Jubilación flexible para autónomos desde septiembre de 2026: cobra el 25% de tu pensión y sigue trabajando

Desde finales de agosto, los autónomos ya pueden compatibilizar su negocio con el cobro de hasta el 25% de la pensión. No es un extra: la prestación queda reducida y se suma a los ingresos de la actividad.

santander autonomos

La jubilación flexible llega por primera vez a los autónomos y permite cobrar hasta el 25% de la pensión sin dejar de trabajar.

La medida entró en vigor el pasado 27 de agosto y, a efectos prácticos, septiembre es el primer mes completo para organizar el alta y revisar cómo queda la prestación. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones quiere incentivar que los jubilados vuelvan a la actividad sin renunciar a todo su ingreso público.

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Qué cambia con la jubilación flexible para autónomos

Hasta ahora la jubilación flexible estaba reservada a jubilados que volvían con un contrato a tiempo parcial. Para los asalariados, la reforma eleva la jornada compatible del 25%-75% al 33%-80%, y la pensión se reduce en proporción al tiempo trabajado.

La gran novedad es que los autónomos entran en el sistema. Un pensionista que quiera volver a trabajar por cuenta propia podrá compatibilizar su pensión con los ingresos de su actividad, cobrando hasta el 25% de la prestación reconocida. No es un pago extra: la pensión queda reducida al 25% y, a partir de ahí, se suma lo que facture.

Para entenderlo, si tu pensión reconocida es de 1.200 euros, la parte de prestación durante la compatibilidad sería de 300 euros mensuales; el resto llegaría de los ingresos de tu negocio.

Conviene no confundir esta figura con la jubilación activa, que es otra modalidad con reglas distintas. Aquí hablamos de jubilación flexible y de una pensión reducida, no de mantener el 100% de la base reguladora.

El cambio abre una puerta real para quien no puede vivir solo de la pensión, pero la pensión no se cobra entera: se cobra hasta el 25% mientras se sigue cotizando.

El perfil que encaja, según la Seguridad Social, es el de profesionales liberales con agenda propia —médicos, abogados o arquitectos— o autónomos que quieren estirar una pensión que suele ser más baja que la de los asalariados.

Requisitos, cuota y efecto en la base reguladora

Puede acogerse cualquier pensionista de jubilación que quiera volver a trabajar como autónomo, haya cotizado antes como autónomo o como asalariado. Deberás darte de alta en el RETA y, por tanto, volver a cotizar mientras mantengas la actividad.

La fuente oficial no detalla una cuota única: dependerá de la base de cotización que elijas y de tu tramo de rendimientos netos. Lo importante es que esas cotizaciones no se pierden. Si la jubilación flexible te permite reincorporarte, al cerrar esta etapa puedes volver a jubilarte al 100% con una base reguladora mejorada.

La letra pequeña también recoge que, a efectos de protección social y asistencia, el autónomo reincorporado mantiene los servicios propios de un jubilado. La compatibilidad no le hace perder coberturas básicas.

Si te jubilaste de forma demorada, la Seguridad Social mantiene mantiene el complemento por demora que ya tenías. Y si te viste forzado a jubilarte por un ERE, esta vía puede ayudarte a reincorporarte y mejorar una pensión futura. Consulta los requisitos concretos en la sede electrónica de la Seguridad Social.

Por qué la Seguridad Social mueve ficha ahora

La reforma busca alargar la vida laboral por la vía de los incentivos y, de paso, apuntalar la sostenibilidad del sistema: más personas cotizando y menos nóminas de pensión completas. El Gobierno ha negociado esta línea con patronal y sindicatos.

El precedente era casi residual. Según datos que la Seguridad Social facilitó a sindicatos y patronales, hasta ahora apenas unas 3.000 personas usaban la jubilación flexible en toda España. En lo que va de 2026, el 12% de las nuevas jubilaciones ya se produce pasada la edad legal.

Un estudio de Funcas publicado en septiembre de 2025 situaba en casi el 30% el porcentaje de jubilados que volvería a trabajar para ampliar ingresos. Abrir la puerta a los autónomos tiene lógica: las pensiones del colectivo suelen ser más bajas y la actividad por cuenta propia permite volver de forma gradual. Aun así, el incentivo no es automático.

Volver a cotizar eleva los costes del mes y puede empujar a alguien a pagar más cuota de la que esperaba si no revisa bien su tramo. Por eso conviene hacer números antes de darse de alta y comprobar si los ingresos de la actividad compensan la reducción de la pensión.

La clave será la demanda real. Si la jubilación flexible pasa de 3.000 a unas decenas de miles de solicitudes, la reforma habrá dejado de ser cosmética. Si no, se quedará en una buena idea con letra pequeña.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay un plazo cerrado de solicitud; la medida ya está en vigor desde el 27 de agosto de 2026.
  • Requisitos clave: Ser pensionista de jubilación y querer volver a trabajar por cuenta propia; sirve aunque cotizaras antes como asalariado.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: En el portal Importass de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve.
  • 💰 Importe o coste: Cobrarás hasta el 25% de tu pensión más los ingresos de tu actividad; la cuota del RETA dependerá de tu base.
  • ⚠️ Error a evitar: Pensar que el 25% es un extra: la pensión queda reducida al 25% mientras compatibilizas trabajo y prestación.

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