenará un sistema de control de velocidad que no necesita permanecer estacionado. Según ha adelantado Las Provincias, el Ayuntamiento ha sacado a concurso la compra de un radar embarcado multicarril para instalarlo en un coche camuflado. Se trata del primer radar de estas características que utilizará la Policía Local de Valencia.
La diferencia con los radares fijos es clara. Un radar de poste siempre vigila el mismo punto. Este cinemómetro móvil recorre la ciudad, cambia de escenario y evita que el conductor frene solo ante los contadores conocidos. La intención de la Policía Local es que la velocidad se mantenga constante en todo el recorrido, no únicamente en los tramos con cámara visible.
Al ir instalado en un vehículo sin distintivos, el radar será difícil de identificar. De hecho, ni siquiera hará falta que el coche policial se sitúe en paralelo: la capacidad multicarril permitirá controlar varios carriles de forma simultánea mientras circula.
El radar no tendrá que estar parado: detectará a los vehículos que lo superen en marcha y con varios carriles a la vez.
Cuándo llegará y dónde circulará el radar
El plan de despliegue todavía no tiene una fecha cerrada. Antes de empezar a sancionar, la Policía Local ha anunciado una campaña informativa para dar a conocer el nuevo sistema. También queda por concretar el umbral exacto de velocidad a partir del cual el dispositivo comenzará a registrar infracciones.
Según el Ayuntamiento, la idea es utilizar el coche radar camuflado especialmente en grandes vías, rondas y bulevares, así como en otros puntos donde se han detectado comportamientos de riesgo. Nada de esconderse en calles de barrio o tramos de baja siniestralidad: el despliegue se centrará en las arterias donde la velocidad excesiva produce accidentes graves. Las grandes vías, rondas y bulevares son entornos con límites superiores a 50 km/h, donde un exceso de velocidad multiplica el riesgo de atropello y colisión frontal.
La incorporación del radar forma parte del Plan de Seguridad Vial 2026-2030, una hoja de ruta municipal que busca reducir la siniestralidad y, sobre todo, los fallecimientos y heridos graves en accidentes de tráfico. En este contexto, el coche radar no es una medida aislada sino una pieza más de un plan más amplio de control de la velocidad.

Cómo funciona y qué debes hacer para no llevarte la multa
El funcionamiento técnico es sencillo de explicar. Un radar embarcado capta la velocidad de los vehículos que circulan a su alrededor mediante medición láser o por microondas, según el modelo final que se adjudique. En el momento en que un vehículo supera el límite, dispara una fotografía que deja registrada la matrícula, la hora y la velocidad medida.
Para no llevarte la multa, la recomendación no cambia: respeta el límite de velocidad en todo el recorrido. No basta con levantar el pie al ver un coche estacionado en el arcén o al llegar a un radar fijo conocido. El nuevo sistema convierte cualquier vía principal en un posible punto de control, con el coche patrulla moviéndose entre el tráfico.
La noticia no concreta la cuantía de las multas que tramitará este coche radar, ni el umbral de velocidad a partir del cual saltará la fotografía. La Policía Local deberá publicar esos criterios antes de activar el sistema. Lo que sí está claro es que el mero hecho de circular por encima del límite será suficiente para ser fotografiado.
La velocidad constante: el objetivo real del radar en movimiento
En mi lectura, el dato más relevante no es el dispositivo en sí, sino el cambio de filosofía de control. Los radares fijos han generado un efecto de obediencia localizada: el conductor reduce la velocidad unos metros antes del poste, la recupera justo después y mantiene el exceso en el resto del vial. El coche radar camuflado rompe ese patrón.
La medida obliga a quien quiera librarse de la fotografía a conducir a la velocidad permitida en todo el trayecto, porque la ubicación del control es imprevisible. Eso es, desde el punto de vista de la seguridad vial, más razonable que recaudar en un punto fijo. No obstante, la discreción del vehículo plantea una cuestión de transparencia: conviene que la campaña informativa prometida explique con claridad qué muestreos se harán y con qué margen técnico se aplicará la sanción.
También habrá que vigilar la letra pequeña. Si el umbral de registro se fija demasiado bajo, el sistema puede generar una oleada de multas por excesos leves que, en ciudad, no siempre se corresponden con un riesgo real. Por el contrario, si se reserva para vías rápidas y rondas con límites altos, la utilidad puede ser notable. La existencia de un radarcillo en una gran vía ya es, por sí misma, un disuasor eficaz.
El despliegue tendrá que publicarse con claridad. Un conductor que desconoce dónde está el radar no puede corregir su comportamiento; solo paga. Bien señalizado, el coche radar camuflado cumple un papel educativo y no únicamente sancionador.
En paralelo, conviene recordar que la licitación es solo el primer paso. El Ayuntamiento de Valencia tendrá que adjudicar el contrato, instalar el sistema en el vehículo y validar la calibración del dispositivo. Ese proceso puede dilatarse unos meses antes de que empiecen a llegar las primeras denuncias.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Exceso de velocidad captado por un coche radar camuflado de la Policía Local de Valencia en movimiento.
- Sanción económica: No aplica (la noticia no concreta el importe; dependerá del exceso).
- Puntos del carnet: No aplica (no se especifican en la noticia).
- Entrada en vigor: Pendiente de concreción tras la licitación y la campaña informativa.




